EL DESAIRE: CUANDO DECIR “NO” SE VOLVIÓ UNA CONDENA

Inspirada en el corrido de Rosita Alvírez, la película mexicana revisa una historia cantada durante décadas y la coloca frente a una realidad dolorosamente vigente: la violencia contra una mujer que intenta decidir por sí misma.

EL DESAIRE es una película de “bienes”… es decir, bien adaptada por Gabo Ramos Co guionista y Director de la película con un buen tema, bien importante y bien oportuno, la violencia contra la mujer es un asunto al que hay que entrarle hoy con mayor determinación y eficacia. Una historia bien contada; con un reparto bien elegido, bien actuada, bien fotografiada y bien musicalizada, y todo en un Saltillo que luce espectacular como un lugar cualquiera de la provincia mexicana. Está bien que la veas.

Hay canciones que conocemos tan bien que dejamos de escucharlas.

Las tarareamos, las repetimos, las oímos en fiestas, reuniones familiares, cantinas o películas, hasta que un día alguien nos obliga a poner atención y descubrimos que aquello que parecía tradición también escondía una herida abierta.

Eso ocurre con el corrido de Rosita Alvírez.

Screenshot

Ahora, la película mexicana EL DESAIRE, dirigida por Gabo Ramos, retoma esa historia popular ligada a Saltillo, Coahuila, y la mira desde una sensibilidad contemporánea. IMCINE la ha descrito como una nueva versión crítica de un corrido casi convertido en mito fundacional saltillense, pero subrayando algo esencial: vista de frente, la canción es la crónica de un feminicidio.

El corrido cuenta, en términos generales, una historia brutal: Rosita va a un baile, un hombre quiere bailar con ella, ella lo rechaza y él la mata. Durante décadas, esa tragedia fue cantada con fatalismo, humor negro o advertencia moral. Pero si quitamos el envoltorio musical, lo que queda es estremecedor: una mujer dice “no” y un hombre decide que ese “no” merece castigo.

En algunas versiones tradicionales aparece una línea reveladora: “Rosita, no me desaires, la gente lo va a notar”. Ahí asoma una clave poderosa: el rechazo no solo hiere el deseo masculino; hiere el orgullo público. El “desaire” se vuelve vergüenza social. La pista de baile se convierte en escenario, y la mirada de los demás pesa casi tanto como la negativa de Rosita.

Pero EL DESAIRE no parece quedarse únicamente en esa lectura del corrido. La película traslada la historia a un drama actual donde el detonador principal no es solo la vergüenza, sino los celos enfermizos de Juan, el novio de Rosa. Y ahí el relato se vuelve todavía más cercano e incómodo.

Juan no representa simplemente al hombre rechazado de una canción antigua. Representa una forma de violencia mucho más reconocible: la del amor confundido con posesión, la vigilancia disfrazada de preocupación, la manipulación presentada como cariño, el control manejado como prueba de interés. Ese machismo cotidiano que no siempre empieza con un golpe, sino con una pregunta, una sospecha, una prohibición, una escena de celos.

La película parece entender que la violencia no surge de la nada. Se va construyendo. Crece en frases, gestos, presiones, silencios y amenazas. Primero aparece como incomodidad. Luego como control. Después como miedo. Y cuando Rosa intenta conservar su libertad, su deseo de estudiar, trabajar, moverse y decidir, el entorno empieza a cerrarse sobre ella.

Ahí está el verdadero peso del título. EL DESAIRE puede sonar a una ofensa menor: un gesto frío, una grosería social, una negativa incómoda. Pero en esta historia la palabra carga una tragedia. Porque el problema nunca fue que Rosa desairara a alguien. El problema fue que alguien creyó tener derecho sobre ella.

Ese cambio de enfoque importa. La película no rescata el corrido para repetirlo como estampa folclórica ni para envolverlo en nostalgia norteña. Lo trae al presente para preguntarnos qué hemos estado cantando durante años y qué violencias quedaron normalizadas debajo de la música.

Porque muchas veces la cultura popular guarda historias que repetimos sin analizarlas. Canciones que parecen inocentes. Frases que se vuelven chiste. Tragedias que terminan convertidas en tradición. Y entonces el cine puede hacer algo muy valioso: detener la música por un momento y obligarnos a escuchar la letra de verdad.

EL DESAIRE merece atención precisamente por eso. No porque prometa resolver la historia de Rosita Alvírez ni porque pretenda convertir el corrido en expediente judicial. Su interés está en tomar una memoria popular mexicana y leerla desde una pregunta urgente: ¿Cuántas veces hemos llamado “celos” a lo que en realidad era control?, ¿Cuántas veces hemos confundido pasión con posesión?, ¿Cuántas veces una mujer ha tenido que pagar demasiado caro por decir que no?

Rosita no cometió una provocación.

Rosa no pertenece a nadie.

Y esa diferencia, que debería ser obvia, es justamente lo que la película viene a poner frente a nosotros.

Al final, EL DESAIRE no vuelve al corrido para adornarlo.

Vuelve para corregirnos el oído.



ADRIANA PAZ, PORTADA DE USA TODAY

EN LA EDICIÓN 2026 DE HISPANIC HERITAGE MONTH

La actriz mexicana encabeza la edición especial con la que USA TODAY celebra el Mes de la Herencia Hispana y reconoce las historias y figuras latinas que están dejando huella en Estados Unidos.

Ciudad de México, 3 septiembre de 2026.— Adriana Paz protagoniza este año la portada de Hispanic Heritage Month 2026 de USA TODAY, edición especial anual dedicada a celebrar la cultura, las historias y las aportaciones de la comunidad latina en Estados Unidos.

Bajo el encabezado “Adriana Paz: Rising Star Brings Magic to the Big Screen”, la publicación dedica su portada y una historia a la trayectoria ascendente de la actriz mexicana, coincidiendo con el Mes de la Herencia Hispana, que se celebra en Estados Unidos del 15 de septiembre al 15 de octubre.

La elección cobra especial relevancia por el espacio que estas publicaciones de USA TODAY han dado a personalidades latinas con una importante presencia en la cultura estadounidense. Figuras como Camila Cabello, Eva Longoria y Sofía Vergara han protagonizado anteriormente especiales dedicados a la comunidad hispana; en 2026, ese lugar lo ocupa Adriana Paz, colocando a una actriz mexicana al frente de esta celebración editorial.

La portada llega además en un momento clave de su carrera. En 2024, Paz hizo historia al convertirse en la primera actriz mexicana en recibir el Premio a Mejor Actriz en el Festival de Cannes, reconocimiento otorgado de manera coral a las cuatro protagonistas de Emilia Pérez, de Jacques Audiard. Ese mismo año fue nombrada Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres por el Gobierno de Francia.

En 2026, su presencia internacional continúa creciendo: La Cazadora, de Suzanne Andrews Correa, tuvo su estreno mundial en el Festival de Sundance, mientras que Ceniza en la boca, dirigida por Diego Luna, fue presentada en el Festival de Cannes dentro de la sección Proyecciones Especiales. Ambas películas forman parte actualmente de la Competencia Oficial del Festival Internacional de Cine de Morelia. A estos proyectos se suma Animals, producción dirigida, producida y protagonizada por Ben Affleck, en la que Adriana Paz forma parte del elenco principal y que se estrenará el próximo octubre en Netflix.

“Me emociona profundamente ocupar esta portada, especialmente porque forma parte de una edición que celebra nuestras historias, nuestra cultura y todo lo que la comunidad latina aporta. Mi carrera comenzó en México y me ha llevado a lugares que nunca imaginé; poder representar desde mi trabajo una pequeña parte de todo ese talento latinoamericano que existe me llena de orgullo y gratitud”, comparte Adriana Paz.

Con más de dos décadas de trayectoria, más de 30 películas, tres Premios Ariel, un Premio a Mejor Actriz en el Festival Internacional de Cine de Morelia y una nominación al Goya, la portada de Hispanic Heritage Month 2026 de USA TODAY representa un nuevo capítulo en la carrera de Adriana Paz y en su creciente presencia ante las audiencias de Estados Unidos.



PELÍCULAS A LAS QUE URGE SE LAVEN LA BOCA CON JABÓN

Hay películas que no necesitan censura: necesitan cepillo dental, enjuague bucal y una barra de jabón Zote.

Hoy, en LAS PELÍCULAS CON MÁS…, vamos con esas cintas a las que urge lavarles la boca con jabón. No por violentas, sino por malhabladas y léperas.



¡FELICES 51 CINEMA ATENEA!

Hubo cines que nacieron con grandes marquesinas, vestíbulos amplios y salas capaces de recibir multitudes. Y hubo otros, más discretos, casi escondidos, que encontraron su lugar dentro de edificios cargados de historia.

Uno de esos casos fue el Cine ATENEA, inaugurado en Monterrey el viernes 8 de agosto de 1975, en Zaragoza y Juan Ignacio Ramón, en pleno centro de la ciudad. Su historia no empieza realmente en 1975, sino mucho antes: en ese mismo predio estuvieron los teatros Juárez y el Independencia, el Cine Rex y luego el Olympia.

El Atenea era parte del mismo edificio.

Pero no era simplemente “otra sala del Olympia”. Tenía su propio acceso, ubicado a la izquierda, y los desplegados de prensa lo anunciaban claramente como una sala “junto al cine Olympia”.

Para entrar al Atenea había que subir a un segundo piso. Ese detalle permite pensar —con prudencia, pero con lógica arquitectónica— que pudo ocupar lo que alguna vez fue el anfiteatro del REX, o algún otro espacio superior del mismo edificio. En cualquier caso, eso le daba una personalidad propia: no era la gran sala de abajo, sino una experiencia más íntima, casi secreta, dentro de un inmueble con pasado cinematográfico.

Y su película inaugural no pudo ser más elegante: AMARCORD, la cinta franco-italiana de 1973, escrita y dirigida por Federico Fellini. La película había ganado el Óscar a la Mejor Película Extranjera, y llegaba al Atenea como carta de presentación de una sala que parecía apostar por un cine distinto, más autoral, más europeo, más de conversación después de la función.

Abrir con Fellini no era cualquier cosa. Amarcord es una película de memoria, nostalgia, humor, fantasía y personajes desbordados. Muy apropiada, curiosamente, para una sala que también parecía vivir entre recuerdos: los del viejo Rex, los del centro de Monterrey y los de una ciudad que todavía conservaba sus cines de calle.

El nombre también tenía lo suyo. Atenea, diosa griega de la sabiduría, las artes y la estrategia, hacía pareja simbólica con Olympia, nombre asociado al mundo clásico y al monte de los dioses. En una misma esquina del centro regiomontano convivían, por unos años, dos nombres de resonancia mitológica: Olympia y Atenea. Muy solemne todo… aunque afuera rugiera el tráfico y uno tuviera que encontrar estacionamiento como pudiera.

El Cine Atenea pertenece a una etapa de transición.

Para mediados de los años setenta, los grandes palacios cinematográficos del centro comenzaban a transformarse. Las enormes salas únicas empezaban a ceder espacio a formatos más pequeños, más flexibles y, en algunos casos, más especializados. La ciudad también estaba cambiando. Años después, muchas de esas construcciones desaparecerían con las obras y demoliciones vinculadas a la Macroplaza.

Por eso, el ATENEA merece recordarse no sólo como un nombre perdido en la cartelera, sino como una pequeña sala con identidad propia. Una sala de segundo piso. Una sala junto al Olympia, pero distinta. Una sala nacida en el edificio heredero del Rex. Una sala que abrió con Fellini.

No todos los cines desaparecidos fueron gigantes. Algunos dejaron huella precisamente por lo contrario: por ser pequeños, discretos, un poco escondidos… y por formar parte de esa geografía sentimental del Monterrey que iba al cine caminando por el centro.

El Atenea fue uno de ellos.

Desplegado publicado en el diario EL PORVENIR el jueves 7 de agosto de 1975

Un cine de segundo piso, con nombre de diosa griega, que abrió sus puertas con Amarcord y que hoy sobrevive en la memoria de quienes todavía pueden decir: “Yo estuve ahí”.



¡MIRA LAS NOMINADAS AL ARIEL 2026!

Disfruta, desde tu casa y completamente gratis, de cortometrajes y películas nominadas al Premio Ariel 68.

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UN SERVICIO DE CINESAURIO



¡LA MAMÁ DE MARILYN MONROE NACIÓ EN MÉXICO!…

Y LE DIO EL APELLIDO A UNA LEYENDA

Por Andrés Bermea y Mr. Chips

Gladys Pearl Monroe la mamá de Marilyn Monroe

¿Sabías que… una parte esencial del nombre más famoso de Hollywood comenzó en Coahuila?

Deja te cuento que la madre de Marilyn Monroe se llamaba Gladys Pearl Monroe, conocida después como Gladys Baker. Nació el 27 de mayo de 1902 en Piedras Negras, Coahuila, ciudad que entonces se llamaba Porfirio Díaz. ¡Sí! Aquí en México. Te paso este dato:… Sus padres eran estadounidenses pero residieron temporalmente en México porque su padre trabajaba pintando vagones para el ferrocarril. Poco después, la familia se mudó a California.

Pero, checa esto: Gladys terminó trabajando como cortadora de negativos cinematográficos. Es decir: antes de que su hija se convirtiera en una de las mujeres más fotografiadas del planeta, su madre ya vivía rodeada de rollos de película. Hollywood, por lo visto, había empezado a acercarse a la familia sin avisar.

El 1 de junio de 1926 nació su hija Norma Jeane, es decir, que acabaría de cumplir 100 años hace unos días… Sin embargo, Gladys padeció graves problemas de salud mental y fue internada cuando la niña tenía ocho años. Norma Jeane pasó entonces por hogares sustitutos, separaciones y una infancia profundamente inestable. Años después, Marilyn hablaría del abandono y de su deseo de pertenecer a una familia; resulta difícil no relacionar esa necesidad afectiva con aquellos primeros años, aunque reducir toda su compleja vida a una sola causa sería injusto.

Pero aquí aparece el giro digno de guion.

Cuando Norma Jeane buscaba un nombre artístico, el ejecutivo Ben Lyon propuso Marilyn, inspirado en la actriz teatral Marilyn Miller. Para el apellido eligieron Monroe, el apellido de soltera de su madre. Así que Gladys, la mujer nacida en Piedras Negras, terminó aportando la mitad del nombre que Hollywood convertiría en leyenda.

Madre e hija mantuvieron una relación difícil y distante, aunque Marilyn contribuyó económicamente a su manutención.

Y mira, este dato es insólito, Gladys sobrevivió a su hija ¡más de veinte años!: salió del hospital en 1967, vivió una temporada con su hija Berniece y murió en Gainesville, Florida, en 1984, a los 81 años.

Marilyn Monroe no nació en México. Pero su apellido artístico sí llevaba una inesperada conexión coahuilense, y varias veces visitó el país.

La bella María Félix acompaña a Marilyn en una de sus visitas al país

Hollywood puso las luces, el vestido blanco y el glamour. Piedras Negras aportó el “Monroe”…

Marilyn falleció justo un 5 de agosto, como hoy, pero en 1962… Hace exactamente sesenta y cuatro años…

Con información disponible en la web.

Fuentes: BIOGRAPHY | HISTORY DEFINED |WIKIPEDIA  



ELSA AGUIRRE: LA BELLEZA SERENA DEL CINE DE ORO MEXICANO

Con la muerte de Elsa Aguirre, el Cine de Oro Mexicano pierde no sólo a una de sus últimas grandes figuras, sino a una presencia distinta: una actriz que nunca necesitó levantar la voz para imponerse en pantalla. Su fuerza estaba en otra parte: en la mirada, en la elegancia, en esa serenidad que parecía venir de un México ya muy lejano, pero que todavía reconocemos cuando aparece su rostro en una película.

Elsa Aguirre falleció a los 95 años, en Cuernavaca, rodeada de sus seres queridos. La noticia fue confirmada por la Asociación Nacional de Intérpretes, que destacó tanto su talento dramático como su belleza icónica dentro del cine nacional. Nacida en Chihuahua en 1930, llegó al cine siendo apenas una adolescente, después de ganar un concurso organizado por Clasa Films Mundiales, que la llevó a debutar en EL SEXO FUERTE (1946).

Pero reducir a Elsa Aguirre a “una de las mujeres más bellas del cine mexicano” sería quedarse en la superficie. Sí, su belleza fue evidente, casi escultórica, de esas que la cámara no sólo registra sino que parece obedecer. Sin embargo, lo que la distinguió fue que no se quedó prisionera de esa imagen. En una época en la que muchas actrices eran moldeadas por el estudio, por el galán de turno o por la idea de la “mujer ideal”, Elsa Aguirre construyó una presencia más discreta, más contenida, menos estruendosa que la de otras divas, pero igualmente poderosa.

En películas como OJOS DE JUVENTUD, LLUVIA ROJA, LA MUJER QUE YO AMÉ y CUIDADO CON EL AMOR, compartió pantalla con figuras como Jorge Negrete, Pedro Infante y hasta Mauricio Garcés. Su carrera cruzó el melodrama, la comedia, el drama romántico y más tarde la televisión, siempre con una cualidad que la hacía reconocible: no parecía actuar desde el exceso, sino desde una naturalidad elegante.

Había en ella una especie de dignidad tranquila. Elsa Aguirre podía ser luminosa sin resultar frívola; podía ser romántica sin parecer débil; podía ser sofisticada sin perder cercanía. No era la diva que avasalla: era la diva que permanece. Y quizá por eso su imagen trascendió el tiempo de manera distinta. No se quedó congelada en el póster o el celuloide, sino que siguió habitando la memoria del público como una mujer real, con voz propia, con disciplina, con carácter y con una manera muy personal de entender la vida.

Fuera de la pantalla, también se distinguió por algo poco común entre las grandes estrellas de su generación: su relación con el cuerpo y la vida interior. Durante décadas practicó yoga, promovió la meditación y llevó una dieta vegetariana u ovolactovegetariana (seguía una alimentación vegetariana que incluía huevo y lácteos), hábitos que ella misma relacionaba con su bienestar y longevidad. En entrevistas recientes hablaba de caminar, ejercitarse y cuidar su alimentación como parte de una disciplina cotidiana, no como pose de celebridad.

Ese rasgo es importante porque revela a una mujer que no sólo cultivó su imagen, sino también su equilibrio. Elsa Aguirre no parecía perseguir la juventud; más bien daba la impresión de haber hecho las paces con el tiempo. Mientras otras figuras quedan atrapadas en el recuerdo de lo que fueron, ella siguió apareciendo ante el público con una mezcla de coquetería, lucidez y serenidad. Como si hubiera entendido que la belleza, cuando se sostiene sólo en el rostro, se agota; pero cuando nace también del alma, de la presencia, puede durar toda una vida.

También fue una figura querida porque mantuvo un vínculo cercano con sus admiradores. Aun retirada de la actuación, siguió compartiendo recuerdos, reflexiones y fragmentos de su vida. Su permanencia no dependía ya de estrenos ni de reflectores, sino del afecto de varias generaciones que la recordaban como parte de un cine mexicano donde el rostro de una actriz podía convertirse en patrimonio sentimental.

Elsa Aguirre perteneció a una época en la que el cine mexicano fabricaba mitos, pero su singularidad estuvo en no dejarse devorar del todo por el mito. Fue estrella, sí; fue belleza emblemática, desde luego; pero también fue una mujer disciplinada, reservada, espiritual, resistente y dueña de una elegancia que no necesitaba explicación.

Hoy, al despedirla, no se va solamente una actriz de la Época de Oro. Se va una forma de vivir, de estar frente a la cámara: con misterio, con clase, con luz propia. Una forma de belleza que no pedía permiso ni hacía ruido. Elsa Aguirre no sólo perteneció al Cine de Oro. Fue una de esas presencias que ayudaron a que el cine mexicano brillara con oro propio.

Por: Consejo Editorial de CINESAURIO



POR QUÉ VER ‘LA ODISEA’ EN UNA SALA IMAX LÁSER

No todas las salas de cine son iguales, aunque todas vendan palomitas.

Una película como LA ODISEA, de Christopher Nolan, no está pensada sólo para “verse”; está pensada para sentirse grande. Y ahí es donde entra la diferencia entre verla en una sala tradicional y verla en una sala IMAX Láser.

En una sala digital común, la película se puede ver bien. La imagen es correcta, el sonido cumple y uno entiende perfectamente la historia. Pero en IMAX Láser la experiencia sube varios escalones: la pantalla suele ser más grande, la imagen tiene más brillo, mejor contraste, colores más firmes y un sonido más envolvente. En pocas palabras: no sólo ves el viaje de Odiseo; sientes que el mar, los monstruos y los dioses te quedan más cerca.

Ahora, pongámoslo en términos sencillos. Muchas salas tradicionales proyectan en digital 2K, que equivale aproximadamente a una imagen de 2048 por 1080 pixeles. IMAX Láser, en cambio, trabaja con proyección 4K, es decir, alrededor de 4096 por 2160 pixeles. ¿Qué significa eso para el espectador? Que la imagen puede tener hasta cuatro veces más información visual. Es como comparar una foto buena en el celular con una imagen mucho más grande, más limpia y con más detalle. En una pantalla chica quizá no se nota tanto, pero en una pantalla enorme, como la de una sala IMAX, esa diferencia ayuda a que los rostros, paisajes, texturas, mares, cielos y escenarios se vean más definidos.

Pero la resolución no lo es todo. IMAX Láser también gana por luz y contraste. En una sala común, una escena oscura puede verse apagada o plana. En una buena sala IMAX Láser, los negros suelen tener más profundidad, las zonas brillantes destacan más y la imagen conserva mejor su fuerza. Esto importa mucho en una película de aventuras épicas, donde no sólo queremos saber que hay un barco en el mar: queremos sentir el tamaño del mar.

Nolan filmó LA ODISEA con cámaras IMAX, es decir, pensando en pantallas gigantes desde el origen. Por eso, cuando una película así llega a una sala IMAX, no es un simple lujo: es acercarse más a la forma en que fue imaginada.

¿Significa que en una sala tradicional se verá mal? No. Pero es como ver un mural en una foto o pararte frente al mural. La historia es la misma, pero el impacto cambia.

En México, lo más probable es que podamos verla en IMAX digital o IMAX Láser, no en el rarísimo IMAX de película de 70 mm que tanto aman los puristas. Aun así, IMAX Láser es una excelente opción: más nítida, más luminosa y más inmersiva que una sala convencional.

Así que si vas a ver LA ODISEA, la recomendación CINESAURIO es clara: si puedes elegir, busca una sala IMAX Láser. Porque hay películas que uno va a ver… y hay otras que conviene dejar que lo traguen a uno por completo.



¡CONOCE A LOS NOMINADOS AL ARIEL 2026!

Hoy miércoles 8 de julio de 2026 se llevó a cabo el Anuncio de Nominados de la 68° edición del Premio Ariel en la Cineteca Nacional México. Los anfitriones de este evento fueron la actriz Luisa Huertas y el actor Baltimore Beltrán, quienes compartieron con la prensa los nombres de las nominadas y los nominados en las 25 categorías que premia la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Asimismo, compartieron que este año, acudieron al llamado de la convocatoria 151 películas, 67 largometrajes, 84 cortometrajes y 10 películas iberoamericanas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, Guatemala, Panamá, Portugal y Venezuela. Los galardonados con el Ariel de Oro en esta edición serán el ilustre documentalista Demetrio Bilbatúa y la icónica actriz Rosita Arenas.

Además, los anfitriones y el presidente de la AMACC, Daniel Hidalgo, resaltaron la realización del ciclo de exhibición Rumbo al Ariel 2026, donde los trabajos nominados serán presentados en exhibiciones gratuitas que, gracias a la colaboración de PROCINECDMX y el Instituto Mexicano del Seguro Social, estará presente a largo de todo el país en sedes físicas. Rumbo al Ariel también contará con transmisiones de los cortometrajes de ficción, animación y documental en los canales que conforman la Red de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales de México, asegurando así que recorran todo el territorio nacional. Para quienes prefieran disfrutar de las películas en línea, estará disponible la plataforma de streaming de FestivalOpen!, en donde todos podrán disfrutar de funciones diarias sin ningún costo.

Las fechas, horarios y más detalles se encontrarán en la página oficial de la AMACC y en sus redes sociales.


Actor
● Andrés Catzín – Cosmos
● Ernesto Rocha – Adiós, amor
● Hoze Meléndez – Cocodrilos
● Mauricio Isaac – Café Chairel
● Osvaldo Sánchez – En el camino

Actriz
● Ángela Molina – Cosmos
● Diana Sedano – Juana
● Emma Dib – La eterna adolescente
● Mónica del Carmen – Las mutaciones
● Natalia Reyes – Aún es de noche en Caracas

Coactuación femenina
● Arcelia Ramírez – Cocodrilos
● Margarita Sanz – Juana
● Ángeles Cruz – Las locuras
● Ruth Ramos – La eterna adolescente
● Teresita Sánchez – Cocodrilos

Coactuación masculina
● Bernardo Gamboa – El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
● Héctor Kotsifakis – Pérdida total
● Manuel Cruz Vivas – Cocodrilos
● Mariano López Sosa – En el camino
● Roberto Sosa – Las locuras

Cortometraje animación
● Azulesepia Dir. Luis Manuel Villarreal Dávila
● Desdoblándome Dir. Natalia Pájaro
● Te prometo violencia Dir. Juan María León Piña
● Teatro Secreto Dir. Diego Martínez Gutiérrez
● Wing Shop Dir. Andrea León Gutiérrez, Gabriela Rojas Bustos, Sascha Schmit

Cortometraje documental
● La mar Dir. Jean Chapiro Uziel
● Las voces del despeñadero Dir. Victor Rejón, Irving Serrano
● Mácula Dir. Mariana Xochiquétzal Rivera García
● Mujer de barro Dir. Concepción Vásquez
● Toda la vida para siempre Dir. Sebastián Molina Ruiz

Cortometraje Ficción
● Azul Dir. David Karlak
● Crónica menor Dir. Francisco Usiel
● Oc ni temiki (sigo soñando) Dir. Misael Alva
● Techiq Dir. Missael Sánchez Arce
● Una torreta en llamas Dir. Humberto Flores Jáuregui

Dirección
● David Pablos – En el camino
● Ernesto Martínez Bucio – El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
● Gabriel Mascaro – O último azul
● Lucía Gajá – Vidas en la orilla
● Pablo Pérez Lombardini – La reserva

Diseño de arte
● Belén Estrada – En el camino
● Christian Alfredo Galindo García, Consuelo Ileana Martínez Ruiz – Autos, mota y rocanrol
● Daniela Rojas – Juana
● Ezra Buenrostro – Aún es de noche en Caracas
● Salvador Parra – Vainilla

Edición
● Alfonso Gastiaburo, Ana García, Lucía Gajá – Vidas en la orilla
● Ernesto Martínez Bucio, Karen Plata, Odei Zabaleta – El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
● Jonathan Pellicer – En el camino
● Jorge Marquéz – Gerry Adams: El hombre de Ballymurphy
● Omar Guzmán, Sebastián Sepúlveda – O último azul

Efectos especiales
● Arturo Vázquez – Contraataque
● Gerardo Muñoz, Omar Israel Ayala de la Peña – Un cuento de pescadores
● José Martínez «Josh» – Mujeres del alba
● Luis Ambriz – Cocodrilos
● Ricardo Arvizu – Aún es de noche en Caracas

Efectos visuales
● Amet Ramos – Un cuento de pescadores
● Gaston Alvárez – Autos, mota y rocanrol
● Jorge Palma Bermúdez – En el camino
● María José Straffon – Soy Frankelda
● Paula Siqueira, Raúl «Ratón» Luna – Aún es de noche en Caracas

Fotografía
● Germinal Roaux, Inti Briones – Cosmos
● Guillermo Garza – O último azul
● Juan Pablo Ramírez – Aún es de noche en Caracas
● Moritz Tessendorf – La reserva
● Ximena Amann (AMC) – En el camino

Guion adaptado
● Javier Peñalosa, Mariana Chenillo – Los dos hemisferios de Lucca
● Jimena Montemayor Loyo – Mujeres del alba
● Jorge Hérnandez Aldana – La sombra del catire
● Jorge Ramírez-Suárez – Las mutaciones
● Mariana Josefi na Rondón García, María Teresa Ugás Castro – Aún es de noche en Caracas

Guion original
● David Pablos – En el camino
● Ernesto Martínez Bucio, Karen Plata – El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
● Gabriel Mascaro, Tibério Azul – O último azul
● Germinal Roaux – Cosmos
● Pablo Pérez Lombardini – La reserva

Largometraje animación
● La gran historia de la fi losofía occidental Dir. Aria L. Covamonas
● Soy Frankelda Dir. Arturo Ambriz Rendón, Rodolfo Ambriz Rendón

Largometraje documental
● Brigada 2045 Dir. Olivia Luengas Magaña
● Gaza, la franja del exterminio Dir. Rafael Rangel
● La libertad de Fierro Dir. Santiago Esteinou
● Llamarse Olimpia Dir. Indira Cato Cortes
● Vidas en la orilla Dir. Lucía Gajá

Maquillaje
● Adam Zoller – En el camino
● Alejandra Velarde – Vainilla
● Gerardo Muñoz – Un cuento de pescadores
● Karina E. Monroy – Autos, mota y rocanrol
● Karina Rodríguez – Aún es de noche en Caracas

Música original
● Andrea Balency-Bearn – En el camino
● María Giménez Cacho Goded – Juana
● Memo Guerra – O último azul
● Yolihuani Curiel Balzareti – Brigada 2045
● YOM – La reserva

Ópera prima
● Cocodrilos Dir. J. Xavier Velasco
● El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja) – Dir. Ernesto Martínez Bucio
● Juana Dir. Daniel Giménez Cacho
● La reserva Dir. Pablo Pérez Lombardini
● Vainilla Dir. Mayra Hermosillo

Película iberoamericana
● Belén (Argentina) Dir. Dolores Fonzi
● La misteriosa mirada del fl amenco (Chile) Dir. Diego Céspedes
● Los domingos (España) Dir. Alauda Ruiz de Azúa
● Manas (Brasil) Dir. Marianna Brennand
● Un poeta (Colombia) Dir. Simón Mesa Soto

Revelación actoral
● Aurora Dávila – Vainilla
● Carolina Guzmán – La reserva
● Donovan Said – El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
● Laura Uribe Rojas – El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
● Victor Miguel Prieto Simental – En el camino

Sonido
● Alex de Icaza, David Montero – Autos, mota y rocanrol
● Antonio Porém Pires, Lena Esquenazi, Nayuribe Montero – Aún es de noche en Caracas
● Arturo Salazar, Liliana Villaseñor, María Alejandra Rojas, Vincent Sinceretti – O último azul
● Carlos Cortés Navarrete (C.A.S.), Miguel Mata, Odín Acosta Ascencio – Brigada 2045
● Denis Sechaud, Ivan Dumas, Raphaël Sohier – Cosmos

Vestuario
● Brenda Gómez – Aún es de noche en Caracas
● Felipe Criado – En el camino
● Felipe Criado – Cosmos
● Gilda Navarro – Vainilla
● Gilda Navarro, Joanna Nogueiras Yankelevich – Autos, mota y rocanrol

Película
● El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja) – Mandarina Cine, Dir. Ernesto Martínez Bucio
● En el camino – Animal de Luz Films, Dir. David Pablos
● La libertad de Fierro – Javier Campos López, Santiago Esteinou, Dir. Santiago Esteinou
● O último azul – Cinevinay, Desvia, Dir. Gabriel Mascaro
● Vainilla – Huasteca CC, Redrum, Dir. Mayra Hermosillo