
Así vivió sus últimos instantes el 27 de junio de 1932 cuando el TEATRO DEL PROGRESO sirvió de pasto a las llamas, iniciándose el fuego a las 12:25 de la medianoche.
Revivimos algunos momentos de la fascinante historia de este coloso que estuvo ubicado en la Ave. Zaragoza entre las calles de Padre Mier y Matamoros en la acera oriente, precisamente en el predio donde años más tarde se construiría el majestuoso Cinema ELIZONDO (1943).

Te invito a leer esta historia aquí en Cinema Elizondo.Club:
https://andresbermea.wordpress.com/los-cines-antiguos-de-monterrey/devorado-por-vulcano/