GENTE DE PELÍCULA

Las vidas que hicieron grande al cine

El cine no solamente está hecho de películas. Está hecho, sobre todo, de personas.

GENTE DE PELÍCULA es una sección dedicada a reconocer y celebrar a las mujeres y los hombres –de ayer y de hoy– que lograron distinguirse de los demás: actrices y actores, directores, guionistas, productores, músicos, fotógrafos, técnicos, empresarios y creadores cuya personalidad, talento o audacia dejaron una huella imborrable en la historia cinematográfica.

Algunos alcanzaron la fama frente a las cámaras. Otros transformaron el cine desde una silla de director, una mesa de edición, un estudio de grabación o detrás de una empresa productora. Los hubo rebeldes, visionarios, innovadores y adelantados a su tiempo; también quienes enfrentaron prejuicios, rompieron reglas, abrieron caminos o se atrevieron a contar historias que nadie más quería contar.

Aquí conoceremos, desde los primeros párrafos, quiénes fueron, qué hicieron, cuándo y dónde desarrollaron su trayectoria y, especialmente, por qué merecen ser recordados. Quien quiera descubrir más podrá continuar con su biografía, personalidad, rasgos distintivos, momentos decisivos, premios, filmografía, aportaciones y legado.

No pretendemos reunir solamente nombres famosos ni acumular fechas y reconocimientos. Queremos descubrir al ser humano detrás de la celebridad, aquello que lo distinguió de sus colegas, su sello personal y las decisiones que terminaron cambiando su vida… o la propia historia del cine.

Porque detrás de cada gran película siempre hay alguien que se atrevió a imaginarla, crearla o hacerla posible.

Ellos son, verdaderamente, GENTE DE PELÍCULA.


La poderosa Ida Lupino fue una actriz, directora, guionista, productora y empresaria británico-estadounidense que desarrolló la mayor parte de su carrera en Hollywood entre los años treinta y setenta.


La próxima semana: Emmanuel (Chivo) Lubezki:

Tres premios Óscar consecutivos, imágenes que parecen respirar y una cámara capaz de llevarnos desde el espacio exterior hasta el interior de un bosque helado. Emmanuel Lubezki no se limita a iluminar una película: hace que la luz, el movimiento y el espacio también cuenten la historia.



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