PELÍCULAS A LAS QUE URGE SE LAVEN LA BOCA CON JABÓN

Hay películas que no necesitan censura: necesitan cepillo dental, enjuague bucal y una barra de jabón Zote.

Hoy, en LAS PELÍCULAS CON MÁS…, vamos con esas cintas a las que urge lavarles la boca con jabón. No por violentas, sino por malhabladas y léperas.



¡FELICES 51 CINEMA ATENEA!

Hubo cines que nacieron con grandes marquesinas, vestíbulos amplios y salas capaces de recibir multitudes. Y hubo otros, más discretos, casi escondidos, que encontraron su lugar dentro de edificios cargados de historia.

Uno de esos casos fue el Cine ATENEA, inaugurado en Monterrey el viernes 8 de agosto de 1975, en Zaragoza y Juan Ignacio Ramón, en pleno centro de la ciudad. Su historia no empieza realmente en 1975, sino mucho antes: en ese mismo predio estuvieron los teatros Juárez y el Independencia, el Cine Rex y luego el Olympia.

El Atenea era parte del mismo edificio.

Pero no era simplemente “otra sala del Olympia”. Tenía su propio acceso, ubicado a la izquierda, y los desplegados de prensa lo anunciaban claramente como una sala “junto al cine Olympia”.

Para entrar al Atenea había que subir a un segundo piso. Ese detalle permite pensar —con prudencia, pero con lógica arquitectónica— que pudo ocupar lo que alguna vez fue el anfiteatro del REX, o algún otro espacio superior del mismo edificio. En cualquier caso, eso le daba una personalidad propia: no era la gran sala de abajo, sino una experiencia más íntima, casi secreta, dentro de un inmueble con pasado cinematográfico.

Y su película inaugural no pudo ser más elegante: AMARCORD, la cinta franco-italiana de 1973, escrita y dirigida por Federico Fellini. La película había ganado el Óscar a la Mejor Película Extranjera, y llegaba al Atenea como carta de presentación de una sala que parecía apostar por un cine distinto, más autoral, más europeo, más de conversación después de la función.

Abrir con Fellini no era cualquier cosa. Amarcord es una película de memoria, nostalgia, humor, fantasía y personajes desbordados. Muy apropiada, curiosamente, para una sala que también parecía vivir entre recuerdos: los del viejo Rex, los del centro de Monterrey y los de una ciudad que todavía conservaba sus cines de calle.

El nombre también tenía lo suyo. Atenea, diosa griega de la sabiduría, las artes y la estrategia, hacía pareja simbólica con Olympia, nombre asociado al mundo clásico y al monte de los dioses. En una misma esquina del centro regiomontano convivían, por unos años, dos nombres de resonancia mitológica: Olympia y Atenea. Muy solemne todo… aunque afuera rugiera el tráfico y uno tuviera que encontrar estacionamiento como pudiera.

El Cine Atenea pertenece a una etapa de transición.

Para mediados de los años setenta, los grandes palacios cinematográficos del centro comenzaban a transformarse. Las enormes salas únicas empezaban a ceder espacio a formatos más pequeños, más flexibles y, en algunos casos, más especializados. La ciudad también estaba cambiando. Años después, muchas de esas construcciones desaparecerían con las obras y demoliciones vinculadas a la Macroplaza.

Por eso, el ATENEA merece recordarse no sólo como un nombre perdido en la cartelera, sino como una pequeña sala con identidad propia. Una sala de segundo piso. Una sala junto al Olympia, pero distinta. Una sala nacida en el edificio heredero del Rex. Una sala que abrió con Fellini.

No todos los cines desaparecidos fueron gigantes. Algunos dejaron huella precisamente por lo contrario: por ser pequeños, discretos, un poco escondidos… y por formar parte de esa geografía sentimental del Monterrey que iba al cine caminando por el centro.

El Atenea fue uno de ellos.

Desplegado publicado en el diario EL PORVENIR el jueves 7 de agosto de 1975

Un cine de segundo piso, con nombre de diosa griega, que abrió sus puertas con Amarcord y que hoy sobrevive en la memoria de quienes todavía pueden decir: “Yo estuve ahí”.



BESOS, BESOS Y MÁS BESOS…

En la serie LAS PELÍCULAS CON MÁS… hoy te presento BESOS, BESOS Y MÁS BESOS… CUANDO EL CINE SE PASÓ DE CARIÑOSO

En el cine hay besos inolvidables, besos insólitos y todo un arcoíris de tonalidades.

Encuentra en este video el primer beso, la película con el mayor número de besos, la colección más grande y hermosa de besos y el beso más largo en la historia del cine.



¡LA MAMÁ DE MARILYN MONROE NACIÓ EN MÉXICO!…

Y LE DIO EL APELLIDO A UNA LEYENDA

Por Andrés Bermea y Mr. Chips

Gladys Pearl Monroe la mamá de Marilyn Monroe

¿Sabías que… una parte esencial del nombre más famoso de Hollywood comenzó en Coahuila?

Deja te cuento que la madre de Marilyn Monroe se llamaba Gladys Pearl Monroe, conocida después como Gladys Baker. Nació el 27 de mayo de 1902 en Piedras Negras, Coahuila, ciudad que entonces se llamaba Porfirio Díaz. ¡Sí! Aquí en México. Te paso este dato:… Sus padres eran estadounidenses pero residieron temporalmente en México porque su padre trabajaba pintando vagones para el ferrocarril. Poco después, la familia se mudó a California.

Pero, checa esto: Gladys terminó trabajando como cortadora de negativos cinematográficos. Es decir: antes de que su hija se convirtiera en una de las mujeres más fotografiadas del planeta, su madre ya vivía rodeada de rollos de película. Hollywood, por lo visto, había empezado a acercarse a la familia sin avisar.

El 1 de junio de 1926 nació su hija Norma Jeane, es decir, que acabaría de cumplir 100 años hace unos días… Sin embargo, Gladys padeció graves problemas de salud mental y fue internada cuando la niña tenía ocho años. Norma Jeane pasó entonces por hogares sustitutos, separaciones y una infancia profundamente inestable. Años después, Marilyn hablaría del abandono y de su deseo de pertenecer a una familia; resulta difícil no relacionar esa necesidad afectiva con aquellos primeros años, aunque reducir toda su compleja vida a una sola causa sería injusto.

Pero aquí aparece el giro digno de guion.

Cuando Norma Jeane buscaba un nombre artístico, el ejecutivo Ben Lyon propuso Marilyn, inspirado en la actriz teatral Marilyn Miller. Para el apellido eligieron Monroe, el apellido de soltera de su madre. Así que Gladys, la mujer nacida en Piedras Negras, terminó aportando la mitad del nombre que Hollywood convertiría en leyenda.

Madre e hija mantuvieron una relación difícil y distante, aunque Marilyn contribuyó económicamente a su manutención.

Y mira, este dato es insólito, Gladys sobrevivió a su hija ¡más de veinte años!: salió del hospital en 1967, vivió una temporada con su hija Berniece y murió en Gainesville, Florida, en 1984, a los 81 años.

Marilyn Monroe no nació en México. Pero su apellido artístico sí llevaba una inesperada conexión coahuilense, y varias veces visitó el país.

La bella María Félix acompaña a Marilyn en una de sus visitas al país

Hollywood puso las luces, el vestido blanco y el glamour. Piedras Negras aportó el “Monroe”…

Marilyn falleció justo un 5 de agosto, como hoy, pero en 1962… Hace exactamente sesenta y cuatro años…

Con información disponible en la web.

Fuentes: BIOGRAPHY | HISTORY DEFINED |WIKIPEDIA  



ROBIN HOOD: EL LADRÓN QUE EL CINE NUNCA DEJA JUBILARSE

Una investigación de Andrés Bermea y el equipo editorial de Cinesaurio

Hollywood vuelve a demostrar que no le gusta tirar nada a la basura. Si algo funcionó antes, se desempolva, se maquilla, se oscurece, se rejuvenece o se convierte en “nueva visión”.

Y entonces aparece LA MUERTE DE ROBIN HOOD (The Death of Robin Hood), producción de A24 protagonizada por Hugh Jackman, Jodie Comer y Bill Skarsgård. La película, dirigida y escrita por Michael Sarnoski, se estrena en los cines de México este jueves 6 de agosto, y plantea una pregunta muy CINESAURIO: ¿Otra vez Robin Hood?…

Porque, aceptémoslo, al famoso ladrón del bosque de Sherwood le han dado más oportunidades que a muchos actores de reparto. Lo hemos visto noble, aventurero, romántico, caricaturesco, paródico, musculoso, sombrío, moderno, medieval y hasta convertido en zorro animado. Entonces, ¿para qué otra versión? ¿Falta de creatividad? ¿Apuesta segura? ¿O todavía queda algo nuevo que decir sobre el hombre que robaba a los ricos para dar a los pobres?

La diferencia de LA MUERTE DE ROBIN HOOD está precisamente en que no parece interesada en el Robin Hood de la postal heroica. Sarnoski se aleja del arquero luminoso y presenta a un hombre envejecido, herido, culpable y perseguido por su propio pasado. El director ha explicado que le interesaba explorar la balada antigua sobre la muerte de Robin Hood: la idea de que una figura casi inmortal del folclor pudiera tener un final sencillo, humano y silencioso.

Este Robin no es tanto “el príncipe de los ladrones” como un bandido que empieza a preguntarse cuánto daño dejó detrás. Variety describe la propuesta como una versión más cercana a Unforgiven o Valhalla Rising que a los alegres hombres en mallas de tantas películas anteriores. Según Sarnoski, el punto era imaginar cómo habría sido realmente la vida de un bandido medieval: brutal, sucia, violenta y nada glamorosa. (Variety Australia)

Ahí está su posible aportación: no reciclar el mito para volver a vender la misma aventura, sino para desmontarla. La película pregunta qué queda del héroe cuando se apaga la leyenda. Qué pasa cuando el arco pesa, las heridas no cierran y la fama ya no alcanza para justificar la violencia. En ese sentido, LA MUERTE DE ROBIN HOOD no quiere ser el inicio de una franquicia, sino casi lo contrario: el epílogo de una figura que el cine ha tratado de mantener joven durante más de cien años.

Y vaya que Robin Hood tiene historial en pantalla. Douglas Fairbanks lo interpretó en el cine mudo en 1922. Errol Flynn lo volvió definitivo en LAS AVENTURAS DE ROBIN HOOD (The Adventures of Robin Hood en 1938), con capa, espada y sonrisa de comercial de pasta dental. Disney lo convirtió en un zorro irresistible en 1973, con la voz original de Brian Bedford (¡Magnífica la adaptación al español!). Sean Connery lo mostró maduro y melancólico en ROBIN Y MARIAN en 1976.

Kevin Costner lo volvió superproducción noventera en Robin Hood: EL PRÍNCIPE DE LOS LADRONES (Robin Hood: Prince of Thieves en 1991). Cary Elwes lo parodió con elegancia en LAS LOCAS AVENTURAS DE ROBIN HOOD (Robin Hood: Men in Tights en 1993). Russell Crowe lo hizo más guerrero en 2010, y Taron Egerton intentó relanzarlo con energía juvenil en 2018.

La trivia sabrosa: Errol Flynn, quizá el Robin Hood más icónico del cine clásico, solo interpretó al personaje una vez. Una sola película bastó para fijar durante décadas la imagen del héroe aventurero, elegante y burlón. Eso sí que es puntería.

También es curioso que Sarnoski haya reconocido la sombra de la versión animada de Disney de 1973, aquella del zorro encantador que dejó a generaciones preguntándose por qué un dibujo podía tener tanto carisma. Pero su reacción fue casi la opuesta: “eso no era una muerte tranquila”, pensó al leer la balada antigua. Y de ahí nació esta versión áspera, crepuscular y nada bailarina. (Rotten Tomatoes Editorial)

Así que sí: Hollywood vuelve a Robin Hood porque el nombre ya viene con flecha, bosque, villano y reconocimiento mundial. Pero esta vez la pregunta no es si Robin podrá derrotar al Sheriff de Nottingham. La pregunta es más incómoda: ¿Puede un héroe sobrevivir a su propia leyenda?

Tal vez por eso el personaje sigue regresando. No porque Hollywood no tenga ideas -aunque a veces hace méritos para que sospechemos-, sino porque los mitos funcionan como espejos. Cada época inventa el Robin Hood que necesita. Hubo uno para la aventura clásica, otro para la caricatura, otro para la épica, otro para la parodia y ahora uno para tiempos y públicos más escépticos: un Robin cansado, culpable, humano.

El ladrón de Sherwood todavía roba. Pero esta vez no viene por monedas.

Viene por una última oportunidad de redención.

El origen real de Robin Hood es más legendario que biográfico: no hay prueba concluyente de que haya existido un solo Robin Hood histórico al que luego “le hicieron” una balada. Lo que sí sabemos es que el nombre y las historias ya circulaban en la Inglaterra medieval: una de las referencias literarias más antiguas aparece en Piers Plowman, de finales del siglo XIV, y las primeras baladas conservadas son de los siglos XIV y XV, donde Robin aparece como un forajido/yeoman violento (campesino libre o pequeño propietario), asociado con el bosque, sus hombres y el Sheriff de Nottingham, no todavía como el noble romántico que “robaba a los ricos para dar a los pobres”. (Cambridge University Press)

Tampoco hay un autor identificado. Robin Hood nace de tradición oral, baladas populares y recreaciones sucesivas. Con el tiempo se le fueron agregando capas: Lady Marian, el tono caballeresco, la lealtad al rey Ricardo Corazón de León y el ideal de justicia social se consolidaron mucho después, especialmente a partir de versiones literarias y teatrales posteriores. En resumen: probablemente no hubo “el verdadero Robin Hood”, sino varios posibles ecos de forajidos medievales convertidos por el pueblo en mito. Y como suele pasar con los buenos mitos, cada época le puso su propia flecha.



DWAYNE JOHNSON: LA ROCA QUE VALE ORO PURO

De escorpión digital a semidiós de Disney, pasando por récord Guinness, lucha libre y taquillazos: ¿Qué tanto sabes de Dwayne Johnson?

Por Andrés Bermea y el equipo editorial de Cinesaurio

Dwayne Johnson anda muy activo este 2026. Actualmente se le ve como Maui en la versión “Live action” de MOANA, donde repite -ahora en carne, músculo, tatuajes y peluca- al semidiós que ya había interpretado con la voz en la cinta animada de 2016 y en MOANA 2. La nueva versión de Disney llegó a los cines el 10 de julio de 2026.

Y para cerrar el año, Johnson volverá a ponerse en modo videojuego salvaje con JUMANJI: EN EL MUNDO REAL (Jumanji: Open World), nueva entrega de la franquicia junto a Kevin Hart, Jack Black y Karen Gillan, programada para estrenarse el 25 de diciembre de 2026. Según reportes recientes, esta película cerraría la trilogía iniciada con JUMANJI: EN LA SELVA (Jumanji: Welcome to the Jungle).

Pero antes de convertirse en héroe familiar, estrella de acción, productor todoterreno y señor capaz de levantar media selva con una ceja, Johnson tuvo un inicio cinematográfico bastante curioso.

Pregunta para cinéfilos: ¿Recuerdas cuál fue su primera aparición en cine?

La respuesta es LA MOMIA REGRESA (The Mummy Returns, 2001), donde interpretó al Rey Escorpión. Eso sí: no era precisamente un papel de mucho diálogo. Su presencia humana era breve y la parte final del personaje quedó convertida en una criatura digital que, con los años, se volvió famosa… aunque no siempre por las mejores razones.

Y aquí viene otra trivia: ¿Qué récord Guinness consiguió después?

Guinness World Records registra que Johnson obtuvo el récord al salario más alto para un primer papel protagónico: 5.5 millones de dólares por EL REY ESCORPIÓN (The Scorpion King en 2002), derivada justamente de su aparición en La momia regresa.

¿Sabes por qué le dicen “The Rock”?

Cuando Dwayne Johnson era Rocky Maivia

El apodo nació en la lucha libre. Cuando llegó a la WWF, hoy WWE, debutó como Rocky Maivia, una combinación del nombre de su padre, el luchador Rocky Johnson, y el apellido de su abuelo materno, Peter Maivia. Pero ese personaje inicial no terminó de conectar con el público. Después, al reinventarse como luchador más arrogante, carismático y provocador, adoptó el nombre de The Rock. El propio Johnson ha contado que Pat Patterson, figura clave de la lucha libre y una especie de mentor para él, le sugirió acortar la identidad a “The Rock”.

¿Y qué personaje ha interpretado más veces en cine?…

Probablemente Luke Hobbs, de la saga RÁPIDO & FURIOSO (Fast & Furious): apareció en Fast Five, Fast & Furious 6, Furious 7, The Fate of the Furious, Hobbs & Shaw y tuvo cameo en Fast X.

Así que hoy, viendo a Maui cantar, presumir tatuajes y prepararse para regresar a JUMANJI en plena Navidad, vale recordar algo: Dwayne Johnson no llegó al cine caminando. Llegó como escorpión, sobrevivió al CGI, cambió el ring por la pantalla grande… y terminó convertido en una franquicia humana.

Tiene una figura de cera que se asemeja a él en el museo Madame Tussauds; y desde 2016, todas las películas en las que Johnson ha actuado han sido producidas por Seven Bucks Productions, que es su propia compañía.

JUMANJI se estrena el 25 de diciembre

Pregunta final para nuestros lectores:

¿Cuál es tu película favorita de Dwayne Johnson… o hay alguna que te da pena admitir que sí disfrutaste?



¿Otra vez Spider-Man? Sí… pero ahora empieza un nuevo día

Por el equipo editorial de Cinesaurio

Ya se descolgó por los cines Spider-Man: Un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day), cuarta película en solitario de Tom Holland como el Hombre Araña dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. Y la pregunta se impone sola: ¿De verdad necesitábamos otra película de Spider-Man?

La respuesta corta: Hollywood, seguro que sí. La taquilla también. Pero quizá el personaje todavía tiene algo más que ofrecer.

Spider-Man es una de las franquicias más rentables y resistentes del cine moderno. Ha pasado por Tobey Maguire, Andrew Garfield, Tom Holland, series animadas, multiversos, videojuegos, memes y hasta crisis existenciales con telaraña incluida. Pero su atractivo sigue siendo el mismo: Peter Parker no es un dios, ni un millonario, ni un guerrero intergaláctico. Es un muchacho con problemas, culpa, cansancio, amor, renta emocional vencida… y para colmo tiene que salvar Nueva York… ¡Uf!

Según reportes recientes, Brand New Day llega con un despliegue enorme y con Tom Holland nuevamente acompañado por Zendaya, Jacob Batalon, Mark Ruffalo y Jon Bernthal, bajo la dirección de Destin Daniel Cretton. En España incluso logró el mejor día de estreno registrado en ese mercado, con 3.2 millones de euros en su primera jornada.

¿Es Holland el mejor Spider-Man? Tal vez no hace falta coronarlo. Tobey tuvo el drama clásico, Andrew la melancolía romántica, pero Holland entiende muy bien al Peter vulnerable, torpe, joven y emocionalmente golpeado. Su Spider-Man parece cargar mochila, trauma y tarea pendiente.

Zendaya, por su parte, no interpreta a la Mary Jane tradicional. Su MJ es más seca, irónica, menos “chica ideal” y más persona real: desconfiada, inteligente, difícil de impresionar. Eso le da al romance otra textura.

Así que sí: otra película de Spider-Man. Pero mientras Peter Parker siga intentando levantarse después de cada caída, quizá todavía hay telaraña para rato.



CUANDO JIM CARREY SE PUSO LA MÁSCARA

Por el equipo editorial de Cinesaurio

El 29 de julio de 1994 se estrenó en Estados Unidos The Mask, conocida en México como LA MÁSCARA, una comedia fantástica dirigida por Chuck Russell que convirtió a Jim Carrey en una fuerza imparable de la cultura pop de los noventa.

La película contaba la historia de Stanley Ipkiss, un tímido empleado bancario que, al colocarse una misteriosa máscara, se transformaba en un torbellino verde de energía, locura, caricatura viviente y frases inolvidables.

Con un presupuesto reportado de 23 millones de dólares, La máscara terminó recaudando más de 351 millones a nivel mundial, una cifra enorme para una comedia de ese tipo.

Su impacto fue inmediato: consolidó el año dorado de Jim Carrey -que en 1994 también estrenó ACE VENTURA: UN DETECTIVE DIFERENTE (Ace Ventura: Pet Detective) y UNA PAREJA DE IDIOTAS (Dumb and Dumber)- y presentó al mundo a Cameron Diaz, quien debutó en el cine como Tina Carlyle. The Guardian recordó recientemente que La máscara ayudó a lanzar al estrellato tanto a Carrey como a Diaz, y que sus efectos, realizados con apoyo de Industrial Light & Magic, fueron nominados al Óscar.

Trivia curiosa: la película originalmente iba a ser mucho más oscura, cercana al terror del cómic de Dark Horse. Pero Chuck Russell convenció al estudio de convertirla en una comedia desatada. Tristemente, Chuck Russell falleció justo hace una semana el miércoles 22 de julio a los 74.

Otra joya: los enormes dientes de La Máscara estaban pensados para usarse solo en escenas sin diálogo, pero Jim Carrey aprendió a hablar con ellos puestos y los convirtió en parte esencial del personaje.

Treinta y dos años después, Stanley Ipkiss sigue siendo tímido… pero su alter ego todavía grita, baila y hace que el mundo diga: “¡Ssssmokin’!”.



UN DÍA COMO HOY, HACE 84 AÑOS…

Con la ayuda del ChatGPT recreamos como lucía el Teatro BERNARDO REYES el viernes 24 de julio de 1942

El cine fue llamado Bernardo Reyes en honor del General (militar) del mismo nombre quien fuera Gobernador del Estado de Nuevo León por más de 20 años y padre del famoso literato Alfonso Reyes, quién lamentablemente no pudo asistir por encontrarse en la Ciudad de México.

El Bernardo Reyes según describe un desplegado de prensa del periódico EL PORVENIR publicado el viernes 24 de julio de 1942, estaba equipado:

“con lo más moderno en la materia en la materia: SONIDO RCA ALTA FIDELIDAD, aparatos de proyección SUPER-SIMPLEX, espléndida decoración, magnífica refrigeración, etc.”

El desplegado también señala (textualmente):

“Serán Invitados de Honor a esta fiesta inaugurativa: el C. Gobernador del Estado BONIFACIO SALINAS LEAL; el H. Cuerpo Legislativo de esta Entidad: el C. Gral. De División FRANCISCO L. URQUIZO y su Estado Mayor; el C. Presidente Municipal Prof. ELISEO B. SÁNCHEZ y HH. Miembros del Ayuntamiento; doña MARÍA REYES VDA. DE DÁVILA y el Sr. Ing. Don BERNARDO DÁVILA REYES dignos descendientes del probo gobernante Gral. Don BERNARDO REYES, cuyo nombre se honra en llevar este centro de espectáculos.

Inauguración

El viernes 24 de julio de 1942, se inauguró a las 20:30 horas en punto, con un programa presidido por el gobernador del Estado de Nuevo León General Bonifacio Salinas Flores; la orquesta de Isaac Flores y varios números musicales, seguidos de una disertación alusiva a este acto por el eminente escritor español EDUARDO ZAMACOIS.

Tras un intermedio, a la pantalla llegaron los SUCESOS PARAMOUNT, últimas noticias de los frentes de guerra! (Servicio exclusivo aéreo). Le siguió LOS AMANTES DE LA DISCORDIA, divertida comedia en dos rollos. A OTRO PERRO CON ESE HUESO Sinfonía Tonta a colores de Walt Disney, por el perro PLUTO.

Como segunda parte del programa se proyectó como película inaugural la cinta norteamericana LA MÁSCARA DE FUEGO (The Face Behind the Mask) por: Peter Lorre y Evelyn Keyes y Dirección de Robert Florey. Estrenada en los E.U. el 16 de enero de 1941. En México se estrenó el 4 de julio de 1941 en el enorme cine Orfeón (3,942 butacas) del D.F. (Hoy CDMX).

La trama narra como un relojero desfigurado y rencoroso con la sociedad se embarca en una vida delictiva.

LA MÁSCARA DE FUEGO

El célebre crítico cinematográfico Leonard Maltin otorgó a la película tres de las cuatro estrellas posibles y calificó la película como «extremadamente bien hecha con un presupuesto reducido.»

Contaba con dos niveles, una Luneta en dónde esa noche el costo del boleto para una persona adulta fue de $1.25 en Luneta y un Anfiteatro al que se podía acceder con un boleto de $0.35 Cts.

El recinto tuvo un lleno total y varias personas ocuparon hasta los pasillos. El evento se “radió” a través de la XEFB (La Voz del Norte de México) fungiendo como Maestro de Ceremonias el distinguido poeta HUMBERTO CALDERÓN.

A las 3:30 se llevó a cabo previamente la bendición del recinto y como se puede leer en una gacetilla publicada en el periódico EL PORVENIR al día siguiente, el sábado 25,

…“se contó con la presencia de los Sres. Adolfo y Antonio Rodríguez propietarios y operadores de la nueva sala, así como familiares y amigos cercanos. La ceremonia fue encomendada al Reverendo Padre Job que oficia en el Templo de La Purísima, quién con los ordenamientos rituales bendijo este edificio”…

En otra gacetilla del mismo diario también del sábado 25, en la página 8 se puede leer:

“El pórtico, vestíbulo, sala de espectáculos, foro, en todo puede apreciarse un estilo moderno y elegante por su sencillez, pues se tuvo buen gusto en escoger para su decoración tonalidades tenues de verde, de azul y de violeta, con adornos en color marfil.

Tras la exhibición de la película se sirvió en el foyer un lunch champagne a los invitados de honor.”

El sábado 25 de julio inicia su programación normal para todo el público a partir de las 4 de la tarde con la proyección de la película UNA CITA CON EL HALCÓN (A Date with the Falcon) de 1942 protagonizada por George Sanders y como complemento del programa UN TÍO IMPROVISADO (Unexpected Uncle) con: Anne Shirley y James Craig. Los costos de los boletos al público era de $1 Peso en Luneta y 0.35 Cts. En el Anfiteatro.