Abril 13 de 1964, Sidney Poitier hizo historia en el Óscar

La noche en que Hollywood tuvo que tragarse sus prejuicios

Hay noches en que el Óscar premia a una estrella. Y hay otras, menos frecuentes, en que sin proponérselo del todo termina exhibiendo sus propias deudas históricas. El 13 de abril de 1964 en la 36.ª edición de los Premios Óscar ocurrió una de esas. Sidney Poitier ganó el premio al Mejor Actor por UNA VOZ EN LAS SOMBRAS (Lilies of the Field, 1963) y se convirtió en el primer afroamericano en alzarse con esa estatuilla.

No fue sólo un aplauso para una gran actuación. Fue una sacudida. Una grieta visible en un Hollywood que durante décadas había administrado el prestigio con filtro racial, como si el talento también tuviera zona restringida.

Y el momento no pudo haber sido más cargado de sentido. Estados Unidos vivía uno de los años más convulsos en la lucha por los derechos civiles. Las calles hervían, la discusión sobre la igualdad racial estaba lejos de resolverse y el país entero parecía debatirse entre avanzar o atrincherarse. En ese contexto, ver a Poitier subir al escenario no era una simple postal de gala: era una señal de época.

En UNA VOZ EN LAS SOMBRAS (Lilies of the Field, 1963), Poitier interpreta a Homer Smith, un trabajador itinerante, orgulloso, práctico y lleno de carisma, que termina ayudando a un grupo de monjas a construir una capilla en medio del desierto. La anécdota parece pequeña, casi modesta, pero ahí estaba justamente su fuerza: la película no necesitaba grandilocuencia para dejar huella. Bastaba la presencia de Poitier, su inteligencia en pantalla, su humor seco y esa autoridad natural que convertía a Homer Smith en un personaje imposible de reducir a estereotipos.

Ahí estuvo la verdadera revolución. Poitier no estaba ahí como concesión, cuota ni gesto de buena conciencia. Estaba ahí porque era un actor formidable. Y eso hizo todavía más poderoso su triunfo. La historia estaba de su lado, sí, pero el premio no se sostenía por simbolismo vacío: se sostenía en una actuación sólida, cálida y profundamente humana.

Su discurso fue breve, sobrio y certero. Dijo que había sido “un largo camino” hasta llegar ahí. No necesitó más. En esa frase cabían los años de exclusión, los papeles limitados, las barreras invisibles y también la dignidad de quien había llegado sin rebajarse, sin caricaturizarse y sin pedir disculpas por ocupar el centro del encuadre.

Hoy esa imagen sigue teniendo fuerza porque no sólo consagró a Sidney Poitier: también dejó al descubierto la lentitud con la que Hollywood acepta ciertos cambios. A veces la Academia reconoce el talento. Y a veces, además, no tiene más remedio que aceptar que ya no puede seguir ignorándolo.

El Óscar de Poitier no borró de un plumazo el racismo en la industria. No convirtió a Hollywood en tierra prometida de la igualdad. Pero sí rompió una barrera ante los ojos del mundo. Y eso, para una fábrica de sueños que tantas veces había repartido los reflectores con criterios bastante terrenales, ya era muchísimo.

Porque aquella noche de 1964 no ganó solamente un actor. También perdió, aunque fuera por unos minutos, una vieja costumbre de mirar el talento con prejuicios. Y ya se sabe: cuando la historia entra por la puerta principal, hasta Hollywood tiene que ponerse de pie.

La película no termina con el típico «Fin». En lugar de este cierre característico, la película termina con un «Amén».

La película se realizó con un presupuesto relativamente bajo, de alrededor de $800.000 dólares, pero se convirtió en un éxito de taquilla, recaudando más de 5 millones de dólares en todo el mundo a valor de esa época.

La película se rodó en el pequeño rancho del padre de la cantante Linda Ronstadt; ubicado en el extremo norte de Tucson, cerca de Sabino Canyon y Cloud Road.

Fue filmada casi en su totalidad en Tucson, Arizona, y sus alrededores. La filmación se completó en apenas 14 días con un presupuesto limitado.

Sidney Poitier recibió el Oscar Honorífico de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en la 74ª ceremonia de entrega, celebrada el 24 de marzo de 2002. Este premio fue otorgado por su trayectoria, sus extraordinarias interpretaciones y su dignidad en la industria.



Nace la primera «Superstar» de Hollywood: Mary Pickford

Mary Pickford nació el 8 de abril de 1892 en Toronto, Ontario, Canadá.

Consiguió llegar a ser la persona más poderosa en Hollywood. Sus roles femeninos, ingenuos, de «niñita buena», eran más populares que el vagabundo de Charlie Chaplin.

A los 24 años, no solo fue millonaria, sino la primera que hubo en Hollywood.

Durante veinte años Mary Pickford (Gladys Louise Smith. Actriz canadiense) encarnó el arquetipo de mujer-niña encantadora. Apareció por primera vez en un escenario a los seis años, junto a su hermana Lottie y su hermano Jack.

Trabajó en The Little TeacherLa cabaña del tío TomLittle Red Schoolhouse y otras obras edificantes. The Warrens of Virginia confirmó su fama de niña prodigio y la animó a estrenarse en el cine.

Conoció a Griffith, quien la hizo intervenir, como ensayo, en su serie burlesca The Jones Family, aunque aún no como protagonista. Alcanzó la fama tras aparecer en: El teléfono (The Lonely Villa), La niña (The Little Darling), La maestrita (The Little Teacher), La muchacha de Arcadia (An Arcadian Maid), Wilful Peggy, entre otras.

En 1911 abandonó la Biograph para ingresar en la IMP (Independent Motion Pictures) de Carl Laemmle, donde actuó en varias películas bajo la dirección de Thomas Ince y George Loane Tucker. Al dejarla, pasó a la Majestic Pictures de Harry Aitken. Participó en Lena and the GeeseA Pueblo LegendMy Baby y, sobre todo, El sombrero de Nueva York (The New York Hat). Se casó el 7 de enero de 1911 con Owen Moore.

Douglas Fairbanks, Mary Pickford, Charles Chaplin, D.W. Griffith,

El 17 de abril de 1919, Mary Pickford, junto con Charles ChaplinD.W. Griffith y su futuro marido Douglas Fairbanks, fundaban la United Artists, productora cinematográfica que perdura hoy día.

En 1913 intentó regresar a sus inicios al volver al teatro con una adaptación de A Good Little Devil, de la condesa de Ségur. A partir de ese momento comenzó a cosechar numerosos éxitos. Firmó un contrato con la Paramount. Cobró mil dólares por semana, suma que se multiplicó por diez en apenas dos años. También se desempeñó como productora y guionista. En 1919 fundó junto a David Wark Griffith, Charles Chaplin y Douglas Fairbanks la productora United Artists.

Mary Pickford ganó el Óscar a la Mejor Actriz en la segunda edición de los Premios de la Academia (celebrada en 1930, reconociendo películas de 1928-1929) por su papel en «COQUETA» (Coquette / (1929). Fue su primer papel sonoro y su único premio de la Academia en competencia, destacando por su transición del cine mudo a sonoro y su campaña personal para el premio.

Cartel publicitario de COQUETA (1929)

Mary Pickford falleció el 29 de mayo de 1979 en Santa Mónica, California.

Premios Óscar

1976 Óscar Honorífico
1929 Mejor actriz – Coquette

Filmografía

1947 High Fury
1945 Gaslight Follies
1933 Secrets
1931 Kiki
1929 The Taming of the Shrew
1929 Coquette
1927 Kiss for Mary Pickford
1927 My Best Girl
1927 The Gaucho
1926 Sparrows
1925 Little Annie Rooney
1924 Dorothy Vernon of Haddon Hall
1923 Hollywood
1923 Rosita
1922 Tess of the Storm Country
1921 Little Lord Fauntleroy
1921 Through the Back Door
1921 The Love Light
1921 Thru Back Door
1920 Suds
1920 Pollyanna
1919 Captain Kidd, Jr.
1919 Heart O’ the Hills
1919 Hoodlum
1919 Daddy Long Legs
1919 The Hoodlum
1918 How Could You, Jean?
1918 Johanna Enlists
1918 Amarilly of Clothesline Alley
1918 Stella Maris
1918 M’Liss
1917 A Poor Little Rich Girl
1917 A Romance of the Redwoods
1917 Rebecca of Sunnybrook Farm
1917 Little Princess
1917 The Pride of the Clan
1917 Little American
1916 Poor Little Peppina
1916 The Foundling
1916 The Eternal Grind
1916 Less Than the Dust
1916 Hulda from Holland
1915 Rags
1915 A Girl of Yesterday
1915 Cinderella
1915 The Foundling
1915 Esmeralda
1915 The Dawn of a Tomorrow
1915 Fanchon the Cricket
1915 Mistress Nell
1915 Madame Butterfly
1915 Little Pal
1914 Hearts Adrift
1914 His Last Dollar
1914 A Good Little Devil
1914 Behind the Scenes
1914 Such a Little Queen
1914 Tess of the Storm Country
1913 In the Bishop’s Carriage
1913 The Unwelcome Guest
1913 Fate
1913 Caprice
1912 The Narrow Road
1912 My Baby
1912 The Mender of Nets
1912 Lena and the Geese
1912 A Lodging for the Night
1912 The New York Hat
1912 Fate’s Interception
1912 A Feud in the Kentucky Hills
1912 A Child’s Remorse
1912 A Beast at Bay
1912 Iola’s Promise
1912 The Inner Circle
1912 Home Folks
1912 The Informer
1912 An Indian Summer
1912 Just Like a Woman
1912 With the Enemy’s Help
1912 Friends
1912 The Female of the Species
1912 The Old Actor
1912 A Pueblo Legend
1912 The One She Loved
1912 So Near, Yet So Far
1912 The Schoolteacher and the Waif
1912 A Siren of Impulse
1911 In Old Madrid
1911 The House That Jack Built
1911 The Aggressor
1911 In the Sultan’s Garden
1911 The Italian Barber
1911 Little Nell’s Tobacco
1911 For Her Brother’s Sake
1911 Her Awakening
1911 Artful Kate
1911 A Decree of Destiny
1911 Dream
1911 A Dog’s Tale
1911 Little Red Riding Hood
1911 When a Man Loves
1911 Three Sisters
1911 Conscience
1911 The Better Way
1911 The Message in the Bottle
1911 A Manly Man
1911 Their First Misunderstanding
1911 The Rose’s Story
1911 Mirror
1910 The Call to Arms
1910 Ramona
1910 An Affair of Hearts
1910 In the Season of Buds
1910 Little Angels of Luck
1910 In the Border States
1910 The Iconoclast
1910 A Gold Necklace
1910 Muggsy’s First Sweetheart
1910 Never Again
1910 Love Among the Roses
1910 Muggsy Becomes a Hero
1910 May and December
1910 The Newlyweds
1910 As It is in Life
1910 Call
1910 An Arcadian Maid
1910 The Griffith Biographs
1910 A Flash of Light
1910 Examination Day at School
1910 The Face at the Window
1910 A Child’s Impulse
1910 The Englishman and the Girl
1910 A Child’s Stratagem
1910 The Woman from Mellon’s
1910 Usurer
1910 A Victim of Jealousy
1910 The Unchanging Sea
1910 The Two Brothers
1910 The Twisted Trail
1910 White Roses
1910 Wilful Peggy
1910 Waiter No. 5
1910 When We Were in Our Teens
1910 What the Daisy Said
1910 A Plain Song
1910 Serious Sixteen
1910 Simple Charity
1910 The Song of the Wildwood Flute
1910 A Romance of the Western Hills
1910 A Rich Revenge
1910 The Thread of Destiny
1910 Sunshine Sue
1910 That Chink at Golden Gulch
1910 Smoker
1910 A Summer Tragedy
1910 The Sorrows of the Unfaithful
1909 The Seventh Day
1909 The Son’s Return
1909 Slave
1909 A Strange Meeting
1909 The Renunciation
1909 The Sealed Room
1909 The Restoration
1909 The Peachbasket Hat
1909 In Old Kentucky
1909 The Awakening
1909 A Midnight Adventure
1909 A Sweet Revenge
1909 Tender Hearts
1909 To Save Her Soul
1909 They Would Elope
1909 Test
1909 The Fascinating Mrs. Francis
1909 The Faded Lilies tor
1909 The Deception
1909 The Gibson Goddess
1909 Getting Even
1909 Her First Biscuits
1909 Sweet and Twenty
1909 The Country Doctor
1909 The Children’s Friend
1909 The Broken Locket
1909 The Cardinal’s Conspiracy
1909 Oh, Uncle!
1909 The Lonely Villa
1909 The Little Teacher
1909 The Little Darling
1909 The Necklace
1909 The Mexican Sweethearts
1909 The Mountaineer’s Honor
1909 His Duty
1909 His Wife’s Visitor
1909 His Lost Love
1909 Lines of White on a Sullen Sea
1909 The Light That Came
1909 In the Watches of the Night
1909 The Indian Runner’s Romance
1908 Mrs. Jones Entertains


Investigación Andrés Bermea; Biografía (Fragmentos) y Filmografía: buscabiografias.com



EL FASCINANTE CINE DE LOS ALIENÍGENAS AMISTOSOS

Cuando los extraterrestres no son una amenaza

E.T. y Elliott (Henry Thomas)

Un recorrido por las grandes películas de aliens amistosos, según el tipo de encuentro

No todos los extraterrestres del cine aparecen en la pantalla con rayos, garras, armas mortíferas o ganas de borrar a la humanidad del mapa. También existe otra tradición, menos escandalosa pero igual de poderosa, donde el visitante del espacio no viene a invadir, sino a sorprender, enseñar, acompañar o, de plano, hacerse amigo de alguien. Y cuando eso ocurre, la ciencia ficción cambia por completo de tono: ya no se trata sólo de sobrevivir al otro, sino de aprender a mirarlo sin pánico.

Porque sí: el cine también ha imaginado extraterrestres vulnerables, curiosos, sabios, benévolos o simplemente distintos sin ser malvados. Unos llegan perdidos. Otros traen advertencias. Otros obligan a la humanidad a pensar mejor antes de disparar. Y otros, como en Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo, terminan siendo amigos entrañables en el espacio exterior. Lo interesante es que tampoco todos estos aliens amistosos funcionan igual. Algunos despiertan ternura. Otros provocan asombro. Otros traen preguntas filosóficas. Y otros nos dejan claro que el verdadero problema no siempre está allá afuera.

Comparto el resultado de una exploración en la red con lo más sobresaliente…

1) El alien como amigo íntimo

La referencia obligada aquí es E.T. EL EXTRATERRESTRE (E.T. the Extra-Terrestrial, 1982). Spielberg tomó la figura del visitante del espacio y la convirtió en algo rarísimo para su tiempo: un ser perdido, frágil y profundamente entrañable. E.T. no llega a conquistar nada. Se queda varado, asusta al principio por puro desconocimiento, y termina construyendo uno de los vínculos más recordados del cine con Elliott. Ahí el extraterrestre deja de ser amenaza y se vuelve amigo, cómplice, casi miembro de la familia.

Y ésa fue una revolución silenciosa. Porque la película no sólo funcionó como fenómeno de taquilla; también ayudó a instalar otra manera de imaginar al alienígena: no como monstruo, sino como un ser al que vale la pena proteger. Por eso sigue siendo el gran ejemplo cuando se habla de extraterrestres amistosos.

2) El alien como maravilla y asombro

Antes de E.T., Spielberg ya había preparado el terreno con ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO (Close Encounters of the Third Kind, 1977). Aquí los extraterrestres no son tiernos en el sentido infantil, pero sí están del lado opuesto al alien invasor clásico. Lo que traen no es destrucción, sino desconcierto, fascinación y la promesa de que el universo puede ser mucho más grande -y menos hostil- de lo que creemos.

Lo bonito de esta película es que convierte el contacto con lo desconocido en una experiencia casi musical, casi mística. No se apoya en el puro miedo, sino en la obsesión por entender. Y su huella sigue viva: los directores de Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo contaron hace apenas unos días que el guiño musical a Close Encounters en el primer encuentro con Rocky fue sugerido por Steven Spielberg. No es casualidad. Ambas películas comparten esa idea tan rara y tan bonita de que el primer contacto no tiene por qué ser una pesadilla.

3) El alien como visitante sensible

Jeff Bridges y Karen Allen

En STARMAN: EL HOMBRE DE LAS ESTRELLAS (Starman, 1984), el extraterrestre tampoco llega como invasor, sino como una figura curiosa, sensible y hasta vulnerable. La película usa la ciencia ficción para hablar realmente de duelo, amor, compañía y humanidad. El alien observa a los seres humanos, aprende de ellos y, en el camino, termina mostrando que a veces los más “civilizados” no son precisamente los terrícolas.

Es una película menos citada hoy que E.T. o Arrival, pero sigue siendo importantísima dentro de esta tradición. Porque demuestra que un extraterrestre puede ser misterioso sin ser malvado, y que la rareza no tiene por qué convertirse automáticamente en amenaza.

4) El alien como mensajero severo, pero no villano

Aquí entramos a una zona intermedia muy interesante con EL DÍA QUE PARALIZARON LA TIERRA (The Day the Earth Stood Still, 1951). Klaatu no es un alien tierno, ni un amigo íntimo, ni un compañero de aventuras. Pero tampoco es un conquistador brutal. Es, más bien, un emisario. Viene a advertir, a exigir un cambio, a poner a prueba la madurez de la humanidad. Distintos análisis del género lo consideran el modelo del extraterrestre “emisario”: alguien que llega a interpelarnos moralmente, no a destruirnos por puro gusto.

Por eso esta película es tan importante. Porque demuestra que un alien amistoso no tiene que ser dulce ni simpático. También puede ser serio, severo, incluso intimidante, y aun así estar del lado opuesto al monstruo invasor. Klaatu no representa la bestia del espacio, sino la posibilidad de que alguien de afuera venga a decirnos: “el problema no siempre somos nosotros contra el universo; a veces somos nosotros contra nuestra propia violencia”.

5) El alien como consuelo y segunda oportunidad

Una película que suele quedar un poco olvidada en estas conversaciones es COCOON: EL REGRESO (Cocoon, 1985). Aquí los extraterrestres son claramente benévolos y su presencia está ligada al rejuvenecimiento, la energía vital y una especie de consuelo cósmico. Más que una historia de invasión, Cocoon parece una fábula sobre la posibilidad de volver a sentir asombro, deseo de vivir y esperanza cuando el cuerpo ya parecía ir de salida. Reseñas retrospectivas la siguen recordando justamente por ese tono cálido y generoso, muy lejos del alien depredador.

No es una película tan ruidosa como otras del género, pero sí forma parte importante de esta tradición donde el extraterrestre no llega a castigar, sino a abrir una puerta hacia algo mejor.

6) El alien como desafío intelectual y espiritual

Cuando el cine se puso más filosófico, surgieron dos películas clave: CONTACTO (Contact, 1997) y LA LLEGADA (Arrival, 2016). En ambas, el extraterrestre ya no funciona como criatura entrañable ni como monstruo, sino como detonador de preguntas grandes: qué significa comunicarse, qué tan preparados estamos para escuchar algo radicalmente distinto y hasta dónde puede llegar la humanidad sin estropearse a sí misma por miedo.

En LA LLEGADA (Arrival, 2016), el núcleo es clarísimo: el verdadero reto del primer contacto no es disparar, sino entender. La película pone el lenguaje en el centro y propone algo muy valioso: lo diferente no tiene por qué venir a destruirnos; el peligro puede estar en nuestra incapacidad para interpretarlo.

En CONTACTO (Contact, 1997), la experiencia del encuentro se vuelve a la vez científica, emocional y espiritual, como si el universo obligara a la humanidad a preguntarse si está lista para algo más grande que ella misma.

7) El alien como amigo, compañero de trabajo, colega y aliado

Y aquí llegamos a PROYECTO FIN DEL MUNDO (Project Hail Mary, 2026), que le da un giro muy moderno a toda esta tradición. Rocky no es una mascota adorable ni un sabio distante: es compañero, aliado, colega y amigo. Lo que vuelve tan especial a la película es que el extraterrestre amistoso ya no está ahí sólo para provocar asombro o ternura, sino para colaborar de verdad con el protagonista. Los propios responsables del film han subrayado que el alma de la historia está en la empatía y la comunicación, y la cobertura reciente ha insistido en que Rocky y Grace son el verdadero corazón emocional de la película.

Eso la convierte en una especie de heredera moderna de E.T. y Close Encounters, pero con una diferencia importante: aquí la amistad con el extraterrestre no ocurre en los márgenes de la gran historia, sino en el centro mismo de la misión. No se trata sólo de conocer al otro, sino de resolver problemas junto con él. Incluso detalles recientes sobre el diseño del mundo de Rocky insisten en esa lógica: todo en su especie y su nave fue pensado para reflejar una forma distinta de percibir, comunicarse y colaborar.

¿Por qué siguen importando tanto estos aliens amistosos?

Porque en el fondo tampoco hablan sólo de seres del espacio. Hablan de nosotros. De si reaccionamos con paranoias, miedo o con curiosidad. De si elegimos destruir lo distinto o intentar entenderlo. De si todavía somos capaces de imaginar que el universo no está lleno únicamente de amenazas, sino también de posibles amigos, mensajeros, aliados o espejos incómodos que nos obligan a crecer.

Por eso estas películas siguen siendo tan valiosas. Porque proponen algo menos ruidoso, pero a veces más difícil: que el primer impulso frente a lo desconocido no sea apretar el gatillo. Que la diferencia no se convierta automáticamente en enemigo. Y que, en una de ésas, allá afuera no sólo haya monstruos… sino también alguien dispuesto a tender la mano.

Al final, el cine de los alienígenas amistosos siempre nos deja la misma pregunta flotando en el aire: si un día aparece el otro, el verdaderamente otro, ¿seremos capaces de reconocer una amenaza… o de descubrir la posibilidad de una amistad inesperada?…



DESCIFRANDO “PROYECTO FIN DEL MUNDO”

MÁS ALLÁ DE LA CIENCIA FICCIÓN

Análisis integral

Este análisis no pretende ser una reseña convencional ni una crítica en el sentido periodístico estricto, ni dar una opinión. Busco más bien, explorar -con el apoyo de la IA- las capas temáticas, simbólicas, narrativas y científicas de Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo que se despertaron en mi mente tras ver el film; separando con cuidado: lo que la película dice de manera explícita, lo que parece sugerir y lo que ya entra en el terreno de la interpretación.

Andrés Bermea

Advertencia: este texto contiene espóileres.

Desde su planteamiento, la película deja ver algo poco común en la ciencia ficción comercial reciente: no apuesta por el cinismo ni por el puro espectáculo apocalíptico, sino por una mezcla muy particular de inteligencia, emoción, humor, esperanza y sentido de colaboración. Los directores la han descrito como una historia sobre el lado optimista de la ciencia y sobre cómo la comunicación y la empatía pueden ayudar a resolver lo que parece imposible.

En su nivel más profundo, Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo no trata sólo de salvar al planeta. Trata de algo más interesante: de cómo la inteligencia, la cooperación y la empatía pueden convertirse en una forma de salvación.

Dicho de otro modo, el “qué” de la película no es únicamente “una misión espacial contra una amenaza cósmica”, sino la reivindicación del pensamiento científico unido a virtudes profundamente humanas: humildad, amistad, confianza, sacrificio y apertura al otro. No es una ciencia ficción nihilista (esa que niega todo principio religioso, político y social.) ni cínica. Al contrario: es una ciencia ficción donde el conocimiento no enfría el alma, sino que la pone a trabajar. (Scientific American)

Eso la vuelve llamativa dentro del cine norteamericano reciente. En vez de presentar a la ciencia como soberbia deshumanizada, la presenta como una herramienta de servicio. Y en vez de convertir el primer contacto con lo “otro” en puro terror, lo convierte en encuentro, aprendizaje mutuo y amistad. En ese sentido, su sensibilidad la emparenta más con la tradición esperanzadora de películas como ET El Extraterrestre” y “Encuentros cercanos del tercer tipo”,  que con la distopía contemporánea. Incluso la propia promoción y comentarios de sus realizadores han subrayado ese aire de ciencia ficción optimista centrada en el vínculo y la colaboración. (GamesRadar+)

También hay un tema moral muy fuerte: el héroe no nace como héroe. Grace no está planteado como un astronauta de temple perfecto, sino como alguien temeroso, falible, incluso reacio, que va creciendo hasta comprender que salvar la vida ajena vale más que preservarse a sí mismo. Ryan Gosling ha insistido en eso: Grace no es “un héroe tradicional”; es un hombre asustado, confundido, pero con curiosidad y mente científica suficientes para seguir intentando. (Daily Bloid)

Si hubiera que condensar el tema en una sola frase, podría formularse así:

Es una película sobre la salvación mediante la inteligencia compartida, y sobre cómo la amistad con el otro -incluso con el radicalmente distinto- despierta la mejor versión moral del ser humano.

La premisa básica es que Ryland Grace despierta a bordo de una nave, lejos de la Tierra, sin memoria clara de quién es ni de por qué está allí. Poco a poco descubre que la humanidad enfrenta una crisis existencial: el Sol se está apagando por la acción de un microorganismo alienígena -el astrófago– que consume energía estelar. Grace forma parte de una misión enviada al sistema de Tau Ceti porque allí hay una estrella que no presenta el mismo deterioro, y la esperanza es encontrar la razón. (Amazon News)

Su misión, en términos concretos, es ésta: averiguar por qué una estrella aparentemente resiste la plaga que está debilitando al Sol, obtener la clave biológica o física de esa inmunidad y usar ese conocimiento para salvar a la Tierra. En ese camino, Grace termina colaborando con Rocky, un ser de otro mundo que enfrenta una amenaza semejante en su propio sistema. (The Guardian)

El “cómo” es esencial, porque aquí la película no se conforma con decir “resolvió el problema”. Lo importante es que Grace lo hace pensando. La historia está estructurada como una cadena de problemas científicos y logísticos: observación, hipótesis, prueba, error, corrección y cooperación. El guionista Andy Weir ha explicado que una de sus obsesiones es mostrar personajes que resuelven cosas mediante el proceso científico, y Gosling subrayó que en esta historia la ciencia no es mero adorno, sino el medio real de supervivencia y resolución. (Shelf Media Group)

Por eso Grace no “vence” en sentido convencional. No gana a golpes, ni por destino manifiesto, ni por puro arrojo. Vence comprendiendo, y comprendiendo junto con otro. La película propone que el auténtico heroísmo moderno no consiste en la fuerza, sino en la capacidad de aprender, traducir, cooperar y sacrificar intereses propios por un bien mayor. (Daily Bloid)

Aquí conviene distinguir entre lo confirmado y lo interpretable.

a) “Hail Mary”: ¿alusión a la Virgen María o a otra cosa?

Ryan Gosling explicó que “Hail Mary” se entiende, sobre todo, como un intento desesperado de último recurso: esa jugada final que se lanza cuando ya casi no queda tiempo y todo lo demás ha fallado. Él mismo la describe como el último intento cuando la situación parece perdida, pero uno todavía no renuncia del todo, y añadió algo muy revelador: es la creencia de que los milagros aún podrían ser posibles. (Daily Bloid)

Entonces, en el nivel más inmediato, la nave se llama Hail Mary porque la misión es exactamente eso: el último intento de la humanidad. No parece que el título se haya puesto primero para subrayar lo religioso o mariano; en el contexto estadounidense, remite antes que nada a esa jugada desesperada del futbol americano. (Daily Bloid)

Pero eso no elimina la resonancia religiosa; al contrario, la vuelve más rica. La expresión deportiva deriva, histórica y culturalmente del Ave María católica. Así, el nombre opera en dos capas a la vez: una secular, como “último recurso”, y otra simbólica, como un vehículo de esperanza, intercesión y salvación. En el mundo hispano esa doble lectura se percibe todavía más, porque para nosotros “Hail Mary” suena primero a oración que a football americano. Por eso el título comercial mexicano, Proyecto Fin del Mundo, comunica bien el peligro, pero pierde casi toda la carga simbólica y metafórica del original. (Daily Bloid)

b) ¿La nave como vehículo de salvación?

Sí, esa interpretación es defendible. La película presenta a la nave no sólo como una máquina, sino como arca, como el medio al que la humanidad confía su única esperanza. Dado que Gosling asocia el concepto de “Hail Mary” con la posibilidad del milagro, leerla como un vehículo de salvación no resulta forzado; es una lectura razonable. (Daily Bloid)

c) La mención favorable a Dios

Aquí sí hay base bastante clara. Diversas reseñas coinciden en que la película incluye un intercambio cuando Ryland Grace le pregunta a Eva Stratt: ¿De verdad crees que esta Ave María va a funcionar? Y ella le responde: Si Dios quiere. Y otra es, cuando Grace le pregunta a Eva: “¿Crees en Dios?”, ella responde “Sí creo”…

Lo interesante no es sólo que se mencione a Dios, sino el cómo se le menciona. No aparece como burla ni como muletilla vacía. Es una referencia breve, pero respetuosa, que deja abierta la puerta a la fe sin presentarla como enemiga de la ciencia. La película no se vuelve confesional, pero tampoco siente la necesidad de ridiculizar la idea de Dios. Más bien sugiere que, en el borde del abismo, razón y esperanza trascendente pueden coexistir. (Patheos)

d) La cruz en el regalo a Rocky

Aquí conviene ser cautelosos. Hay comentarios de espectadores sobre iconografía religiosa en esa escena, pero no encontramos una confirmación sólida por parte de los cineastas o del equipo creativo. (Reddit)

Entonces, lo responsable es decir esto: si en pantalla el objeto se percibe claramente como una cruz, la interpretación religiosa es legítima como lectura del espectador; lo que no puede afirmarse con seguridad es que esa haya sido la intención explícita de los realizadores. Aun así, como símbolo posible funciona muy bien: puede remitir a sacrificio, memoria del hogar, esperanza o incluso a la idea de que la salvación pasa por la entrega al otro.

e) Una lectura sugerente adicional: “Hail Mary… full of Grace”

Esto ya entra de lleno en la interpretación fina más que en el dato duro,  pero vale la pena mencionarlo. La combinación de Hail Mary con el nombre del protagonista, Grace, permite una resonancia casi litúrgica para oídos católicos: “Hail Mary… full of grace” (Ave María… llena eres de gracia). No encontramos declaración oficial que confirme que ese juego haya sido deliberado, así que no debe presentarse como hecho. Pero como lectura simbólica sí resulta tentadora: la misión de salvación depende literalmente de un hombre llamado Grace dentro de la Hail Mary. Esto lo trataré más a profundidad en el punto 11.

La respuesta más justa sería: no es puro humo, pero tampoco todo es ciencia comprobada.

Andy Weir -autor también de la novela original- tiene fama de construir historias apoyándose en física, biología y matemáticas reales hasta donde puede. En entrevistas sobre Project Hail Mary, se ha destacado que la película conserva bastante de ese espíritu, y los directores han dicho que querían una ciencia ficción optimista apoyada en ideas científicas serias y coherentes. (Space)

Lo que sí tiene base o parentesco real

1. La lógica del método científico.
Eso sí es completamente realista: plantear hipótesis, experimentar, equivocarse, corregir, deducir. La película dramatiza el razonamiento científico como motor narrativo. Ésa es una de sus mayores virtudes. (Shelf Media Group)

2. La gravedad artificial por rotación.
La idea de generar gravedad artificial mediante estructuras giratorias no es fantasía barata; es un concepto estudiado desde hace décadas, y NASA tiene materiales sobre sistemas rotatorios para producir gravedad artificial. (NASA Technology Transfer)

3. La hibernación inducida o letargo controlado.
La criogenia tipo ciencia ficción sigue muy lejos, pero el interés médico y aeroespacial por estados de actividad corporal muy reducida sí existe. NASA ha publicado trabajos explorando el potencial del torpor inducido (metabolismo reducido) para viajes largos, aunque todavía estamos muy lejos de aplicarlo a una misión interestelar humana como la de la película. (NASA)

4. La astrobiología como campo serio.
La posibilidad de vida fuera de la Tierra, las bioquímicas distintas a la terrestre y la búsqueda de condiciones de habitabilidad son campos legítimos de investigación. La película toma ese terreno real y lo empuja hacia una especulación creativa. (Space)

Lo que ya entra claramente en la especulación

A. El astrófago.
No se conoce nada real equivalente a un microorganismo que se alimente de energía estelar, almacene cantidades enormes de energía y además funcione como combustible casi milagroso. Ésa es la gran licencia de la obra. Incluso quienes defienden la solidez científica general del relato reconocen que aquí la historia entra de lleno en la especulación. (Space)

B. La magnitud energética de ese “combustible biológico”.
La capacidad del astrófago para sostener un viaje interestelar a velocidades enormes es una idea de ciencia ficción dura, sí, pero sigue siendo ficción. La película busca que parezca coherente dentro de su propio universo, no demostrar que hoy podríamos construir eso. (Popular Mechanics)

C. El encuentro con una inteligencia alienígena como Rocky.
No hay base empírica para suponer algo como “Rocky”; pero la película intenta imaginar una vida inteligente realmente distinta, con lógica de ambiente, lenguaje y biología propias, en vez de limitarse a humanizarla sin matices. (EW.com)

Entonces, ¿la “jerga” científica es seria o no?

La película no es un documental, pero tampoco vende pura charlatanería. Su estrategia es tomar varios conceptos reales o plausibles -crisis estelar, método experimental, gravedad artificial, letargo inducido, astrobiología- y montar sobre ellos una gran hipótesis ficticia: el astrófago. Desde ahí construye un universo donde los problemas se resuelven con razonamiento coherente. Por eso se siente más “seria” que muchas space operas, aunque siga siendo ficción especulativa. (Scientific American)

La amistad en Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo no es un adorno sentimental: es una de las ideas centrales del film. Lo que empieza como una misión científica desesperada termina convirtiéndose en una historia sobre cómo dos seres radicalmente distintos pueden aprender a confiar, entenderse y cuidarse mutuamente. Varias entrevistas recientes sobre la película insisten en que la relación entre Grace y Rocky es el verdadero centro emocional del relato; Entertainment Weekly, por ejemplo, la presenta como el corazón del film. (EW.com)

Eso es muy importante, porque la película pudo haber elegido el camino más obvio: convertir a Rocky en amenaza, en malentendido permanente o en simple rareza exótica. En cambio, opta por algo más raro y más hermoso hoy: presentar al “otro” como alguien con quien sí se puede construir una amistad real, aunque no hablen igual, no se vean igual, no respiren igual ni pertenezcan al mismo mundo. Los directores han subrayado que la película defiende justamente la idea de que la comunicación y la empatía ayudan a resolver problemas imposibles. (The Guardian)

La amistad, entonces, cumple varias funciones a la vez. Humaniza a Grace. Vuelve entrañable a Rocky. Y además transforma la misión: lo que al principio era “salvar a la Tierra” termina siendo también salvar al amigo, es decir, reconocer que el valor de una vida no depende de que pertenezca a nuestra especie. Ahí la película da un paso moral importante: la solidaridad deja de ser tribal y se vuelve universal. (EW.com)

Y hay algo más: esta amistad no nace de la afinidad inmediata, sino del trabajo compartido. Grace y Rocky se hacen amigos resolviendo problemas juntos, traduciéndose, equivocándose, probando e improvisando. Es una amistad construida desde la cooperación, no desde el discurso. Por eso resulta tan convincente: no se dice, se demuestra. (EW.com)

El humor es otro elemento fundamental, porque evita que la película se vuelva solemne, pesada o pomposamente “científica”. Gosling ha explicado que Grace no es un héroe hierático (Con un estilo de una solemnidad extrema) ni perfecto, sino un hombre asustado que reacciona con una mezcla muy humana de inteligencia, nerviosismo y torpeza. Esa combinación permite que la película encuentre humor incluso en situaciones extremas. (Daily Bloid)

Ese humor cumple varias tareas. Primero, acerca la ciencia al espectador y la vuelve menos intimidante. Segundo, hace más simpáticos y entrañables a los personajes, sobre todo a Grace, porque lo muestra falible, improvisado, lejos del astronauta impecable de otras películas. Y tercero, le da respiración al film: en una historia sobre extinción, viaje interestelar y sacrificio, esas válvulas cómicas impiden que todo se hunda en la gravedad absoluta. (Daily Bloid)

James Ortiz titiritero y voz en Off de Rocky

Además, el humor sirve para apuntalar la relación entre Grace y Rocky. James Ortiz (La voz de Rocky en la versión original en Inglés) contó que hubo mucha improvisación con Gosling durante el rodaje, y de ahí surgieron momentos cómicos que reforzaron la personalidad de Rocky y la química entre ambos. No se trata, pues, de chistes pegados desde fuera, sino de una comicidad nacida de la convivencia entre los personajes. (EW.com)

Eso hace que el humor del film no sea frívolo ni rompa el tono. Al contrario: lo vuelve más humano. La película parece decir que incluso al borde del fin del mundo siguen existiendo el juego, la broma, la ternura y la sorpresa. Y eso encaja perfectamente con su espíritu general: no es una ciencia ficción desesperada, sino esperanzadora. (Scientific American)

El sacrificio es uno de los grandes nervios de la película. Desde su planteamiento, la misión Hail Mary está concebida como una empresa extrema, -prácticamente suicida-, una apuesta desesperada en la que salvar a la Tierra exige aceptar pérdidas enormes y asumir costos personales altísimos. Ya desde la premisa que describen medios y entrevistas, Grace está metido en una misión donde la supervivencia individual deja de ser la prioridad principal. Lo central es resolver el problema que amenaza a toda la especie. (Amazon News)

Lo interesante es que la película no presenta el sacrificio como gesto abstracto o heroísmo automático. Al contrario: Grace no es, de inicio, el personaje que uno imaginaría dispuesto a inmolarse con serenidad. Gosling ha insistido en que Grace es miedoso, muy humano, nada estoico, y justamente por eso sus decisiones pesan más. El sacrificio en esta historia vale porque nace de alguien que siente miedo y aun así actúa. (Daily Bloid)

Además, el sacrificio no es sólo “dar la vida” en sentido literal. También implica renunciar al egoísmo, a la comodidad, a la seguridad y a la idea de que lo más valioso es salvar lo propio. A medida que avanza la historia, Grace entiende que la grandeza moral no consiste en sobrevivir a toda costa, sino en aceptar que hay bienes mayores que la mera autopreservación. Ahí la misión científica se transforma en prueba ética. (EW.com)

Y en ese punto el sacrificio deja de ser individualista. Ya no es sólo “yo me sacrifico por los míos”, sino “yo me entrego por otro ser vivo, aunque no sea de mi especie”. Esa ampliación del sacrificio hacia una solidaridad verdaderamente universal es una de las ideas más nobles de la película. La amistad con Rocky lo empuja a descubrir una forma de amor práctico, concreto y sacrificial. (EW.com)

La comunicación con el otro es quizá la idea más bella del film después de la amistad. La película no plantea el primer contacto como una explosión de terror o dominación, sino como un proceso arduo, paciente y fascinante de aprendizaje mutuo. Grace y Rocky no comparten idioma, cuerpo, atmósfera ni experiencia del mundo, y sin embargo consiguen construir un puente. Los directores han dicho que la película defiende justamente la idea de que la comunicación y la empatía pueden resolver lo que parece imposible. (The Guardian)

Eso es muy importante, porque la película sugiere que el gran desafío no es sólo tecnológico o biológico, sino hermenéutico o sea: entender al otro sin reducirlo a uno mismo. Grace no puede comunicarse con Rocky tratándolo como si fuera un humano disfrazado; tiene que aceptar que está frente a una inteligencia distinta, con otra lógica, otro ritmo y otra sensibilidad. La comunicación se vuelve, así, una escuela moral. (EW.com)

En ese sentido, la película propone algo muy valioso: que el encuentro verdadero con lo distinto exige más que curiosidad; exige disciplina, escucha, paciencia y confianza. No basta con “querer llevarse bien”. Hay que trabajar para hacerlo posible. Por eso la relación entre Grace y Rocky resulta tan convincente: se construye resolviendo problemas, corrigiendo malentendidos, traduciendo señales y ajustando expectativas. La comprensión no cae del cielo; se conquista. (EW.com)

Y eso le da a la película una dimensión muy actual. En un mundo saturado de polarización, sospecha y simplificaciones, Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo se atreve a defender que el otro no tiene por qué ser una amenaza automática, y que incluso entre seres radicalmente distintos puede surgir una cooperación auténtica. La película no idealiza la diferencia; la trabaja. (The Guardian)

La esperanza en esta película no es ingenuidad. No es “todo saldrá bien” porque sí. Es una esperanza trabajada, casi terca: seguir intentando aun cuando los datos parecen desastrosos. El propio sentido de “Hail Mary”, como explicó Gosling, remite a ese último intento desesperado cuando ya casi no queda tiempo, pero uno todavía no renuncia del todo. Él mismo la asocia con la idea de que aún puede haber un milagro. (Daily Bloid)

Por eso la esperanza aquí está íntimamente ligada a la acción. No es una emoción pasiva, sino una postura ética e intelectual: seguir observando, pensando, probando y colaborando. La película parece decir que la esperanza verdadera no consiste en cerrar los ojos al desastre, sino en mirarlo de frente y aun así ponerse a trabajar. Los directores la han definido como una historia sobre el lado optimista de la ciencia, sobre cómo la ciencia puede ser una respuesta esperanzadora a los grandes problemas. (Scientific American)

También es importante notar que la esperanza del film no depende sólo de que “la humanidad” se salve como concepto abstracto. La película la vuelve concreta a través de la relación entre Grace y Rocky. La esperanza deja de ser consigna general y se vuelve vínculo, tarea compartida, confianza nacida de la cooperación. Por eso conmueve: porque no se queda en el discurso épico, sino que baja al terreno de lo humano -o de lo viviente- en común. (EW.com)

En un panorama donde mucha ciencia ficción reciente tiende al cinismo o a la desolación, la película apuesta por algo menos común: una esperanza que no niega el horror, pero tampoco se rinde ante él. Y ahí radica buena parte de su encanto. (Scientific American)

No es una película ingenua; es una película que cree que todavía vale la pena intentar salvar algo.

La redención personal de Grace es uno de los aspectos más ricos del film. Más allá de la misión exterior, la película cuenta también una historia interior: la de un hombre que tiene que descubrir si está a la altura moral de lo que el mundo necesita de él. Gosling ha descrito a Grace como alguien brillante, pero también golpeado, temeroso y lejos del héroe tradicional. Eso vuelve su arco dramático mucho más interesante. (Daily Bloid)

La redención, en su caso, no consiste simplemente en “volver a ser importante” o en recuperar prestigio. Consiste en algo más hondo: reconciliar inteligencia y responsabilidad moral. Grace no sólo necesita resolver ecuaciones o problemas científicos; necesita decidir qué clase de persona quiere ser cuando ya no hay escapatoria ni excusas. La película lo empuja a dejar atrás una versión menor de sí mismo para convertirse en alguien más generoso, más valiente y más verdadero. (Daily Bloid)

En ese sentido, la redención personal está unida al sacrificio y a la amistad. Grace no se redime aislándose en su genialidad, sino abriéndose al otro. No se vuelve mejor por saberse más listo, sino por aprender a amar mejor, a responder mejor, a comprometerse más allá de sí mismo. Esa es una idea muy poderosa: la redención llega cuando uno deja de ser el centro absoluto de su propia historia. (EW.com)

Y por eso el arco de Grace resulta satisfactorio. La película no nos dice que siempre fue grande, sino que llegó a serlo. No glorifica una perfección inicial; muestra un proceso de transformación. Eso la hace más humana y, paradójicamente, más esperanzadora: si Grace puede crecer moralmente en medio del miedo, la soledad y el desastre, entonces la película sugiere que la grandeza no es privilegio de unos pocos, sino posibilidad abierta para quien acepta cambiar. (Daily Bloid)

Hay un aspecto muy interesante en Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo: el primer nombre del protagonista, Ryland, prácticamente se diluye en casi toda la película, mientras que su apellido, Grace, termina imponiéndose con mucha más fuerza. En un primer nivel, esto puede explicarse de manera práctica: en contextos científicos, institucionales o de misión, es perfectamente natural que una persona sea llamada por su apellido. En ese sentido, “Grace” funciona como una forma de trato profesional, más sobria y más propia del entorno en que se mueve la historia.

Pero en esta película el detalle parece tener también una resonancia simbólica. “Ryland” identifica al individuo; “Grace” expresa mejor lo que el personaje termina representando. En inglés, grace no es sólo un apellido: significa gracia, don, favor inmerecido, elegancia moral e incluso tiene ecos espirituales muy profundos. Por eso, aunque no exista una declaración oficial que confirme una intención deliberada, resulta difícil no percibir el peso especial de esa palabra dentro de una historia sobre salvación, entrega y transformación interior.

La asociación se vuelve todavía más sugerente cuando se la pone junto al título original, Hail Mary. Para un espectador sensible a la tradición cristiana, la combinación “Hail Mary” y “Grace” puede evocar inevitablemente la frase litúrgica “Hail Mary… full of grace” (“Ave María… llena eres de gracia”). No hay base suficiente para afirmarlo como juego autoral confirmado, pero como lectura simbólica sí tiene mucha fuerza. La misión de salvación de la humanidad descansa literalmente en un hombre llamado Grace, y ese simple dato lingüístico carga al personaje de una dimensión moral y casi espiritual que enriquece mucho su arco dramático.

De ese modo, no parece exagerado decir que el predominio del apellido “Grace” ayuda a expresar algo esencial de la película: la salvación no depende sólo de la inteligencia del personaje, sino de la “gracia” entendida como transformación moral, apertura al otro y capacidad de entrega. Si “Ryland” designa al hombre concreto, “Grace” designa mejor al hombre que llega a ser.

Otro tema interesante y que pasa casi desapercibido para la mayoría es el nombre de la directora de la misión: Eva Stratt. Aquí conviene ser honestos: no encontré una declaración pública de Andy Weir, de los guionistas o de los directores que confirme expresamente que el nombre “Eva” haya sido elegido como referencia bíblica. Por lo tanto, no debe tomarse como una certeza autoral. Pero como lectura simbólica, la asociación resulta difícil de ignorar.

En la tradición bíblica, Eva es la primera mujer y está ligada al origen, al inicio de la historia humana y a la continuidad de la vida. En la película, Eva Stratt aparece justamente como una figura encargada de enfrentar una amenaza de extinción global y de tomar decisiones extremas para asegurar la supervivencia de la especie. No es “madre” en un sentido literal, pero sí ocupa una posición de responsabilidad casi fundacional: sobre ella recae, en buena medida, la tarea de hacer posible que la humanidad tenga futuro. Por eso, aunque el nombre no esté confirmado como alusión deliberada, sí permite una interpretación muy fecunda.

Lo interesante es que esta posible “Eva” moderna no se parece a una imagen dulce o maternal en sentido convencional. Al contrario: es una mujer severa, racional, implacable, capaz de decisiones durísimas. Y ahí precisamente está la riqueza de la lectura. Si hay resonancia bíblica, no se trataría de una Eva asociada al paraíso o a la inocencia, sino de una Eva de tiempos terminales, una mujer obligada no a inaugurar la vida humana, sino a impedir su desaparición. Es una figura de origen transformada en figura de resistencia.

Vista así, Eva Stratt encarna una dimensión muy particular del film: la de la responsabilidad histórica. Mientras Grace representa cada vez más la transformación moral, la amistad y la entrega, Eva representa la dureza de las decisiones necesarias cuando está en juego la continuidad de todos. Si “Grace” puede leerse como el rostro humano y espiritual de la salvación, Eva puede leerse como el rostro estratégico, fundacional y casi civilizatorio de esa misma lucha.

En conjunto, ambos nombres enriquecen de manera notable la película. Aunque no todo pueda asegurarse como intención consciente o deliberada de los autores, sí parece claro que Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo está construida con una sensibilidad que permite -y a veces casi invita- a este tipo de lecturas simbólicas. Grace y Eva no son sólo nombres funcionales: dentro del tejido temático del film, resuenan como palabras cargadas de significado.

Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo mezcla ciencia real con especulación inteligente. No todo lo que plantea existe de verdad, pero tampoco es puro invento sin pies ni cabeza. Usa ideas científicas serias -como gravedad artificial, astrobiología, razonamiento experimental y una especie de hibernación inducida- y sobre ellas construye una gran hipótesis ficticia: el astrófago. (Space)

La película funciona en varios niveles al mismo tiempo:

El primero es el de la aventura: una misión desesperada para salvar a la Tierra.
El segundo es el intelectual: una celebración del pensamiento científico como herramienta dramática.
El tercero es el moral: un hombre temeroso aprende a amar, sacrificarse y responder al otro.
El cuarto es el simbólico: una historia de salvación, esperanza y gracia, con resonancias religiosas que la película no subraya en exceso, pero tampoco esconde del todo. (Daily Bloid)

Y todavía habría que añadir dos capas más: la afectiva, sostenida por la amistad y el humor, y la espiritual, sostenida por la posibilidad de que la inteligencia no esté peleada con la compasión ni la esperanza.

En última instancia, Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo no sólo cuenta cómo salvar al mundo. Cuenta también cómo alguien puede volverse mejor al intentar salvarlo. Y ésa es, quizá, su mayor virtud: recordar que la inteligencia importa, sí, pero que sin amistad, sin sacrificio, sin comunicación, sin esperanza y sin redención personal, la salvación quedaría incompleta.



¡LA GUERRA HA TERMINADO!

Ambientada en una realidad alternativa de la Primera Guerra Mundial, donde una guerra sin sentido continúa, dos soldados en bandos opuestos juegan una partida de ajedrez. Una heroica paloma mensajera entrega las jugadas de ajedrez de los soldados sobre el campo de batalla mientras la lucha se intensifica. Ninguno de los soldados conoce a su oponente a medida que la partida y la guerra se intensifican hacia su culminante movimiento final. Gane quien gane, una cosa es segura: en la guerra no hay ganadores.

Escrita por Sean Ono Lennon y Dave Mullins, incluye la icónica canción navideña antibélica de John Lennon y Yoko Ono, «Happy Xmas (War Is Over)».

Dirigida por Dave Mullins, producida por Brad Booker y con producción ejecutiva de Yoko Ono Lennon y Sean Ono Lennon, con música de Thomas Newman, la película es una coproducción de Lenono Music, ElectroLeague, Lightstorm Entertainment, WētāFX y Epic Games. Ganó el Premio de la Academia (Óscar) de 2024 y el Premio ANNIE al Mejor Cortometraje de Animación.

Agradecimiento especial a nuestros colaboradores: The Beatles, Elton John, Mark Ronson, Chess.com, Cumulus Media, WētāFX, Lightstorm Entertainment, Unreal Engine, War Child, UMR, UMe, UMG, Penguin Random House.

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Daniel Stern, de ‘Mi pobre angelito’, no celebrará el 35° aniversario de la película

A pesar de la vigencia mundial del clásico navideño, el actor decidió priorizar su vida rural y el bajo perfil

Por Antonela Rabanal en INFOBAE

A 35 años del estreno de Mi pobre angelito, el actor Daniel Stern, «Merv» uno de los protagonistas de la exitosa película, confirmó que no participará de los eventos organizados para conmemorar el aniversario del clásico navideño.

Stern, quien interpretó a Marv, uno de los ladrones conocidos como los “Wet Bandits”, explicó las razones detrás de su decisión, haciendo especial hincapié en su estilo de vida actual y sus percepciones sobre la fama que mantiene la película a lo largo de las décadas.

No dejo mi granja”, reveló a People en referencia a la propiedad que habita en el condado de Ventura, California, junto a su esposa. Lejos de los reflectores de Hollywood, el actor de 68 años se dedica al cuidado de ganado y árboles de cítricos, además de trabajar como escultor.

En ese sentido, aclaró que su ausencia en las celebraciones no responde a ningún desinterés respecto a Mi pobre angelito, sino a una preferencia personal por la vida tranquila y alejada del ajetreo público.

No es nada contra la película. Si me llaman por teléfono o por Zoom, participo. Pero… soy un poco ermitaño”, reconoció entre risas.

La vida de Stern cambió después de Hollywood, dedicándose ahora al campo y a la escultura, lejos de las cámaras y eventos públicos (Instagram)

Daniel Stern saltó a la fama mundial en 1990 gracias a su rol en el clásico navideño, donde junto a Joe Pesci interpretó a un dúo de ladrones que intentan asaltar la casa de Kevin McCallister, el niño interpretado por Macaulay Culkin.

Las accidentadas secuencias en las que Marv y Harry enfrentan las trampas improvisadas por Kevin se convirtieron en uno de los puntos más recordados de la cinta, proyectada desde entonces cada Navidad por distintas generaciones.

En la actualidad, Mi pobre angelito puede verse a través de Disney+ y Hulu, y continúa sumando fanáticos. Sin embargo, el cariño que la gente le demuestra al elenco sigue superando a veces la capacidad de los propios protagonistas para asimilarlo.

Me encanta saber que todo el mundo la adora, pero cuando la gente se acerca y me dice ‘La amamos’, resulta un poco abrumador a veces”, indicó Stern a Entertainment Weekly.

Aunque valora el impacto de la película y el afecto del público, el actor remarcó su preferencia por disfrutar ese reconocimiento desde la distancia.

Stern valoró desde el principio el guion de John Hughes y el equilibrio entre humor y emoción que convirtió a «Mi pobre angelito» en un clásico (Disney)

Durante las entrevistas, Stern también recordó sus impresiones en torno al rodaje y el guion original, escrito por John Hughes.

“Sabía que era una joya de película. John Hughes escribió el guion más gracioso que he leído en mi vida. Me caía al piso de la risa al leerlo. Era muy divertido, pero también estaba repleto de corazón”, afirmó.

La retirada estrella destacó especialmente los momentos emocionales, como el reencuentro del niño protagonista con su madre, y reconoció que intuía estar filmando algo especial, aunque era imposible prever el alcance y la vigencia que tendría el filme.

“Estaba esperanzado en que estábamos haciendo una gran película. Pero nadie podía imaginar la longevidad que tendría”, agregó.

Si bien parte del elenco original, incluidos Culkin y otros miembros, ha participado en actividades conmemorativas recientes, Stern opta por mantenerse al margen de los eventos presenciales.

La película, protagonizada por Macaulay Culkin, se estrenó en 1990 y fue consolidándose desde esa época como un fenómeno cultural (Disney)

Las celebraciones incluyeron apariciones de actores y nuevas propuestas relacionadas con el universo de la película.

Entre ellas, Culkin compartió durante un evento del aniversario en Long Beach, California, una idea para una posible continuación de la historia, en la que su personaje de adulto sería padre soltero o divorciado y enfrentaría nuevas trampas instaladas por su propio hijo, configurando la casa como una metáfora de su relación.

Además de actuar en series y películas recordadas de los años 90, como City SlickersCity Slickers II: The Legend of Curly’s Gold o como narrador de la serie Los años maravillososDaniel Stern mantiene un vínculo menos visible con Hollywood.


¡FELIZ CUMPLE 83 ‘CASABLANCA’

“Casablanca”, el mito que nació del caos: un guion por noche, una actriz insegura y la censura detrás del mejor final de Hollywood…

Por Julieta Roffo publicado hoy en INFOBAE

Humphrey Bogart e Ingrid Bergman en ‘Casablanca’.

Humphrey Bogart e Ingrid Bergman se reunieron para que el rodaje no arruinara sus carreras. La intención fue de propaganda bélica, pero el tiempo consagró a la inolvidable historia de amor

Ingrid Bergman no sabía a quién amar. El personaje que la actriz interpretaba en Casablanca, la película con fines propagandísticos que se estrenó en plena Segunda Guerra Mundial, cambiaba de amor en cada jornada de rodaje.

No se trataba de una decisión artística deliberada. No era que Ilsa Lund, el personaje que encarnó Bergman, iba y venía entre amar a Rick Blaine -el personaje interpretado por Humphrey Bogart- o a Victor Laszlo -actuado por Paul Heinred- porque no podía decidirse entre los dos. Era que los guionistas no terminaban de decidir por dónde iba a ir el libreto de la película que nació del caos y que se coronó como uno de los grandes mitos del cine.

La propaganda bélica como objetivo

Casablanca se estrenó en Nueva York el 26 de noviembre de 1942, hace exactamente 83 años, y es hasta hoy la mejor película romántica estadounidense de todos los tiempos, según el Instituto Americano del Cine (AFI, por sus siglas en inglés)

Pero aunque ese amor imposible con sede en el norte de África y la escena final de la historia de Rick e Ilsa se convirtieron en un mito de Hollywood, la intención original de la película fue propagandística en medio de la contienda bélica que partió el siglo XX en dos.

Ni la fecha de estreno de la película fue ajena a su intención propagandística: la avant premiere coincidió con el desembarco de los Aliados en Marruecos, territorio al que pertenece la ciudad que da nombre al film. El interés que la potente campaña militar estadounidense despertaba en el público era un buen “gancho” para ir al cine a ver la historia interpretada por Bogart y Bergman.

Los protagonistas junto a Dooley Wilson, que interpreta al mítico Sam, el pianista del salón que le pertenece al personaje de Bogart.

La película había empezado a idearse después de que Japón bombardeara la base norteamericana de Pearl Harbor en diciembre de 1941. Estados Unidos puso a su enorme industria del entretenimiento al servicio de sus objetivos geopolíticos, y en ese contexto, Casablanca fue un llamado a que el país saliera del todo del aislacionismo en el que se había mantenido durante los primeros años del avance del nazismo y el fascismo en Europa.

El estreno de la película fue exitoso, aunque no arrasador. Pero lo más impactante de Casablanca en un primer momento fue su mensaje político: en esa clave la leyó la crítica y también el público. El film mostraba a Estados Unidos como el destino añorado por quienes escapaban de la guerra, de la ocupación nazi y de la opresión que gobernaba en Europa. En la trama, Casablanca, la ciudad, era una escala imprescindible hacia ese destino.

Un caos entre el romance y la geopolítica

El director de la película fue Michael Curtiz, un húngaro de origen judío que tenía varios familiares que habían tenido que escapar del régimen de Adolf Hitler. Asentado en Estados Unidos, Curtiz se puso al servicio de Warner Bros., la productora que rodaría la película.

El proyecto empezó prácticamente a la par del ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra. Warner Bros. pagó una suma récord por los derechos de una obra teatral que no se había estrenado: fueron 20.000 dólares por Everybody comes to Rick’s (Todos vienen al café de Rick).

Aunque para lo que sería Casablanca después 20.000 dólares es una suma ínfima, se trató de una cantidad inédita de dinero destinada a una obra cuyo éxito no se había puesto a prueba frente al público.

Laszlo, Ilsa y Rick, el triángulo amoroso de la película

El rodaje empezó a fines de mayo de 1942 y estaba terminado para los primeros días de agosto. Lo más inestable de esos meses de rodaje fue el guion, que se reescribía cada noche. Aunque la película les da crédito a tres guionistas, hubo en realidad seis escritores que se ocuparon de ese trabajo. Los tres nombrados en los créditos, Julius Epstein, Philip G. Epstein y Howard Koch, ganarían el Oscar al mejor guion adaptado.

Pero para que eso ocurriera debieron saldar las discusiones que tenían a diario para decidir el rumbo que iba teniendo la historia. Curtiz rodó la película de forma cronológica porque dependía de que estuvieran escritas las escenas en su versión definitiva.

Era tal la incertidumbre sobre el destino del proyecto que, en cuanto le vieron los hilos al trabajo de los guionistas, Bogart y Bergman se reunieron para trazar una estrategia conjunta que le pusiera límites a tanto descontrol. Era en ese contexto que la actriz protagónica no sabía del todo cómo componer su personaje, cuyo vínculo con Rick y Victor cambiaba a diario, según el caótico ida y vuelta del guion.

Curtiz, el director, fue salomónico a la hora de indicarle a Bergman de quién debía lucir enamorada su personaje: “Hacé de cuenta que ama a los dos”, le dijo el húngaro. Mientras tanto, la trama se volvía más política o más romántica según quién estuviera detrás de la escritura de las escenas. Curtiz privilegió el costado romántico de su propia obra.

Las lágrimas reales que atravesaron la pantalla

Uno de los grandes aciertos de Casablanca fue la enorme diversidad de nacionalidades de sus actores. Sólo tres de los intérpretes mencionados en los créditos eran estadounidenses. En cambio, había actores y actrices, y sobre todo extras para las escenas más numerosas, que eran realmente refugiados y exiliados europeos. Eso hizo que la película transmitiera con enorme verosimilitud la escena que se vivía en los enclaves en los que, como en Casablanca, se estaba lo más a salvo de la guerra que se pudiera estar, y se esperaba por un barco que significara la completa libertad.

En la película nunca se dice literalmente «tócala de nuevo, Sam», pero la frase se popularizó como parte del film

Una de las escenas clave del film, cuando Laszlo pide a la orquesta del salón de Rick que interprete La Marsellesa para imponer ese himno sobre los cantos de los oficiales nazis, muestra a muchos de los actores extras llorando de emoción: eran verdaderos refugiados de la Segunda Guerra. Verdaderos oprimidos por el Tercer Reich, y víctimas de esa contienda bélica que se cobró millones de vidas. La emoción de la escena atraviesa la pantalla más de ochenta años después.

Otra de las escenas musicales emblemáticas de Casablanca, cuando Sam, el pianista del salón de Rick, interpreta “As time goes by”, estuvo a punto de no ocurrir. Max Steiner, compositor de la música original de la película, detestaba la canción y hasta propuso reemplazarla por una propia. Pero como Bergman, a esa altura del rodaje, se había cortado el pelo para interpretar su papel en Por quién doblan las campanas, no había manera de grabar de nuevo la escena y que no se notara la diferencia en la apariencia de la actriz.

Tampoco había manera de que no se notaran los cinco centímetros por los que Bergman superaba a Bogart. Así que el actor usó zapatos con plataformas en las escenas que compartieron en las que están parados, y almohadones en la silla en las que están sentados.

Bogart, ese galán inolvidable, compartió muy poco tiempo con Bergman por fuera de las escenas que rodaron juntos. Pasaba la mayoría del tiempo encerrado en su camarín, fumando y jugando solo al ajedrez. Era casi una alegoría de Rick, su papel, un hombre cínico al que, hasta el momento de su quiebre, parece no importarle demasiado de nadie.

Había un motivo bien concreto para ese encierro: Mayo Methot, la esposa del actor, era alcohólica y extremadamente celosa. Se presentaba tan frecuentemente en el set de rodaje para acusar a Bogart de tener un romance secreto con su co-protagonista que él prefirió recluirse para evitar esos estallidos cada vez más cotidianos. El estrés en el rodaje ya era suficiente por las idas y vueltas del guion.

La censura y el sacrificio del final

La despedida de Rick e Ilsa en el aeropuerto, ese amor que queda trunco porque lo más importante es sostener la resistencia contra el nazismo que encarna Víctor Laszlo, es uno de los finales más míticos de la historia del cine. Y para que ese final fuera ese y no otro, la censura fue central.

En esos años, regía el Código Hays, que determinaba qué se mostraba y qué no en las películas que producía Hollywood. Según el código, estaba prohibido que en una película una mujer casada dejara a su marido y eligiera a su amante. Así que, más allá de las idas y vueltas del guion, la decisión sobre qué haría Ilsa en medio del triángulo amoroso excedía las elecciones artísticas del director y los productores de Casablanca.

Sobre el final del film, Rick e Ilsa desisten de viajar juntos a Lisboa, la escala inmediatamente anterior a llegar a Estados Unidos. La decisión de los protagonistas, que tiene que ver con priorizar la misión de resistencia de Laszlo -y con respetar el Código Hays-, fue leída en la época como un gran sacrificio personal por parte de Rick, el personaje de Bogart. La época implicó que se minimizara el sacrificio personal de Ilsa, el personaje de Bergman, una mujer que, a la par de Rick, también renunció a esa fulminante historia de amor.

Casablanca conmovió por su verosimilitud a la hora de contar el dolor de los exiliados y los refugiados de la Segunda Guerra, y por ese quiebre del personaje de Bogart, que pasó de no interesarse por prácticamente nada más que por el funcionamiento de su salón para beber -y jugar clandestinamente-, a enamorarse y resignar su amor para priorizar lo que más importaba en ese momento del mundo: oponerse al nazismo.

“Louis, pienso que este es el comienzo de una bella amistad”, dice Bogart antes de que Casablanca termine. Se lo dice al capitán Renault, a cargo de las tropas francesas en la ciudad marroquí, quien había salvado a Rick en medio de la persecución a quienes ayudaran ilegalmente a escapar de allí a los que intentaban llegar a Lisboa.

En 1944, Casablanca ganó el Oscar a la Mejor Película. Curtiz ganó como director y el equipo frenético de guionistas -o al menos los que salieron en los créditos- obtuvieron también su estatuilla. Ni Bogart ni Bergman ganaron por sus interpretaciones. Pero el tiempo los convirtió en los protagonistas de la historia de amor -sacrificado, platónico, inalcanzable- más inolvidable de la pantalla grande.


LA VIDA DE CHUCK / RESEÑA

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DICEN QUE CUANDO VAS A MORIR VES EN TU MENTE LA PELÍCULA DE TU VIDA, LA VIDA DE CHUCK ES ALGO SEMEJANTE, UNA PARÁBOLA…

Por Andrés Bermea

Es una película basada en un guion escrito por Mike Flanagan y Stephen King sobre la novela corta original de este último, incluida en la antología If It Bleeds (2020) y dirigida por el primero… 

Dicen que cuando vas a morir ves en tu mente imágenes que son como la película de tu vida, LA VIDA DE CHUCK es algo semejante, una parábola, una inmersión justo al final de la existencia en diversos momentos de lo vivido y en una secuencia regresiva, partiendo del lecho de muerte hasta la niñez. Es un repaso existencial muy vívido e intenso en un hombre común en diferentes etapas de la vida, de las experiencias en cada una de ellas, sobre las fortalezas y debilidades y muy especialmente el cómo fue la relación con los demás;

lo que recibimos de ellos, lo que les dimos y particularmente con la familia,una evocación de los miedos que paralizan y de los logros y satisfacciones de la determinación.

Conocer el final justo desde el inicio es una apuesta que puede parecer atrevida, pero tiene sentido porque es ver cómo se armó el rompecabezas de la vida. La película está llena de simbolismos y secuencias mágicas y muy humanas como una escena de un baile callejero que Chuck danza con una desconocida al ritmo de una batería que bien podría evocar los latidos del corazón.

Annalise Basso y Tom Hiddleston

La vida es un baile que hay que interpretar con todo el gusto, la entrega y la pasión que sea posible, pero que no lo hacemos solos, siempre es con alguien más y en una perfecta sincronía con la pareja y con la música. El baile no es gratuito ni salido de la nada, es simbólicamente el resultado de las enseñanzas de la abuela que nos dice que la vida hay que vivirla y gozarla a su tiempo, a su ritmo y en su espacio.

Durante su niñez Chuck es un chico bajo de estatura que cuando ve a los demás tiene que levantar la cabeza y su mirada, pero se da cuenta que no tiene por eso que ser insignificante sino al contrario, capaz de lidiar con todo lo que ve más grande o mayor que él. Chuck no se amilana con miedos, al contrario los transforma en curiosidad, luego en retos y ansias por descubrir qué hay en lo que le tenían vedado.

Creo que LA VIDA DE CHUCK es una muestra de cómo nuestra vida por simple y ordinaria que pueda parecer toca la de los demás y a la vez es tocada por ellos. La vida no siempre conlleva actos o proezas heroicas, es la suma de pequeños eventos simples, cotidianos y ordinarios. La maravilla de la película es que puede ser tan amplia y profunda como un bosque lleno de cosas por descubrir.

En lo personal celebro cuando un realizador como Mike Flanagan acaricia nuestra inteligencia y nos da materia para completar la película junto con él, buscando las innumerables piezas que conforman el rompecabezas de la vida; soy feliz cuando como creador un Director toma en serio al espectador y a su capacidad de pensar, de descubrir, de apreciar y disfrutar de cada pieza que encaja en el lugar que le corresponde. Me gustan estas películas que no se acaban cuando termina la proyección, que te siguen dando basta materia para pensar, descubrir y sobre todo para conversar, y así el film trasciende la pantalla. Una película no tiene sentido sin el espectador.

Ficha técnica

  • Título original: The Life of Chuck
  • Título en español: La vida de Chuck
  • Año de producción: 2024 (presentada en festivales), estreno comercial en 2025.
  • Director y guionista: Mike Flanagan
  • Basada en: Novela corta de Stephen King, publicada en la colección If It Bleeds (2020)
  • Elenco principal:
    • Tom Hiddleston como Chuck (adulto)
    • Chiwetel Ejiofor como Marty Anderson
    • Karen Gillan como Felicia Gordon
    • Jacob Tremblay y Benjamin Pajak (versiones jóvenes de Chuck)
    • Mark Hamill, Mia Sara, Nick Offerman (voz), entre otros (Wikipedia)
    • Annalise Basso, compañera de baile callejero de Chuck
  • Narrador (voz en off): Nick Offerman (Wikipedia)
  • Duración: 111 minutos (1 h 51 min) (IMDb)
  • Géneros: Drama, fantasía, ciencia ficción ligera (Rotten Tomatoes)
  • Idioma original: Inglés

EDDINGTON / RESEÑA

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EDDINGTON: pandemia, polarización y western contemporáneo

Eddington, de Ari Aster, es una audaz película que se debate entre el drama al estilo Film-Noir la comedia negra y el estilo neo-western ambientada en un pueblo ficticio de Nuevo México durante los muy difíciles días iniciales de la pandemia de COVID-19 en 2020.

Lo que comienza como un enfrentamiento político entre el sheriff Joe Cross -interpretado por Joaquin Phoenix)- y el alcalde Ted García -Pedro Pascal- un alcalde tecnocrático pronto se transforma en una micro escenario del caos cultural:

redes sociales omnipresentes, conspiraciones, activismo performativo, extremismos y violencia.

En Eddington su pueblo imaginario, Aster crea un auténtico microcosmos y condensa la fractura de una sociedad real, mostrando lo que es perder la capacidad de distinguir lo real de lo urgente, lo verdadero de lo escandaloso. Tanto la estructura visual como el ritmo narrativo —claustrofobia sonora, simbolismo fragmentado, tono inestable— refuerzan esa atmósfera de colapso emocional.

El Director Ari Aster y Pedro Pascal

El Escritor y Director Ari Aster parece ilustrar más lo que siente estar sumergido en un torrente de ruido —miedo, conspiraciones, desinformación, activismo performativo— que hacer un juicio político específico.

¿Real o ficticio?
El pueblo y los eventos son ficticios, pero hay una fuerte referencia a momentos reales: pandemia, protestas de Black Lives Matter, desinformación, cultura digital. Eddington es una alegoría moderna de nuestro desconcierto colectivo.

Con un reparto de lujo -Joaquin Phoenix, Pedro Pascal y Emma Stone- y con actuaciones que ponen en evidencia porqué sus nombres brillan, están en los primeros créditos y son respetados por crítica y audiencia; la película cosecha opiniones encontradas: mientras algunos resaltan su ambición temática y capacidad para reflejar la paranoia digital contemporánea de forma inquietante, otros critican su falta de claridad narrativa y exceso de simbolismos. Sea admirada o criticada, Eddington provoca y sigue resonando mucho después de los créditos finales.

La recepción crítica ha sido mixta y polarizada:

Rotten Tomatoes: 68 % de críticas positivas. El consenso resalta el reparto estelar y la audacia de Aster, aunque muchos sienten que el tono confunde más de lo que comunica .

Metacritic: 64/100 — críticas “generalmente favorables” .

RogerEbert.com (Brian Tallerico): 2.5/4 estrellas; considera que, más allá de sus divisiones, cumple su propósito como obra provocativa para 2025 .

IndieWire (David Ehrlich): le da una A−, elogiando su capacidad para capturar vívidamente cómo lo digital ha despojado a las personas de su propia verdad .

The New Yorker (Justin Chang): ve ambición en la película, pero critica su sátira y personajes, que pueden no ser lo suficientemente interesantes como para juzgarlos; califica el resultado como “pesado” .

Además, IndieWire la ubicó en el puesto 74 de las «100 mejores películas de los 2020 (hasta ahora)» .