DOLLY PARTON: CONVIRTIÓ LAS LENTEJUELAS EN LUZ PROPIA

Por el equipo editorial de Cinesaurio

Dolly Parton murió este martes 25 de agosto de 2026, a los 80 años, en Nashville, Tennessee. La noticia fue confirmada por su familia y representantes. Hasta el momento no se ha informado oficialmente la causa de su muerte; distintos medios señalan que en los últimos meses había enfrentado problemas de salud, pero la versión pública disponible se limita a indicar que falleció pacíficamente.

Con Dolly Parton se va mucho más que una estrella de la música country. Se va una de esas figuras rarísimas que parecían inventadas por el propio espectáculo: voz prodigiosa, pelucas imposibles, vestidos brillantes, humor afilado, inteligencia empresarial y una capacidad enorme para reírse de sí misma antes de que alguien más intentara hacerlo.

Dolly Rebecca Parton nació el 19 de enero de 1946 en Pittman Center, Tennessee, y creció en una familia pobre de las montañas Smoky.

Dolly Parton en los Premios Óscar de 2006

Reuters recuerda que fue una de doce hijos y que su origen humilde marcó profundamente su música, sus letras y su manera de relacionarse con el público. De ahí salió una artista que nunca renegó de sus raíces, pero tampoco permitió que la encerraran en ellas.

Su carrera musical fue monumental. Escribió miles de canciones, vendió más de 100 millones de discos y dejó títulos que ya forman parte de la memoria popular: “Jolene”, “Coat of Many Colors”, “9 to 5” y, por supuesto, “I Will Always Love You”, canción que ella compuso y que décadas después Whitney Houston convirtió en fenómeno mundial. Reuters la describe como autora de aproximadamente 3,000 canciones y una de las figuras más reconocibles de la cultura popular estadounidense.

Pero en CINESAURIO nos toca mirarla también desde la pantalla. Dolly debutó en cine con COMO ELIMINAR A SU JEFE (9 to 5, 1980), junto a Jane Fonda y Lily Tomlin, una comedia laboral que hoy se recuerda como una pequeña bomba feminista envuelta en humor. IMDb señala que por esa película obtuvo una nominación al Óscar por la canción principal, además de premios Grammy por “Nine to Five”.

Después vinieron LA MEJOR CASITA DE PLACER (The Best Little Whorehouse in Texas, 1982), con Burt Reynolds; EL TAXISTA CARADURA (Rhinestone, 1984), con Sylvester Stallone; MAGNOLIAS DE ACERO (Steel Magnolias, 1989), junto a Sally Field, Shirley MacLaine, Olympia Dukakis, Daryl Hannah y Julia Roberts; FAMOSA POR ERROR (Straight Talk, 1992); y RUIDOS GOZOSOS (Joyful Noise, 2012), con Queen Latifah. Su filmografía nunca fue tan extensa como su discografía, pero sí dejó una presencia reconocible: Dolly no “aparecía” en pantalla; entraba como si la luz la hubiera estado esperando.

Como actriz tenía una virtud muy difícil: parecía natural incluso cuando todo en ella era deliberadamente actuado. Su imagen era grande, brillante, exagerada, casi de caricatura; pero detrás de esa superficie había una persona cálida, precisa, inteligente y dueña absoluta de su personaje público. Ella misma convirtió el exceso en marca personal. Las lentejuelas, el peinado, el maquillaje y el humor no eran disfraz: eran armadura, bandera y declaración de independencia.

Dolly Parton en el Songwriters Hall of Fame

Sus premios hablan de una carrera fuera de serie. Fue reconocida con múltiples Grammy; ingresó al Country Music Hall of Fame, al Songwriters Hall of Fame y al Rock & Roll Hall of Fame; recibió la National Medal of Arts y los Kennedy Center Honors. En 2025, la Academia de Hollywood anunció que Dolly Parton recibiría el Premio Humanitario Jean Hersholt, uno de los reconocimientos más importantes que otorga la industria cinematográfica por labores filantrópicas.

Y justamente ahí aparece otra Dolly: la filántropa. Su Imagination Library distribuyó millones de libros gratuitos a niños; también apoyó causas educativas, víctimas de desastres y proyectos de salud. AP recuerda que donó un millón de dólares a investigaciones relacionadas con la vacuna contra COVID-19, además de impulsar programas de lectura infantil y ayuda comunitaria.

Dolly Parton en el Rock & Roll Hall of Fame, 2022

Dolly Parton fue única porque nunca pidió permiso para ser varias cosas a la vez. Fue cantante country y estrella pop. Compositora sentimental y empresaria astuta. Mujer de fe y figura camp. Símbolo del sur estadounidense y celebridad global. Una artista profundamente popular que podía cantar una pena amorosa con absoluta sinceridad y, al minuto siguiente, soltar una broma sobre su propio escote.

Quizá por eso la quiso tanta gente tan distinta. Dolly no parecía hablar desde una torre de fama, sino desde una cocina iluminada, un camerino lleno de brillo o una carretera de Tennessee. Tenía esa cualidad rara de las estrellas verdaderas: era más grande que la vida, pero nunca dejó de sonar cercana.

En el cine, en la música y en la cultura popular, Dolly Parton deja algo más que canciones y películas. Deja una lección de identidad: se puede ser brillante sin volverse frío, poderoso sin perder ternura, famoso sin olvidar de dónde se viene.

Hoy se apaga una voz inmensa.

Pero Dolly Parton hizo lo que solo logran los artistas inolvidables: dejó suficiente luz como para que el escenario no se quede oscuro.



EL SUPERAGENTE 86 EL MÁS TORPE DEL MUNDO… Y EL MÁS QUERIDO

La más entrañable historia jamás contada de: Mel Brooks, El Superagente 86 y la Agente 99…

Don Adams como Maxwell Smart el Superagente 86 y el «zapatófono»

En 1965, la televisión estadounidense vivía una auténtica fiebre por el espionaje, alimentada por el éxito de James Bond. Las cadenas buscaban capitalizar esa moda con alguna serie que supiera capturar la emoción del género… pero alguien tuvo una idea distinta: ¿y si, en lugar de imitar a Bond, se le hiciera una parodia?

Así nació Get Smart -conocida en América Latina como el Superagente 86– una comedia de espionaje creada por Mel Brooks y Buck Henry, que revolucionó la televisión con su estilo satírico, su humor absurdo y un protagonista tan torpe como entrañable: el Agente 86, Maxwell Smart, interpretado por Don Adams.

Una idea por encargo, ejecutada con genio

La cadena NBC fue quien encargó la creación de Get Smart. Quería una mezcla entre el suspenso de James Bond y el humor de “La Pantera Rosa” (The Pink Panther). Brooks y Henry aceptaron el reto, pero en lugar de una copia, entregaron una sátira brillante: una agencia secreta llamada CONTROL, villanos ridículos como KAOS, gadgets improbables y un agente tan incompetente como afortunado.

La serie se reía no sólo del espionaje, sino de la burocracia, la tecnología, los estereotipos y los clichés de la Guerra Fría. Como dijo alguna vez el propio Mel Brooks: “Nos burlamos de todo, hasta de los zapatos”.

El zapatófono: ícono involuntario

Uno de los elementos más recordados de la serie es el zapatófono, un teléfono oculto en la suela del zapato de Maxwell Smart. Lo que comenzó como un chiste visual terminó convirtiéndose en un símbolo cultural. Décadas más tarde, ingenieros y diseñadores de telefonía móvil citarían el zapatófono como una de sus primeras referencias imaginarias al concepto de comunicación portátil.

Uno de los elementos más recordados de la serie es el zapatófono, un teléfono oculto en la suela del zapato de Maxwell Smart. Lo que comenzó como un chiste visual terminó convirtiéndose en un símbolo cultural. Décadas más tarde, ingenieros y diseñadores de telefonía móvil citarían el zapatófono como una de sus primeras referencias imaginarias al concepto de comunicación portátil.

Frases célebres y legado duradero

Maxwell Smart popularizó frases que hoy siguen siendo reconocibles, como: “Fallé por tantito” (“Missed it by that much”), “¿Y si te dijera que…?” o “Lo iba a decir… si no me lo hubieras dicho primero.”

Don Adams improvisó algunas de estas líneas en los ensayos del piloto. Los productores tenían dudas, pero al ver la reacción del público en la prueba piloto, no sólo las dejaron, sino que las convirtieron en parte del ADN del personaje.

El paso fugaz de Mel Brooks

Curiosamente, Mel Brooks trabajó activamente sólo durante la primera temporada de Get Smart. Después, se dedicó por completo a su carrera cinematográfica…

donde cosechó aún más éxitos como CON UN FRACASO MILLONARIOS (Los Productores / The Producers, LOCURA EN EL OESTE (Blazing Saddles) y FRANKENSTEIN, Jr. (Young Frankenstein). Sin embargo, el tono irreverente, la ironía constante y la inteligencia disfrazada de absurdo de Get Smart llevan su firma inconfundible. En una entrevista posterior, Brooks confesó: “Después de Get Smart, ya no podía hacer televisión. Necesitaba un lienzo más grande. El cine era eso para mí.”

Un éxito inesperado

NBC no confiaba mucho en la serie, y la lanzó con bajo perfil. Sin embargo, fue un éxito instantáneo. Ganó varios premios Emmy, incluyendo Mejor Comedia, y catapultó a Don Adams a la fama. La serie tuvo cinco temporadas, un par de películas derivadas y fue revivida varias veces, incluida una película en 2008 protagonizada por Steve Carell.

Un semillero de talento

King Moody es «Starker» la mano derecha de «Siegfried», interpretado por Bernie Kopell, el villano y Vicepresidente de KAOS

Más allá del éxito inmediato, Get Smart dejó un legado duradero. Fue una escuela para guionistas y comediantes, y una muestra temprana del poder que tiene la sátira cuando es bien dirigida. El humor de Brooks, fino y ridículo a la vez, sentó las bases para un estilo que influiría a generaciones de comedias posteriores.

La Agente 99: inteligencia, belleza, elegancia y poder femenino en los años sesenta

Más allá del éxito inmediato, Get Smart dejó un legado duradero. Fue una escuela para guionistas y comediantes, y una muestra temprana del poder que tiene la sátira cuando es bien dirigida. El humor de Brooks, fino y ridículo a la vez, sentó las bases para un estilo que influiría a generaciones de comedias posteriores.

Dentro del universo de Get Smart, el personaje de la Agente 99, interpretado por Barbara Feldon, rompió moldes y se volvió indispensable para el equilibrio cómico y narrativo de la serie.

Una pionera en la televisión

Aunque Get Smart se estrenó en una época donde los roles femeninos en la pantalla eran mayoritariamente pasivos o secundarios, la Agente 99 demostró ser una mujer inteligente, competente y valiente. No sólo igualaba a Maxwell Smart en misiones, muchas veces lo superaba, resolviendo casos mientras él cometía errores garrafales.

Barbara Feldon recordó en una entrevista: “Era divertido que la 99 siempre supiera más que él, pero lo dejaba creer lo contrario. Esa era parte del encanto.”

Un misterio sin resolver: ¿Cómo se llama la Agente 99?…

Un detalle peculiar es que en toda la serie nunca se revela su nombre real. Ni Maxwell Smart, ni CONTROL, ni el espectador conocen su verdadera identidad. Este misterio intencional se convirtió en una de las curiosidades más comentadas entre los seguidores de la serie.

La modelo que evitaba usar tacones

Feldon, quien había sido modelo y ganadora del concurso televisivo EL GRAN PREMIO DE LOS $64.000 (The $64,000 Question), medía casi 1.80 metros. Don Adams era notablemente más bajo, lo cual representaba un reto visual para la producción. En muchas escenas, Barbara grababa sin tacones o incluso descalza para igualar la estatura de su coprotagonista.

Una gran química sin romance real

Aunque en pantalla la relación entre el Agente 86 y la Agente 99 evolucionó al matrimonio, fuera de cámaras no hubo ninguna relación sentimental. Feldon describía a Don Adams como un hombre serio y reservado, mientras ella era más sociable. A pesar de eso, lograron una química profesional que fue esencial para el éxito del programa.

Intentos de una serie propia


A 100 años de distancia…

A 100 años de distancia el Famoso actor JOHNNY WEISSMULLER en los Juegos Olímpicos de París en 1924.

Justo cien años después de bajar de la barrera del minuto en los 100 metros…


El primer y mejor TARZÁN del cine en su clásico grito de la selva…
…el inolvidable JIM DE LA SELVA de la televisión.
Estuvo casado con la actriz mexicana LUPE VÉLEZ (The Mexican Spitfire) en una tormentosa y explosiva relación. Aquí los vemos en el West Side Tennis Club, 1938
Él vivió en Acapulco el final de sus días y ahí pasó a la inmortalidad del firmamento cinematográfico en 1984…
Video reportaje…