DWAYNE JOHNSON: LA ROCA QUE VALE ORO PURO

De escorpión digital a semidiós de Disney, pasando por récord Guinness, lucha libre y taquillazos: ¿Qué tanto sabes de Dwayne Johnson?

Por Andrés Bermea y el equipo editorial de Cinesaurio

Dwayne Johnson anda muy activo este 2026. Actualmente se le ve como Maui en la versión “Live action” de MOANA, donde repite -ahora en carne, músculo, tatuajes y peluca- al semidiós que ya había interpretado con la voz en la cinta animada de 2016 y en MOANA 2. La nueva versión de Disney llegó a los cines el 10 de julio de 2026.

Y para cerrar el año, Johnson volverá a ponerse en modo videojuego salvaje con JUMANJI: EN EL MUNDO REAL (Jumanji: Open World), nueva entrega de la franquicia junto a Kevin Hart, Jack Black y Karen Gillan, programada para estrenarse el 25 de diciembre de 2026. Según reportes recientes, esta película cerraría la trilogía iniciada con JUMANJI: EN LA SELVA (Jumanji: Welcome to the Jungle).

Pero antes de convertirse en héroe familiar, estrella de acción, productor todoterreno y señor capaz de levantar media selva con una ceja, Johnson tuvo un inicio cinematográfico bastante curioso.

Pregunta para cinéfilos: ¿Recuerdas cuál fue su primera aparición en cine?

La respuesta es LA MOMIA REGRESA (The Mummy Returns, 2001), donde interpretó al Rey Escorpión. Eso sí: no era precisamente un papel de mucho diálogo. Su presencia humana era breve y la parte final del personaje quedó convertida en una criatura digital que, con los años, se volvió famosa… aunque no siempre por las mejores razones.

Y aquí viene otra trivia: ¿Qué récord Guinness consiguió después?

Guinness World Records registra que Johnson obtuvo el récord al salario más alto para un primer papel protagónico: 5.5 millones de dólares por EL REY ESCORPIÓN (The Scorpion King en 2002), derivada justamente de su aparición en La momia regresa.

¿Sabes por qué le dicen “The Rock”?

Cuando Dwayne Johnson era Rocky Maivia

El apodo nació en la lucha libre. Cuando llegó a la WWF, hoy WWE, debutó como Rocky Maivia, una combinación del nombre de su padre, el luchador Rocky Johnson, y el apellido de su abuelo materno, Peter Maivia. Pero ese personaje inicial no terminó de conectar con el público. Después, al reinventarse como luchador más arrogante, carismático y provocador, adoptó el nombre de The Rock. El propio Johnson ha contado que Pat Patterson, figura clave de la lucha libre y una especie de mentor para él, le sugirió acortar la identidad a “The Rock”.

¿Y qué personaje ha interpretado más veces en cine?…

Probablemente Luke Hobbs, de la saga RÁPIDO & FURIOSO (Fast & Furious): apareció en Fast Five, Fast & Furious 6, Furious 7, The Fate of the Furious, Hobbs & Shaw y tuvo cameo en Fast X.

Así que hoy, viendo a Maui cantar, presumir tatuajes y prepararse para regresar a JUMANJI en plena Navidad, vale recordar algo: Dwayne Johnson no llegó al cine caminando. Llegó como escorpión, sobrevivió al CGI, cambió el ring por la pantalla grande… y terminó convertido en una franquicia humana.

Tiene una figura de cera que se asemeja a él en el museo Madame Tussauds; y desde 2016, todas las películas en las que Johnson ha actuado han sido producidas por Seven Bucks Productions, que es su propia compañía.

JUMANJI se estrena el 25 de diciembre

Pregunta final para nuestros lectores:

¿Cuál es tu película favorita de Dwayne Johnson… o hay alguna que te da pena admitir que sí disfrutaste?



¿Otra vez Spider-Man? Sí… pero ahora empieza un nuevo día

Por el equipo editorial de Cinesaurio

Ya se descolgó por los cines Spider-Man: Un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day), cuarta película en solitario de Tom Holland como el Hombre Araña dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. Y la pregunta se impone sola: ¿De verdad necesitábamos otra película de Spider-Man?

La respuesta corta: Hollywood, seguro que sí. La taquilla también. Pero quizá el personaje todavía tiene algo más que ofrecer.

Spider-Man es una de las franquicias más rentables y resistentes del cine moderno. Ha pasado por Tobey Maguire, Andrew Garfield, Tom Holland, series animadas, multiversos, videojuegos, memes y hasta crisis existenciales con telaraña incluida. Pero su atractivo sigue siendo el mismo: Peter Parker no es un dios, ni un millonario, ni un guerrero intergaláctico. Es un muchacho con problemas, culpa, cansancio, amor, renta emocional vencida… y para colmo tiene que salvar Nueva York… ¡Uf!

Según reportes recientes, Brand New Day llega con un despliegue enorme y con Tom Holland nuevamente acompañado por Zendaya, Jacob Batalon, Mark Ruffalo y Jon Bernthal, bajo la dirección de Destin Daniel Cretton. En España incluso logró el mejor día de estreno registrado en ese mercado, con 3.2 millones de euros en su primera jornada.

¿Es Holland el mejor Spider-Man? Tal vez no hace falta coronarlo. Tobey tuvo el drama clásico, Andrew la melancolía romántica, pero Holland entiende muy bien al Peter vulnerable, torpe, joven y emocionalmente golpeado. Su Spider-Man parece cargar mochila, trauma y tarea pendiente.

Zendaya, por su parte, no interpreta a la Mary Jane tradicional. Su MJ es más seca, irónica, menos “chica ideal” y más persona real: desconfiada, inteligente, difícil de impresionar. Eso le da al romance otra textura.

Así que sí: otra película de Spider-Man. Pero mientras Peter Parker siga intentando levantarse después de cada caída, quizá todavía hay telaraña para rato.



LA ODISEA: LO QUE CONVIENE SABER ANTES DE EMBARCARSE CON CHRISTOPHER NOLAN

Quién es quién, de dónde viene el conflicto y por qué regresar a casa puede ser más difícil que ganar una guerra

Christopher Nolan llega a LA ODISEA con una de las historias más antiguas, influyentes y aventureras de la cultura occidental. Se presenta como una “épica de acción mitológica”, filmada completamente con cámaras de película IMAX y desde hoy en los cine de todo México. El propio Nolan ha llamado a sus personajes “los superhéroes originales” y ha comparado el universo de Homero con lo que Marvel representa para el entretenimiento contemporáneo.

Pero La Odisea no es solamente una colección de monstruos, tempestades y aventuras marítimas. Es, ante todo, la historia de un hombre que lleva demasiado tiempo lejos de casa y que debe descubrir si todavía puede regresar a la vida que dejó atrás.

¿Qué es exactamente La Odisea?

La Odisea es un poema épico griego atribuido tradicionalmente a Homero, también considerado autor de La Ilíada. Su composición suele situarse alrededor de los siglos VIII o VII antes de Cristo, aunque procede de una tradición oral mucho más antigua: estas historias eran cantadas o recitadas ante un público antes de quedar fijadas por escrito. El poema está dividido en 24 cantos o libros.

Conviene no acercarse a ella como si fuera una novela moderna. Es una narración episódica, llena de relatos dentro de otros relatos, repeticiones, profecías, recuerdos, dioses, criaturas y personajes que cuentan versiones distintas de lo sucedido.

Y aquí aparece una primera clave muy “nolaniana”: la historia original no comienza por el principio.

Cuando arranca La Odisea, la guerra de Troya ya terminó hace años y Odiseo lleva mucho tiempo desaparecido. Primero conocemos el conflicto que dejó en Ítaca, especialmente la situación de su hijo Telémaco y de su esposa Penélope. Más adelante, el propio Odiseo narra buena parte de las aventuras que ha vivido. Homero ya jugaba con saltos temporales, recuerdos y narradores miles de años antes de Memento u Oppenheimer.

Antes de la odisea estuvo la guerra de Troya

Para entender el punto de partida hay que retroceder un poco.

Antes del viaje de regreso que cuenta La Odisea, Odiseo pasó diez años combatiendo en la guerra de Troya. El conflicto comenzó cuando Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta, terminó en Troya junto a Paris, príncipe de esa ciudad. Según las distintas versiones del mito, Helena fue raptada por Paris o abandonó voluntariamente a su esposo para marcharse con él.

Menelao pidió ayuda a su hermano Agamenón, uno de los reyes griegos más poderosos. Agamenón reunió a numerosos gobernantes y guerreros -entre ellos Aquiles y Odiseo- y encabezó la expedición para recuperar a Helena y conquistar Troya. La guerra duró diez años; cuando finalmente terminó, Odiseo emprendió el regreso a Ítaca, viaje que se convertiría en la verdadera odisea.

Odiseo, rey de la pequeña isla de Ítaca, fue uno de esos combatientes. No era el más fuerte -ese lugar corresponde a Aquiles-, pero sí uno de los más inteligentes, astutos y difíciles de engañar.

Es importante no confundir los dos poemas:

La Ilíada se concentra principalmente en la cólera de Aquiles durante una parte del último año de la guerra.

La Odisea comienza después de la caída de Troya y se concentra en el accidentado regreso de Odiseo.

El famoso caballo de Troya no constituye el centro de La Ilíada. Su historia pertenece a un conjunto más amplio de relatos sobre la guerra y es recordada dentro de La Odisea, donde se destaca la capacidad de Odiseo para idear engaños, infiltrarse y contener a los guerreros escondidos dentro del caballo.

La historia, explicada sin enredarnos

Después de diez años de guerra, Odiseo emprende el regreso a Ítaca con sus hombres. Lo que debería ser un viaje relativamente directo se convierte en una travesía de otros diez años.

Durante ese tiempo enfrenta tormentas, naufragios, pueblos hostiles, criaturas extraordinarias, mujeres poderosas, tentaciones, pérdidas y la enemistad de Poseidón, dios del mar.

Mientras tanto, en Ítaca, todos empiezan a suponer que está muerto.

Un grupo de pretendientes se instala en su palacio, consume sus bienes y presiona a Penélope para que elija un nuevo esposo. Quien se case con ella no sólo obtendrá una mujer: podría quedarse también con la casa, la riqueza y el poder de Odiseo.

Por eso la película puede leerse a través de tres grandes líneas:

Odiseo intenta volver.

Penélope intenta resistir.

Telémaco intenta descubrir quién es y qué queda de su padre.

Quién es quién (Personajes principales)

Odiseo: Matt Damon

Odiseo —también conocido como Ulises, su nombre en la tradición latina— es rey de Ítaca, esposo de Penélope y padre de Telémaco.

No es un héroe limpio ni perfecto. Es valiente, resistente y buen combatiente, pero su gran arma es la astucia. Homero lo presenta desde el comienzo como el “hombre de muchos recursos”: sabe mentir, disfrazarse, improvisar, negociar y encontrar salidas donde la fuerza bruta no basta.

Pero esa inteligencia viene acompañada de orgullo, curiosidad y necesidad de reconocimiento. A veces resuelve los problemas y luego los empeora porque no puede resistir la tentación de demostrar quién es.

Ésa será una clave para mirar a Matt Damon: no esperar un héroe invencible, sino un superviviente brillante, contradictorio y marcado por la guerra.

Penélope: Anne Hathaway

Penélope no es solamente “la esposa fiel que espera”.

Durante la ausencia de Odiseo debe proteger su casa, a su hijo y su posición frente a decenas de pretendientes. No puede enfrentarlos por la fuerza, así que utiliza otra clase de inteligencia: aplaza decisiones, administra silencios y gana tiempo.

Si Odiseo practica la astucia en el mar, Penélope la practica dentro del hogar. Ambos son más parecidos de lo que parece.

Telémaco: Tom Holland

Telémaco era apenas un niño cuando su padre partió a la guerra. Ahora es un joven que vive rodeado por hombres que invaden su casa, desprecian su autoridad y esperan quedarse con el lugar de Odiseo.

Su historia es también un relato de crecimiento. Necesita salir de la sombra de un padre legendario, buscar noticias sobre él y aprender a convertirse en adulto. En los primeros cantos del poema, Atenea lo anima precisamente a emprender esa búsqueda.

Atenea: Zendaya

Atenea es la diosa de la sabiduría, la estrategia y la inteligencia aplicada. Protege a Odiseo porque reconoce en él una mente parecida a la suya.

No siempre aparece con toda su grandeza divina. Puede adoptar disfraces, orientar a Telémaco, alterar apariencias y mover discretamente los acontecimientos. Es la gran aliada de la familia de Ítaca.

Poseidón

Poseidón, dios del mar, es la fuerza que dificulta el regreso de Odiseo.

Su enemistad tiene una razón concreta: Odiseo dejó ciego a Polifemo, un cíclope hijo de Poseidón. Desde entonces, el dios no necesariamente busca matarlo de inmediato, pero sí condenarlo a vagar, perder a sus compañeros y llegar a casa después de innumerables sufrimientos.

Antínoo: Robert Pattinson

Antínoo es el más agresivo y peligroso de los pretendientes de Penélope. No representa un enamorado romántico, sino la invasión del hogar de Odiseo.

Él y los demás pretendientes comen, beben y gastan los bienes del rey ausente. Su conducta viola una regla sagrada para los antiguos griegos: el huésped debe respetar la casa que lo recibe.

Calipso: Charlize Theron

Calipso es una ninfa que retiene a Odiseo en su isla y desea convertirlo en su compañero. Representa una tentación muy particular: la posibilidad de dejar de luchar, olvidar Ítaca y aceptar una vida fuera del tiempo.

No es simplemente una villana. Su relación con Odiseo plantea una pregunta incómoda: ¿Qué tan fuerte debe ser el deseo de volver para rechazar una existencia aparentemente cómoda y segura?

Polifemo: Bill Irwin

Polifemo es el cíclope de un solo ojo y uno de los episodios más famosos del poema.

Pero el encuentro no se reduce a “héroe contra monstruo”. Ahí se ponen a prueba la inteligencia de Odiseo, su responsabilidad como jefe y también su orgullo. La manera en que consigue escapar demuestra su talento; lo que hace después revela su gran debilidad.

Circe: Samantha Morton

Circe es una poderosa hechicera que transforma a los compañeros de Odiseo en animales. Su episodio mezcla peligro, seducción, magia y conocimiento.

Como otros personajes femeninos de la obra, Circe no es fácil de encerrar en la categoría de aliada o enemiga. Puede amenazar, seducir, proteger y orientar.

Las sirenas

Las sirenas atraen a los navegantes con un canto irresistible. No prometen únicamente placer: prometen conocimiento. Dicen saber todo lo ocurrido en Troya y en el mundo.

La tentación de Odiseo consiste en querer escucharlas sin morir. Son una prueba perfecta para un hombre que desea conocerlo todo, incluso aquello que podría destruirlo. Las sirenas de la tradición griega no eran originalmente mujeres con cola de pez, sino criaturas con rasgos femeninos y cuerpo de ave.

Cinco ideas que ayudan a entender toda la historia

1. El regreso: nostos

El centro de La Odisea no es la conquista, sino el regreso.

Odiseo ya ganó una guerra. Ahora debe recuperar algo más difícil: su casa, su identidad, su matrimonio, su autoridad y su lugar en el mundo.

Por eso no está viajando para descubrir tierras exóticas. Está luchando por volver.

2. La astucia: metis

Odiseo no es Aquiles. No vence principalmente por fuerza física, sino por inteligencia práctica: sabe leer a los demás, inventar identidades, ocultarse y utilizar las palabras como armas.

Pero la película también puede preguntarnos cuándo la astucia se convierte en engaño, manipulación o soberbia.

3. La hospitalidad: xenía

Para los griegos, recibir y respetar al extranjero era una obligación sagrada protegida por Zeus.

A lo largo del viaje, algunos personajes reciben bien a Odiseo y otros intentan explotarlo o destruirlo. En Ítaca, los pretendientes cometen el abuso contrario: llegaron como huéspedes y terminaron apoderándose de la casa.

La manera en que cada personaje trata al extranjero revela rápidamente su calidad moral.

4. El hogar contra la gloria

En la guerra, los héroes buscan fama, honor y gloria. En La Odisea, el gran objetivo es más íntimo: llegar a casa.

El poema pregunta si un guerrero puede abandonar la mentalidad de la guerra y volver a ser esposo, padre, gobernante y ser humano.

La verdadera batalla de Odiseo quizá no sea sobrevivir al mar, sino saber quién será cuando logre salir de él.

5. Identidad, disfraz y reconocimiento

Odiseo utiliza nombres falsos y disfraces. Atenea cambia apariencias. Penélope examina cuidadosamente lo que le dicen. Telémaco intenta reconocer al padre que apenas recuerda.

La pregunta “¿Quién eres realmente?” recorre toda la obra.

En La Odisea, reconocer a alguien no consiste solamente en verle la cara. Hay que comprobar su memoria, su historia, sus vínculos y los secretos que comparte.

Una recomendación para no perderse

No intentes memorizar todos los nombres ni elaborar un árbol genealógico mientras ves la película.

Basta seguir tres preguntas:

¿Qué está dispuesto a perder Odiseo para regresar?

¿Cómo protegen Penélope y Telémaco el hogar durante su ausencia?

¿Cada encuentro acerca a Odiseo a Ítaca… o lo aleja también de quien era?

Y recuerda algo más: los monstruos no están ahí solamente para dar espectáculo. Cada uno suele representar una tentación, un miedo o una falla del protagonista: hambre, olvido, curiosidad, orgullo, deseo, desesperación o incapacidad para controlar a sus hombres.

Lo más importante antes de tomar asiento

Christopher Nolan con el director de cinematografía Hoyte van Hoytema

LA ODISEA no es simplemente la primera gran película de aventuras. Es una historia sobre las consecuencias de la guerra, el paso del tiempo, la fidelidad, la identidad y el deseo obstinado de recuperar el hogar.

Su protagonista no busca salvar al universo. Busca volver con su esposa, conocer de nuevo a su hijo y averiguar si, después de veinte años de violencia y ausencia, todavía existe un sitio para él en Ítaca.

Nolan puede llenar la pantalla de barcos, dioses, cíclopes, tormentas y batallas. Pero el corazón de la historia seguirá siendo muy sencillo y profundamente humano:

UN HOMBRE PERDIDO QUE QUIERE REGRESAR A CASA SIN SABER SI LA CASA —O ÉL MISMO— SIGUEN SIENDO LOS MISMOS.




CHRISTOPHER NOLAN SIENTE MIEDO…

Por el equipo editorial de Cinesaurio

Una nota publicada por Business Insider llamó nuestra atención y queremos compartirla con la audiencia de CINESAURIO, no solo por el dato curioso, sino por lo que revela sobre el oficio de hacer cine: Christopher Nolan, uno de los directores más admirados y exitosos de la actualidad, todavía siente miedo antes de estrenar una película.

Sí, miedo

Al borde del estreno de LA ODISEA (The Odyssey) en todo México mañana jueves 16, su ambiciosa adaptación del poema épico de Homero, Nolan reconoció que el periodo previo al lanzamiento sigue siendo “aterrador”. Y no lo dice un principiante, ni alguien que apenas está esperando la reacción del público por primera vez. Lo dice el director de Memento, Batman: El caballero de la noche, El origen, Interestelar, Dunkerque y Oppenheimer. Es decir, alguien que ya conoce el aplauso, la crítica, la taquilla y también la enorme presión de las expectativas y cuando ya los boletos se agotan en muchas salas.

Según recoge Business Insider, Nolan explicó que una película no queda realmente completa hasta que el público la ve, la interpreta y la hace suya. Esa idea es muy reveladora. Para muchos espectadores, una película parece terminar cuando se apagan las cámaras, cuando concluye la edición o cuando se entrega la copia final al estudio. Pero para Nolan, el proceso culmina en la sala, frente a la mirada de los demás. Ahí es donde la obra deja de pertenecer únicamente al director y empieza a vivir en la imaginación del público.

Y quizá por eso siente miedo.

Porque no importa cuánta experiencia tenga un cineasta. No importa cuántos premios haya ganado, cuántos millones haya recaudado o cuántas veces su nombre haya dominado la conversación mundial. Cada estreno implica soltar algo profundamente personal y aceptar que ya no se puede controlar del todo.

En el caso de Nolan, esa tensión se vuelve todavía mayor porque cada película suya se presenta casi como un acontecimiento. LA ODISEA no llega simplemente como una nueva producción de Hollywood, sino como una experiencia cinematográfica diseñada para verse en gran formato, con una enorme expectativa alrededor del IMAX, el reparto y la escala épica de la historia. Business Insider señala que la anticipación ha sido tan alta que incluso hay reportes de boletos revendidos a precios muy elevados para algunas funciones.

Lo interesante es que, detrás de toda esa maquinaria, aparece una confesión muy humana: el director también espera, duda y se expone.

En tiempos donde muchas películas se venden como productos perfectamente calculados, esta declaración recuerda algo esencial: el cine sigue siendo un acto de incertidumbre. Nadie puede garantizar del todo cómo reaccionará el público. Una película puede estar impecablemente fotografiada, tener un reparto espectacular, una campaña poderosa y un director de prestigio; aun así, su verdadero destino empieza cuando alguien se sienta en la butaca y decide si conecta con ella o no.

Tal vez ahí está una de las razones por las que Nolan sigue resultando tan interesante. No parece hacer películas solo para llenar espacios en una plataforma ni para alimentar un algoritmo. Hace películas para provocar una experiencia. Para que el espectador entre, participe, piense, sienta y complete el viaje.

Y eso nos lleva a una reflexión muy Cinesaurio: el cine no sucede únicamente en la pantalla. Sucede también en quien lo mira.

Una película puede ser escrita, filmada y editada por sus creadores, pero termina de nacer en la sala, cuando el público la recibe. Cada espectador la completa con su memoria, su sensibilidad, sus miedos, sus expectativas y su propia historia.

Por eso resulta tan poderosa la confesión de Nolan. Porque nos recuerda que incluso los grandes maestros no estrenan desde la comodidad absoluta, sino desde el vértigo. Y quizá ese vértigo sea parte de lo que mantiene vivo al cine.

Al final, LA ODISEA habla de un largo viaje de regreso a casa. Pero, como ocurre con todo estreno importante, también hay otro viaje: el que hace la película desde las manos de su director hasta los ojos del público.

Y ese trayecto, incluso para Christopher Nolan, sigue siendo aterrador.



NOLAN: EL DIRECTOR QUE CONVIRTIÓ SU NOMBRE EN UNA FRANQUICIA

Por el equipo editorial de Cinesaurio

Hay directores que estrenan películas. Y hay otros, muy pocos, que estrenan acontecimientos.

Christopher Nolan pertenece a esa especie cada vez más rara dentro de Hollywood: el cineasta cuyo nombre ya no funciona únicamente como crédito artístico, sino como promesa de experiencia. Cuando se anuncia una nueva película suya, la conversación no gira solo alrededor del argumento, el reparto o el tráiler. La pregunta aparece casi de inmediato: ¿cómo habrá que verla?

Con LA ODISEA, su nueva adaptación del poema épico de Homero, Nolan vuelve a demostrar que ha conseguido algo que muchos estudios persiguen con franquicias, universos compartidos y campañas millonarias: convertir cada estreno en una cita obligada para el público cinéfilo.

La película, prevista para estrenarse en los cines de todo México este jueves 16 de julio, ha sido presentada por Universal como una epopeya filmada con cámaras IMAX, con un reparto encabezado por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Zendaya y Charlize Theron. Pero la pregunta interesante no es solo qué va a contar Nolan, sino cómo logra que ¡una historia de hace casi tres mil años se sienta como uno de los estrenos más esperados del año!

La respuesta empieza con una palabra: CONFIANZA

Nolan ha construido una relación poco común con el público. Sus películas suelen prometer algo más que entretenimiento pasajero. Ofrecen espectáculo, complejidad narrativa y ambición formal. Desde Memento hasta El origen, desde Dunkerque hasta Oppenheimer, su cine invita al espectador a entrar en una experiencia donde no todo se entrega masticado. Hay que mirar, escuchar, pensar, ordenar, completar. Nolan no trata al público como consumidor distraído, sino como cómplice activo que hace la película con él.

Esa confianza se volvió todavía más evidente con Oppenheimer. Sobre el papel, no parecía el material más obvio para convertirse en fenómeno masivo: una película de tres horas, sobre el padre de la bomba atómica, cargada de diálogo, política, dilemas morales y tensión histórica. Sin embargo, terminó recaudando más de 975 millones de dólares a nivel mundial. Ese resultado confirmó algo poderoso: Nolan puede llevar al gran público hacia territorios que, en manos de otro director, quizá se considerarían “difíciles”.

Su nombre funciona como puente entre el cine de autor y el cine-evento. Entre la sala de arte y el blockbuster. Entre la reflexión y las palomitas.

Otro elemento clave es su defensa casi militante de la experiencia cinematográfica. En una época en la que muchas películas parecen diseñadas para sobrevivir en una pantalla de celular, Nolan insiste en lo contrario: la sala importa, el formato importa, el sonido importa, el tamaño de la imagen importa. No vende solamente una historia: vende una forma de verla.

Ahí está una de sus grandes habilidades como comunicador. Nolan ha logrado que conceptos técnicos -IMAX, 70 mm, película física fotoquímica, formatos de proyección- se vuelvan parte de la conversación popular. El espectador promedio quizá no pueda explicar con precisión las diferencias entre cada formato, pero sí entiende la idea central: “esta película hay que verla como fue concebida”. Eso transforma la compra de un boleto en algo más parecido a asistir a un concierto, una final deportiva o una función irrepetible.

Y aquí aparece otro secreto de Nolan: sabe escoger temas enormes.

Sus películas suelen girar alrededor de obsesiones gigantescas: el tiempo, la memoria, la identidad, la culpa, el sacrificio, la guerra, la ciencia, el destino. Incluso cuando parte de una premisa íntima, termina abriendo una puerta hacia algo mucho más grande. Interestelar no es solo un viaje espacial; es una historia sobre el amor, la supervivencia y el futuro de la humanidad. Dunkerque no es solo una película bélica; es una experiencia de angustia colectiva. Oppenheimer no es solo una biografía; es el retrato de un hombre aplastado por las consecuencias de su genio.

LA ODISEA parece encajar perfectamente en esa línea. El regreso de Ulises a casa después de la guerra de Troya no es únicamente una aventura mitológica. Es una historia sobre identidad, tentación, pérdida, resistencia, memoria y destino. En otras palabras: material Nolan por naturaleza.

El director también entiende muy bien el valor del misterio. A diferencia de muchas campañas actuales que parecen revelar media película antes del estreno, Nolan administra la información con cautela. Sus tráileres sugieren más de lo que explican. Sus entrevistas alimentan la expectativa sin vaciar la sorpresa. Y sus proyectos se rodean de una sensación de secreto que funciona como combustible promocional.

En un ecosistema saturado de avances, filtraciones, clips, teorías y reacciones instantáneas, el silencio parcial se vuelve una forma de lujo. Nolan no necesita explicar demasiado porque su marca ya instaló una pregunta en el público: “¿Qué estará preparando ahora?

A eso se suma el reparto. Nolan no solo convoca estrellas; las integra en proyectos que parecen exigirles algo distinto. Actores muy reconocibles entran a su universo con la promesa de formar parte de una obra mayor. En LA ODISEA, nombres como Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Zendaya y Charlize Theron no son únicamente atractivos para el cartel; son piezas de una maquinaria de expectativa global.

Pero quizá lo más interesante es que Nolan ha logrado convertir su defensa del cine tradicional en una idea moderna. Mientras la industria se obsesiona con algoritmos, plataformas, procesos digitales que abaraten costos y productos que sean para consumo inmediato, Nolan habla de negativos, proyectores, pantallas gigantes y funciones colectivas. Su cine mira hacia adelante, pero rescata una liturgia antigua: entrar a una sala oscura, guardar silencio y dejarse envolver por una imagen más grande que uno mismo.

Eso conecta con el público que todavía considera que «el cine compartido, es más divertido.» Para muchos espectadores, ir a ver una película de Nolan no es simplemente “ir al cine”; es participar en un ritual. Elegir sala, buscar el mejor formato, comprar boletos con anticipación, evitar spoilers, llegar temprano. Todo eso forma parte del acontecimiento.

Y en tiempos de streaming, esa es una victoria cultural, y más si consideramos que hoy las series son como “el canto de las sirenas” que busca atrapar y quedarse con el mayor número de espectadores.

Hollywood ha intentado fabricar acontecimientos a partir de franquicias, cameos y escenas postcréditos. Nolan lo hace desde otro lugar: desde la autoría. Su nombre es la franquicia. Su estilo es el universo. Su promesa no depende de superhéroes ni de juguetes conocidos, sino de una idea cada vez más escasa: todavía hay directores capaces de convocar multitudes por la fuerza de su mirada.

Por eso cada estreno suyo domina la conversación. Porque mezcla prestigio y espectáculo. Porque convierte la técnica en narrativa. Porque hace que el formato sea parte de la emoción. Porque sabe vender misterio sin regalar la película. Y porque, en el fondo, nos devuelve una sensación que el cine no debería perder nunca: la expectativa.

La pregunta entonces no es solamente cómo logra Nolan convertir cada estreno en un acontecimiento.

La verdadera pregunta es otra: ¿Por qué tan pocos directores -como el mismo Nolan y un Steven Spielberg- pueden hacerlo todavía?

Tal vez porque Nolan entendió algo que Hollywood a veces olvida: el público no solo quiere contenido. Quiere motivos para salir de casa. Quiere una experiencia. Quiere sentir que está frente a algo que no puede reducirse a una ventana más en la pantalla. Quiere historias que parezcan grandes, no solo por su presupuesto, sino por la ambición con que están contadas.

Y si LA ODISEA confirma lo que promete, Christopher Nolan habrá hecho algo muy suyo: tomar una de las historias más antiguas de la humanidad y convertirla, otra vez, en una noticia de primera plana.

Porque al final, Ulises no será el único que emprenda el viaje de regreso.

También lo hará el público (a los cines).

Y ese, precisamente, es el verdadero acontecimiento.



“LA INVITACIÓN” no es solamente a cenar…

Por Andrés Bermea

Seth Rogen (Joe) y Olivia Wilde (Angela)

Es una invitación a confrontar la realidad matrimonial que hoy viven muchas parejas con varios años de casados, en donde el desgaste de la relación ya es tan severo que está a punto del colapso.

Angela, esposa de Joe, invita a cenar una noche a sus vecinos de arriba sin que su marido se entere hasta esa misma tarde. Angela no invita a los vecinos de arriba sólo por deseo sexual. Los invita porque representan algo que su matrimonio ya no tiene: mayor juventud, riesgo, espontaneidad, eros, juego, posibilidad. Joe puso su pasado bajo candado, tiró la llave y, aunque no le gusta su presente, está paralizado en su frustración. Angela, por su parte, está insatisfecha y ávida de nuevas emociones que le soplen al fuego de su vida atrapada en un departamento.

El detalle de que sean los vecinos de arriba tiene una lectura simbólica: son “los de arriba” en el sentido de lo aspiracional, lo idealizado, la vida que parece más libre, más luminosa o más intensa que la propia.

Edward Norton (Hawk) y Penélope Cruz (Pina)

La pareja de Pina y Hawk, los de arriba, llega literalmente con un menú de opciones nuevas, insólitas, sumamente atrevidas; para otros, inaceptables, pero al menos para ellos atractivas. Eso hace que la película sea incómodamente amoral en la superficie, pero moral en el fondo, sin ser moralizante. No te sermonea, no castiga de forma obvia, no te dice “esto está bien” o “esto está mal”. Pero sí pone sobre la mesa una pregunta muy seria: ¿Qué queda de una pareja cuando ya no hay deseo, admiración ni conversación honesta?

La película desencadena más preguntas que respuestas. Los de abajo parecen sucumbir a la tentación de una oferta que los obliga a preguntarse interiormente: ¿De verdad es posible todo esto?

La película resulta, a fin de cuentas, una autopsia del desgaste conyugal.

El guion está cerca de ser excelente, con algunos hoyos, pero aun así te atrapa de inmediato con una narrativa vertiginosa que compensa el hecho de haber sido filmada casi en un solo interior, como si fuera un escenario teatral que permite ver el drama de una vida que, para no volverse trágica, se convierte en comedia.

Las actuaciones del cuarteto son excelentes. Seth Rogen está como nunca. Penélope Cruz aparece arrebatadoramente atractiva y seductora, como la serpiente del paraíso. Edward Norton es un bombero retirado que ahora apaga otros fuegos. Y Olivia Wilde hace de Angela una mujer que parece abrir una ventana y descubrir que afuera hay más mundo y otra luz.

La Directora Olivia Wilde revisa una toma de LA INVITACIÓN

Pero el principal logro de la propia Olivia Wilde está en la dirección de la película. Sabe lo que quiere hacer y decir, y lo hace y lo dice con claridad y eficacia. La cinematografía está de lujo y esconde varios “huevitos de pascua” que debes encontrar.

Alerta: LA INVITACIÓN (The Invite)es una película muy fuerte, no porque tenga escenas gráficas o explícitas, sino por su tema, por lo que te hace cuestionarte y por la incomodidad que deja flotando cuando termina.

Ya en cines. Sólo para adultos.



Mañana llega «LA INVITACIÓN»

Comunicado de prensa:

LA INVITACIÓN”, ES UNA TENSA COMEDIA SOBRE EL AMOR, EL DESEO Y LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES

Olivia Wilde, Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton protagonizan esta provocadora comedia que llegará a los cines de México mañana miércoles 08 de julio.

Tras conquistar al público con Booksmart y sorprender con No te preocupes, cariño, Olivia Wilde regresa a la pantalla grande consolidándose como directora con La Invitación (The Invite), una propuesta inteligente, irreverente y profundamente divertida que explora las contradicciones, inseguridades y fantasías que experimentan las relaciones modernas.

Olivia Wilde dirige y actúa en ‘LA INVITACIÓN

La trama sigue a Joe y Angela, una pareja cuya relación está en la cuerda floja y esa noche podría ser el momento en que todo se desmorone definitivamente. Sin embargo, sus excéntricos vecinos están a punto de llegar a cenar y todo lo que puede salir mal está destinado a terminar mucho peor.

Esta reunión se transformará en una noche de confesiones, tensiones y revelaciones inesperadas. Entre malentendidos, conversaciones incómodas y una tensión que no deja de escalar, La Invitación encuentra humor en los momentos más incómodos de la convivencia.

Adaptada por Rashida Jones y Will McCormack a partir de la exitosa película española Sentimental, la cinta encuentra en Olivia Wilde una mirada fresca y sofisticada que convierte una reunión entre vecinos en una divertida radiografía de la vida en pareja.

Con diálogos afilados, actuaciones memorables y situaciones tan incómodas como hilarantes, La Invitación confirma la evolución de Wilde como directora y ofrece una de las propuestas más provocadoras y entretenidas del año. Después de debutar en Sundance Film Festival: CDMX 2026 y ser la película más exitosa de la tercera edición del festival, finalmente se anuncia su llegada a salas de cine de todo el país el próximo 08 de julio.


«Con un humor perverso que, a la vez, ofrece a su cuarteto de excelentes actores algunos de sus mejores papeles hasta la fecha, The Invite es una farsa sofisticada que reafirma a Olivia Wilde como una de las cineastas más interesantes de la actualidad.«



GUÍA CINESAURIO PARA CONOCER A SUPERGIRL

Antes de ir a tu cine favorito, en este video el periodista 𝘼𝙣𝙙𝙧𝙚́𝙨 𝘽𝙚𝙧𝙢𝙚𝙖 te cuenta los aspectos esenciales para conocer a 𝙈𝙞𝙡𝙡𝙮 𝘼𝙡𝙘𝙤𝙘𝙠 la protagonista de 𝑺𝑼𝑷𝑬𝑹𝑮𝑰𝑹𝑳  y llegues a la función como cinéfilo experto.

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“Toy Story 5” el mayor debut en taquilla del año…

con 160 millones de dólares. La franquicia «Toy Story» es una de las más rentables para The Walt Disney Co. Antes del estreno de «Toy Story 5», las películas habían recaudado en conjunto más de 3 mil millones de dólares.

Con información de AP

🎦 NUEVA YORK (AP).- «Toy Story» todavía cuenta con el apoyo de los cinéfilos. La quinta entrega de la saga de Pixar debutó con 160 millones de dólares en taquilla en Estados Unidos, según las estimaciones del estudio publicadas el domingo, estableciendo fácilmente un nuevo récord para la franquicia y logrando el mejor fin de semana de estreno del año.

Estrenada 31 años después del debut de la película original de “Toy Story”, “Toy Story 5” superó con creces el récord de taquilla de la saga: 120 millones de dólares para “Toy Story 4” en 2019. A nivel internacional, fue igual de exitosa, con 152 millones de dólares en taquilla durante el primer fin de semana, alcanzando una recaudación mundial de 312 millones de dólares.

La franquicia «Toy Story» es una de las más rentables para The Walt Disney Co. Antes del estreno de «Toy Story 5», las películas habían recaudado en conjunto más de 3 mil millones de dólares, además de generar miles de millones con la venta de productos derivados.

Aunque la saga parecía haber llegado a su fin con «Toy Story 3» en 2010, la decisión de revivir la franquicia casi una década después —si bien fue controvertida— ha resultado sumamente lucrativa. «Toy Story 4» superó los mil millones de dólares en taquilla, y es casi seguro que «Toy Story 5» también lo hará.

Entre las películas de animación, solo «Los Increíbles 2» (2018) tuvo un fin de semana de estreno con una recaudación mayor (182.7 millones de dólares) que «Toy Story 5».

Estos juguetes no son baratos

Sin embargo, mantener la saga de películas de “Toy Story” se ha vuelto más costoso. La quinta película costó 250 millones de dólares, sin incluir el marketing. Regresa el elenco de voces original, encabezado por Tom Hanks (como Woody), Tim Allen (como Buzz Lightyear) y Joan Cusack (como Jessie).

En la secuela, los juguetes quedan relegados a un segundo plano cuando Bonnie consigue una nueva tableta. Está dirigida por Andrew Stanton, el veterano de Pixar que dirigió “Buscando a Nemo” (2003) y “WALL-E” (2008). «Toy Story 5» también incluye una nueva canción de Taylor Swift, «I Knew It, I Knew You».

Las críticas han sido muy buenas y el público le otorgó a «Toy Story 5» una calificación «A» en CinemaScore, lo que sugiere que debería mantenerse en cartelera durante semanas.

Tras su exitoso debut, «Disclosure Day» de Steven Spielberg cayó al segundo puesto con 17 millones de dólares en su segundo fin de semana. No es el éxito que Universal Pictures esperaba. Una caída del 61% respecto a su primer fin de semana sugiere que «Disclosure Day» podría no tener el impulso necesario para triunfar este verano.

Aun así, la película, con un presupuesto de 115 millones de dólares y protagonizada por Emily Blunt, Josh O’Connor y Colman Domingo, ha recaudado 160.4 millones de dólares a nivel mundial en dos semanas. «Disclosure Day» tiene muchas posibilidades de seguir siendo la película para adultos más taquillera en las próximas semanas.

“Toy Story 5” tuvo poca competencia por parte de los recién llegados.