CHRISTOPHER NOLAN SIENTE MIEDO…

Por el equipo editorial de Cinesaurio

Una nota publicada por Business Insider llamó nuestra atención y queremos compartirla con la audiencia de CINESAURIO, no solo por el dato curioso, sino por lo que revela sobre el oficio de hacer cine: Christopher Nolan, uno de los directores más admirados y exitosos de la actualidad, todavía siente miedo antes de estrenar una película.

Sí, miedo…

Al borde del estreno de LA ODISEA (The Odyssey) en todo México mañana jueves 16, su ambiciosa adaptación del poema épico de Homero, Nolan reconoció que el periodo previo al lanzamiento sigue siendo “aterrador”. Y no lo dice un principiante, ni alguien que apenas está esperando la reacción del público por primera vez. Lo dice el director de Memento, Batman: El caballero de la noche, El origen, Interestelar, Dunkerque y Oppenheimer. Es decir, alguien que ya conoce el aplauso, la crítica, la taquilla y también la enorme presión de las expectativas y cuando ya los boletos se agotan en muchas salas.

Según recoge Business Insider, Nolan explicó que una película no queda realmente completa hasta que el público la ve, la interpreta y la hace suya. Esa idea es muy reveladora. Para muchos espectadores, una película parece terminar cuando se apagan las cámaras, cuando concluye la edición o cuando se entrega la copia final al estudio. Pero para Nolan, el proceso culmina en la sala, frente a la mirada de los demás. Ahí es donde la obra deja de pertenecer únicamente al director y empieza a vivir en la imaginación del público.

Y quizá por eso siente miedo.

Porque no importa cuánta experiencia tenga un cineasta. No importa cuántos premios haya ganado, cuántos millones haya recaudado o cuántas veces su nombre haya dominado la conversación mundial. Cada estreno implica soltar algo profundamente personal y aceptar que ya no se puede controlar del todo.

En el caso de Nolan, esa tensión se vuelve todavía mayor porque cada película suya se presenta casi como un acontecimiento. LA ODISEA no llega simplemente como una nueva producción de Hollywood, sino como una experiencia cinematográfica diseñada para verse en gran formato, con una enorme expectativa alrededor del IMAX, el reparto y la escala épica de la historia. Business Insider señala que la anticipación ha sido tan alta que incluso hay reportes de boletos revendidos a precios muy elevados para algunas funciones.

Lo interesante es que, detrás de toda esa maquinaria, aparece una confesión muy humana: el director también espera, duda y se expone.

En tiempos donde muchas películas se venden como productos perfectamente calculados, esta declaración recuerda algo esencial: el cine sigue siendo un acto de incertidumbre. Nadie puede garantizar del todo cómo reaccionará el público. Una película puede estar impecablemente fotografiada, tener un reparto espectacular, una campaña poderosa y un director de prestigio; aun así, su verdadero destino empieza cuando alguien se sienta en la butaca y decide si conecta con ella o no.

Tal vez ahí está una de las razones por las que Nolan sigue resultando tan interesante. No parece hacer películas solo para llenar espacios en una plataforma ni para alimentar un algoritmo. Hace películas para provocar una experiencia. Para que el espectador entre, participe, piense, sienta y complete el viaje.

Y eso nos lleva a una reflexión muy Cinesaurio: el cine no sucede únicamente en la pantalla. Sucede también en quien lo mira.

Una película puede ser escrita, filmada y editada por sus creadores, pero termina de nacer en la sala, cuando el público la recibe. Cada espectador la completa con su memoria, su sensibilidad, sus miedos, sus expectativas y su propia historia.

Por eso resulta tan poderosa la confesión de Nolan. Porque nos recuerda que incluso los grandes maestros no estrenan desde la comodidad absoluta, sino desde el vértigo. Y quizá ese vértigo sea parte de lo que mantiene vivo al cine.

Al final, LA ODISEA habla de un largo viaje de regreso a casa. Pero, como ocurre con todo estreno importante, también hay otro viaje: el que hace la película desde las manos de su director hasta los ojos del público.

Y ese trayecto, incluso para Christopher Nolan, sigue siendo aterrador.



POR QUÉ VER ‘LA ODISEA’ EN UNA SALA IMAX LÁSER

No todas las salas de cine son iguales, aunque todas vendan palomitas.

Una película como LA ODISEA, de Christopher Nolan, no está pensada sólo para “verse”; está pensada para sentirse grande. Y ahí es donde entra la diferencia entre verla en una sala tradicional y verla en una sala IMAX Láser.

En una sala digital común, la película se puede ver bien. La imagen es correcta, el sonido cumple y uno entiende perfectamente la historia. Pero en IMAX Láser la experiencia sube varios escalones: la pantalla suele ser más grande, la imagen tiene más brillo, mejor contraste, colores más firmes y un sonido más envolvente. En pocas palabras: no sólo ves el viaje de Odiseo; sientes que el mar, los monstruos y los dioses te quedan más cerca.

Ahora, pongámoslo en términos sencillos. Muchas salas tradicionales proyectan en digital 2K, que equivale aproximadamente a una imagen de 2048 por 1080 pixeles. IMAX Láser, en cambio, trabaja con proyección 4K, es decir, alrededor de 4096 por 2160 pixeles. ¿Qué significa eso para el espectador? Que la imagen puede tener hasta cuatro veces más información visual. Es como comparar una foto buena en el celular con una imagen mucho más grande, más limpia y con más detalle. En una pantalla chica quizá no se nota tanto, pero en una pantalla enorme, como la de una sala IMAX, esa diferencia ayuda a que los rostros, paisajes, texturas, mares, cielos y escenarios se vean más definidos.

Pero la resolución no lo es todo. IMAX Láser también gana por luz y contraste. En una sala común, una escena oscura puede verse apagada o plana. En una buena sala IMAX Láser, los negros suelen tener más profundidad, las zonas brillantes destacan más y la imagen conserva mejor su fuerza. Esto importa mucho en una película de aventuras épicas, donde no sólo queremos saber que hay un barco en el mar: queremos sentir el tamaño del mar.

Nolan filmó LA ODISEA con cámaras IMAX, es decir, pensando en pantallas gigantes desde el origen. Por eso, cuando una película así llega a una sala IMAX, no es un simple lujo: es acercarse más a la forma en que fue imaginada.

¿Significa que en una sala tradicional se verá mal? No. Pero es como ver un mural en una foto o pararte frente al mural. La historia es la misma, pero el impacto cambia.

En México, lo más probable es que podamos verla en IMAX digital o IMAX Láser, no en el rarísimo IMAX de película de 70 mm que tanto aman los puristas. Aun así, IMAX Láser es una excelente opción: más nítida, más luminosa y más inmersiva que una sala convencional.

Así que si vas a ver LA ODISEA, la recomendación CINESAURIO es clara: si puedes elegir, busca una sala IMAX Láser. Porque hay películas que uno va a ver… y hay otras que conviene dejar que lo traguen a uno por completo.



NOLAN: EL DIRECTOR QUE CONVIRTIÓ SU NOMBRE EN UNA FRANQUICIA

Por el equipo editorial de Cinesaurio

Hay directores que estrenan películas. Y hay otros, muy pocos, que estrenan acontecimientos.

Christopher Nolan pertenece a esa especie cada vez más rara dentro de Hollywood: el cineasta cuyo nombre ya no funciona únicamente como crédito artístico, sino como promesa de experiencia. Cuando se anuncia una nueva película suya, la conversación no gira solo alrededor del argumento, el reparto o el tráiler. La pregunta aparece casi de inmediato: ¿cómo habrá que verla?

Con LA ODISEA, su nueva adaptación del poema épico de Homero, Nolan vuelve a demostrar que ha conseguido algo que muchos estudios persiguen con franquicias, universos compartidos y campañas millonarias: convertir cada estreno en una cita obligada para el público cinéfilo.

La película, prevista para estrenarse en los cines de todo México este jueves 16 de julio, ha sido presentada por Universal como una epopeya filmada con cámaras IMAX, con un reparto encabezado por Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Zendaya y Charlize Theron. Pero la pregunta interesante no es solo qué va a contar Nolan, sino cómo logra que ¡una historia de hace casi tres mil años se sienta como uno de los estrenos más esperados del año!

La respuesta empieza con una palabra: CONFIANZA

Nolan ha construido una relación poco común con el público. Sus películas suelen prometer algo más que entretenimiento pasajero. Ofrecen espectáculo, complejidad narrativa y ambición formal. Desde Memento hasta El origen, desde Dunkerque hasta Oppenheimer, su cine invita al espectador a entrar en una experiencia donde no todo se entrega masticado. Hay que mirar, escuchar, pensar, ordenar, completar. Nolan no trata al público como consumidor distraído, sino como cómplice activo que hace la película con él.

Esa confianza se volvió todavía más evidente con Oppenheimer. Sobre el papel, no parecía el material más obvio para convertirse en fenómeno masivo: una película de tres horas, sobre el padre de la bomba atómica, cargada de diálogo, política, dilemas morales y tensión histórica. Sin embargo, terminó recaudando más de 975 millones de dólares a nivel mundial. Ese resultado confirmó algo poderoso: Nolan puede llevar al gran público hacia territorios que, en manos de otro director, quizá se considerarían “difíciles”.

Su nombre funciona como puente entre el cine de autor y el cine-evento. Entre la sala de arte y el blockbuster. Entre la reflexión y las palomitas.

Otro elemento clave es su defensa casi militante de la experiencia cinematográfica. En una época en la que muchas películas parecen diseñadas para sobrevivir en una pantalla de celular, Nolan insiste en lo contrario: la sala importa, el formato importa, el sonido importa, el tamaño de la imagen importa. No vende solamente una historia: vende una forma de verla.

Ahí está una de sus grandes habilidades como comunicador. Nolan ha logrado que conceptos técnicos -IMAX, 70 mm, película física fotoquímica, formatos de proyección- se vuelvan parte de la conversación popular. El espectador promedio quizá no pueda explicar con precisión las diferencias entre cada formato, pero sí entiende la idea central: “esta película hay que verla como fue concebida”. Eso transforma la compra de un boleto en algo más parecido a asistir a un concierto, una final deportiva o una función irrepetible.

Y aquí aparece otro secreto de Nolan: sabe escoger temas enormes.

Sus películas suelen girar alrededor de obsesiones gigantescas: el tiempo, la memoria, la identidad, la culpa, el sacrificio, la guerra, la ciencia, el destino. Incluso cuando parte de una premisa íntima, termina abriendo una puerta hacia algo mucho más grande. Interestelar no es solo un viaje espacial; es una historia sobre el amor, la supervivencia y el futuro de la humanidad. Dunkerque no es solo una película bélica; es una experiencia de angustia colectiva. Oppenheimer no es solo una biografía; es el retrato de un hombre aplastado por las consecuencias de su genio.

LA ODISEA parece encajar perfectamente en esa línea. El regreso de Ulises a casa después de la guerra de Troya no es únicamente una aventura mitológica. Es una historia sobre identidad, tentación, pérdida, resistencia, memoria y destino. En otras palabras: material Nolan por naturaleza.

El director también entiende muy bien el valor del misterio. A diferencia de muchas campañas actuales que parecen revelar media película antes del estreno, Nolan administra la información con cautela. Sus tráileres sugieren más de lo que explican. Sus entrevistas alimentan la expectativa sin vaciar la sorpresa. Y sus proyectos se rodean de una sensación de secreto que funciona como combustible promocional.

En un ecosistema saturado de avances, filtraciones, clips, teorías y reacciones instantáneas, el silencio parcial se vuelve una forma de lujo. Nolan no necesita explicar demasiado porque su marca ya instaló una pregunta en el público: “¿Qué estará preparando ahora?”

A eso se suma el reparto. Nolan no solo convoca estrellas; las integra en proyectos que parecen exigirles algo distinto. Actores muy reconocibles entran a su universo con la promesa de formar parte de una obra mayor. En LA ODISEA, nombres como Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Zendaya y Charlize Theron no son únicamente atractivos para el cartel; son piezas de una maquinaria de expectativa global.

Pero quizá lo más interesante es que Nolan ha logrado convertir su defensa del cine tradicional en una idea moderna. Mientras la industria se obsesiona con algoritmos, plataformas, procesos digitales que abaraten costos y productos que sean para consumo inmediato, Nolan habla de negativos, proyectores, pantallas gigantes y funciones colectivas. Su cine mira hacia adelante, pero rescata una liturgia antigua: entrar a una sala oscura, guardar silencio y dejarse envolver por una imagen más grande que uno mismo.

Eso conecta con el público que todavía considera que «el cine compartido, es más divertido.» Para muchos espectadores, ir a ver una película de Nolan no es simplemente “ir al cine”; es participar en un ritual. Elegir sala, buscar el mejor formato, comprar boletos con anticipación, evitar spoilers, llegar temprano. Todo eso forma parte del acontecimiento.

Y en tiempos de streaming, esa es una victoria cultural, y más si consideramos que hoy las series son como “el canto de las sirenas” que busca atrapar y quedarse con el mayor número de espectadores.

Hollywood ha intentado fabricar acontecimientos a partir de franquicias, cameos y escenas postcréditos. Nolan lo hace desde otro lugar: desde la autoría. Su nombre es la franquicia. Su estilo es el universo. Su promesa no depende de superhéroes ni de juguetes conocidos, sino de una idea cada vez más escasa: todavía hay directores capaces de convocar multitudes por la fuerza de su mirada.

Por eso cada estreno suyo domina la conversación. Porque mezcla prestigio y espectáculo. Porque convierte la técnica en narrativa. Porque hace que el formato sea parte de la emoción. Porque sabe vender misterio sin regalar la película. Y porque, en el fondo, nos devuelve una sensación que el cine no debería perder nunca: la expectativa.

La pregunta entonces no es solamente cómo logra Nolan convertir cada estreno en un acontecimiento.

La verdadera pregunta es otra: ¿Por qué tan pocos directores -como el mismo Nolan y un Steven Spielberg- pueden hacerlo todavía?

Tal vez porque Nolan entendió algo que Hollywood a veces olvida: el público no solo quiere contenido. Quiere motivos para salir de casa. Quiere una experiencia. Quiere sentir que está frente a algo que no puede reducirse a una ventana más en la pantalla. Quiere historias que parezcan grandes, no solo por su presupuesto, sino por la ambición con que están contadas.

Y si LA ODISEA confirma lo que promete, Christopher Nolan habrá hecho algo muy suyo: tomar una de las historias más antiguas de la humanidad y convertirla, otra vez, en una noticia de primera plana.

Porque al final, Ulises no será el único que emprenda el viaje de regreso.

También lo hará el público (a los cines).

Y ese, precisamente, es el verdadero acontecimiento.



“LA INVITACIÓN” no es solamente a cenar…

Por Andrés Bermea

Seth Rogen (Joe) y Olivia Wilde (Angela)

Es una invitación a confrontar la realidad matrimonial que hoy viven muchas parejas con varios años de casados, en donde el desgaste de la relación ya es tan severo que está a punto del colapso.

Angela, esposa de Joe, invita a cenar una noche a sus vecinos de arriba sin que su marido se entere hasta esa misma tarde. Angela no invita a los vecinos de arriba sólo por deseo sexual. Los invita porque representan algo que su matrimonio ya no tiene: mayor juventud, riesgo, espontaneidad, eros, juego, posibilidad. Joe puso su pasado bajo candado, tiró la llave y, aunque no le gusta su presente, está paralizado en su frustración. Angela, por su parte, está insatisfecha y ávida de nuevas emociones que le soplen al fuego de su vida atrapada en un departamento.

El detalle de que sean los vecinos de arriba tiene una lectura simbólica: son “los de arriba” en el sentido de lo aspiracional, lo idealizado, la vida que parece más libre, más luminosa o más intensa que la propia.

Edward Norton (Hawk) y Penélope Cruz (Pina)

La pareja de Pina y Hawk, los de arriba, llega literalmente con un menú de opciones nuevas, insólitas, sumamente atrevidas; para otros, inaceptables, pero al menos para ellos atractivas. Eso hace que la película sea incómodamente amoral en la superficie, pero moral en el fondo, sin ser moralizante. No te sermonea, no castiga de forma obvia, no te dice “esto está bien” o “esto está mal”. Pero sí pone sobre la mesa una pregunta muy seria: ¿Qué queda de una pareja cuando ya no hay deseo, admiración ni conversación honesta?

La película desencadena más preguntas que respuestas. Los de abajo parecen sucumbir a la tentación de una oferta que los obliga a preguntarse interiormente: ¿De verdad es posible todo esto?

La película resulta, a fin de cuentas, una autopsia del desgaste conyugal.

El guion está cerca de ser excelente, con algunos hoyos, pero aun así te atrapa de inmediato con una narrativa vertiginosa que compensa el hecho de haber sido filmada casi en un solo interior, como si fuera un escenario teatral que permite ver el drama de una vida que, para no volverse trágica, se convierte en comedia.

Las actuaciones del cuarteto son excelentes. Seth Rogen está como nunca. Penélope Cruz aparece arrebatadoramente atractiva y seductora, como la serpiente del paraíso. Edward Norton es un bombero retirado que ahora apaga otros fuegos. Y Olivia Wilde hace de Angela una mujer que parece abrir una ventana y descubrir que afuera hay más mundo y otra luz.

La Directora Olivia Wilde revisa una toma de LA INVITACIÓN

Pero el principal logro de la propia Olivia Wilde está en la dirección de la película. Sabe lo que quiere hacer y decir, y lo hace y lo dice con claridad y eficacia. La cinematografía está de lujo y esconde varios “huevitos de pascua” que debes encontrar.

Alerta: LA INVITACIÓN (The Invite)es una película muy fuerte, no porque tenga escenas gráficas o explícitas, sino por su tema, por lo que te hace cuestionarte y por la incomodidad que deja flotando cuando termina.

Ya en cines. Sólo para adultos.



«La mejor película de Chistopher Nolan»…

Esto dice la crítica y afirma que ‘LA ODISEA’ es una obra maestra y la rival por batir en los próximos Óscar…

Tremendo el entusiasmo que ha generado la película protagonizada por Matt Damon…

Por Mikel Zorrilla en ESPINOF

🎥 El poder de Christopher Nolan para llevar el público a los cines no tiene igual entre los directores de nuestro tiempo. Ya hizo historia con ‘OPPENHEIMER’ y ahora quiere ir un paso más allá con ‘LA ODISEA’, su nueva película y también la más cara de toda su carrera con un presupuesto de 250 millones de dólares…

Aún faltan unos días para el estreno en los cines mexicanos de ‘LA ODISEA’ el próximo 16 de julio, pero por fin tenemos las primeras impresiones de varios críticos que ya han tenido la oportunidad de verla durante su estreno mundial en Londres. Y la están poniendo por los nubes, asegurando que es una de las mejores películas del año, pero es que hay quien incluso la sitúa como la obra cumbre de Nolan… 

Son muchos los aspectos que se están destacando, hasta el punto de que fácilmente hay una docena de actores cuyo trabajo está siendo alabado con mucha fuerza. También se incide en su épica escala y en la determinación de Nolan a la hora de abrazar el elemento sobrenatural de la historia…

Primeras críticas de ‘LA ODISEA’:

‘La odisea’ de Christopher Nolan es un triunfo absoluto y la mejor película de uno de los grandes cineastas de nuestro tiempo. Parece que todo el trabajo que Nolan ha estado realizando con IMAX culmina aquí.

El reparto es estelar, y de alguna manera todos tienen la oportunidad de brillar. Anne Hathaway está increíble, Matt Damon está excelente y Tom Holland sigue demostrando que puede hacer prácticamente cualquier cosa. Pero Robert Pattinson se robó el show para mí. Es tan astuto, manipulador e infinitamente entretenido de ver. Pattinson se entrega por completo a la villanía del personaje, y el resultado es una de mis interpretaciones favoritas suyas. Mira, es el evento cinematográfico imperdible del verano, y posiblemente del año. ¡Estoy deseando volver a verla!

‘La Odisea’ de Christopher Nolan es INCREÍBLE. Estoy realmente impresionado por esta película. Todo, desde las actuaciones impecables hasta la forma en que Nolan abraza lo sobrenatural, es simplemente perfecto. Si pueden, VÉANLA EN IMAX 70 mm. Es una experiencia impresionante. Se verá genial en cualquier lugar, pero IMAX 70 mm es la mejor opción.

LA ODISEA es una obra maestra. Cuenta con escenas espectaculares e incluso aterradoras que dan la sensación de que Christopher Nolan ha abrazado por completo los horrores de la mitología griega. Sin embargo, la forma en que recontextualiza la historia con buen gusto para la actualidad es lo que me ha dejado pensando.

La Odisea: una continuación sorprendentemente natural (y menos desesperanzadora) de Oppenheimer sobre un hombre atormentado por desafiar a los dioses y condenar a la civilización —este lucha por vengar su propio orgullo desmedido. IMAX obviamente inmenso. Demasiado torpe para ser de la categoría S de Nolan, pero el acto final recompensa el viaje.

LA ODISEA es tan épica como su material original, con ese nivel de chispa de Christopher Nolan que la hace algo especial. Es una historia de amor y pérdida que te lleva en un viaje bastante intenso, solo de la manera que Nolan sabe hacer. Impresionante, audaz y perfecta.

La Odisea de Christopher Nolan es una colosal historia de mito de origen sobre el desencanto de posguerra y la pérdida de la inocencia presenciada por los muertos.

Mis altas expectativas se cumplieron con la impresionante montura de The Odyssey de Chris Nolan en IMAX 70 mm. Matt Damon podría ganar el premio al Mejor Actor y una pléyade de actores secundarios y nominaciones le seguirán. La rival a batir a mejor película en los Óscar.



Mañana llega «LA INVITACIÓN»

Comunicado de prensa:

“LA INVITACIÓN”, ES UNA TENSA COMEDIA SOBRE EL AMOR, EL DESEO Y LA COMPLEJIDAD DE LAS RELACIONES

Olivia Wilde, Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton protagonizan esta provocadora comedia que llegará a los cines de México mañana miércoles 08 de julio.

Tras conquistar al público con Booksmart y sorprender con No te preocupes, cariño, Olivia Wilde regresa a la pantalla grande consolidándose como directora con La Invitación (The Invite), una propuesta inteligente, irreverente y profundamente divertida que explora las contradicciones, inseguridades y fantasías que experimentan las relaciones modernas.

Olivia Wilde dirige y actúa en ‘LA INVITACIÓN‘

La trama sigue a Joe y Angela, una pareja cuya relación está en la cuerda floja y esa noche podría ser el momento en que todo se desmorone definitivamente. Sin embargo, sus excéntricos vecinos están a punto de llegar a cenar y todo lo que puede salir mal está destinado a terminar mucho peor.

Esta reunión se transformará en una noche de confesiones, tensiones y revelaciones inesperadas. Entre malentendidos, conversaciones incómodas y una tensión que no deja de escalar, La Invitación encuentra humor en los momentos más incómodos de la convivencia.

Adaptada por Rashida Jones y Will McCormack a partir de la exitosa película española Sentimental, la cinta encuentra en Olivia Wilde una mirada fresca y sofisticada que convierte una reunión entre vecinos en una divertida radiografía de la vida en pareja.

Con diálogos afilados, actuaciones memorables y situaciones tan incómodas como hilarantes, La Invitación confirma la evolución de Wilde como directora y ofrece una de las propuestas más provocadoras y entretenidas del año. Después de debutar en Sundance Film Festival: CDMX 2026 y ser la película más exitosa de la tercera edición del festival, finalmente se anuncia su llegada a salas de cine de todo el país el próximo 08 de julio.


«Con un humor perverso que, a la vez, ofrece a su cuarteto de excelentes actores algunos de sus mejores papeles hasta la fecha, The Invite es una farsa sofisticada que reafirma a Olivia Wilde como una de las cineastas más interesantes de la actualidad.«



«Toy Story 5» deja sin poder a «Supergirl»

La nueva entrega de de la saga de los juguetes capta 70 mdd en EU, la heroína apenas 38 mdd

En el filme animado de Pixar se exalta el valor del juego y de la conexión humana con los juguetes sobre el entretenimiento de la era digital. Foto: Disney

🎦 En un revés para las renovadas operaciones cinematográficas de DC de Warner Bros., «Supergirl» no fue rival en absoluto para «Toy Story 5» en los cines de Norteamérica y se estrenó en un lejano segundo lugar.

La película de Pixar se mantuvo en el número uno de la taquilla con 70 millones de dólares en ventas de entradas en el mercado nacional y otros 89.1 millones en el extranjero, según estimaciones del estudio difundidas el domingo, tras un debut casi récord para una película animada.

El estreno de The Walt Disney Co. ha acumulado rápidamente 585 millones de dólares en todo el mundo en sólo dos semanas, lo que la convierte en uno de los mayores éxitos del año.

«Supergirl», en cambio, no logró despegar. Se estrenó con 38 millones de dólares en salas de Estados Unidos y Canadá. Sumó 30 millones de dólares en mercados internacionales.

El spinoff de superhéroes de Craig Gillespie es el segundo estreno en la gran pantalla de James Gunn y Peter Safran, quienes fueron elegidos para dirigir DC Studios a finales de 2022. Su primer lanzamiento, «Superman» de 2025, recaudó 618 millones de dólares en todo el mundo, un arranque lo bastante sólido para Gunn y Safran.

Críticas duras hacia la heroína

Pero «Supergirl» fracasó tanto con la crítica como con el público. Obtuvo malas reseñas (56% de aprobación en Rotten Tomatoes) y una calificación “B-” en CinemaScore por parte de las audiencias.

El flojo fin de semana de estreno de «Supergirl» la deja por detrás de debuts decepcionantes de tropiezos de DC como «The flash» (55 millones de dólares en 2023) y «The green lantern» (53 millones de dólares en 2011), y apenas por delante de «Joker: folie à deux» (37.7 millones de dólares en 2024).

David A. Gross, quien dirige la firma de consultoría cinematográfica FranchiseRe, señaló que las películas de superhéroes ya no atraen al cine como antes de la pandemia. Hay menos estrenos al año, y la venta en taquilla del género ha caído unos 3 mil 500 mdd anuales respecto de sus máximos de 2017-2019.

Con información de AP y EL UNIVERSAL



80.º ANIVERSARIO DE LA ACADEMIA MEXICANA DE ARTES Y CIENCIAS CINEMATOGRÁFICAS.

Cumplimos 80 años de historia, marcados por risas, lágrimas, sustos, romance y pasión compartida.

A lo largo de estos años hemos crecido y cambiado contigo, siempre comprometidos a investigar, preservar, defender y difundir el cine mexicano para que se conozca y se valore en México y en el mundo.

Celebremos juntos 80 años de cine mexicano, el cine que somos.

Con información de la Academia Mexicana de Cine



“Toy Story 5” el mayor debut en taquilla del año…

con 160 millones de dólares. La franquicia «Toy Story» es una de las más rentables para The Walt Disney Co. Antes del estreno de «Toy Story 5», las películas habían recaudado en conjunto más de 3 mil millones de dólares.

Con información de AP

🎦 NUEVA YORK (AP).- «Toy Story» todavía cuenta con el apoyo de los cinéfilos. La quinta entrega de la saga de Pixar debutó con 160 millones de dólares en taquilla en Estados Unidos, según las estimaciones del estudio publicadas el domingo, estableciendo fácilmente un nuevo récord para la franquicia y logrando el mejor fin de semana de estreno del año.

Estrenada 31 años después del debut de la película original de “Toy Story”, “Toy Story 5” superó con creces el récord de taquilla de la saga: 120 millones de dólares para “Toy Story 4” en 2019. A nivel internacional, fue igual de exitosa, con 152 millones de dólares en taquilla durante el primer fin de semana, alcanzando una recaudación mundial de 312 millones de dólares.

La franquicia «Toy Story» es una de las más rentables para The Walt Disney Co. Antes del estreno de «Toy Story 5», las películas habían recaudado en conjunto más de 3 mil millones de dólares, además de generar miles de millones con la venta de productos derivados.

Aunque la saga parecía haber llegado a su fin con «Toy Story 3» en 2010, la decisión de revivir la franquicia casi una década después —si bien fue controvertida— ha resultado sumamente lucrativa. «Toy Story 4» superó los mil millones de dólares en taquilla, y es casi seguro que «Toy Story 5» también lo hará.

Entre las películas de animación, solo «Los Increíbles 2» (2018) tuvo un fin de semana de estreno con una recaudación mayor (182.7 millones de dólares) que «Toy Story 5».

Estos juguetes no son baratos

Sin embargo, mantener la saga de películas de “Toy Story” se ha vuelto más costoso. La quinta película costó 250 millones de dólares, sin incluir el marketing. Regresa el elenco de voces original, encabezado por Tom Hanks (como Woody), Tim Allen (como Buzz Lightyear) y Joan Cusack (como Jessie).

En la secuela, los juguetes quedan relegados a un segundo plano cuando Bonnie consigue una nueva tableta. Está dirigida por Andrew Stanton, el veterano de Pixar que dirigió “Buscando a Nemo” (2003) y “WALL-E” (2008). «Toy Story 5» también incluye una nueva canción de Taylor Swift, «I Knew It, I Knew You».

Las críticas han sido muy buenas y el público le otorgó a «Toy Story 5» una calificación «A» en CinemaScore, lo que sugiere que debería mantenerse en cartelera durante semanas.

Tras su exitoso debut, «Disclosure Day» de Steven Spielberg cayó al segundo puesto con 17 millones de dólares en su segundo fin de semana. No es el éxito que Universal Pictures esperaba. Una caída del 61% respecto a su primer fin de semana sugiere que «Disclosure Day» podría no tener el impulso necesario para triunfar este verano.

Aun así, la película, con un presupuesto de 115 millones de dólares y protagonizada por Emily Blunt, Josh O’Connor y Colman Domingo, ha recaudado 160.4 millones de dólares a nivel mundial en dos semanas. «Disclosure Day» tiene muchas posibilidades de seguir siendo la película para adultos más taquillera en las próximas semanas.

“Toy Story 5” tuvo poca competencia por parte de los recién llegados.