🎥 Los fans de “Top Gun” muy pronto tendrán un nuevo capítulo de la franquicia.
Las cuentas oficiales de CinemaCon 2026, convención que reúne a los principales estudios de Hollywood, confirmaron el desarrollo de una tercera entrega, que traerá nuevamente a la pantalla grande a Tom Cruise como el icónico piloto Maverick. Variety también informó que Jerry Bruckheimer regresará como productor de la cinta, que estará a cargo de Paramount.
Tom Cruise dio vida a Maverick en “Top Gun”, estrenada el 16 de mayo de 1986, una película que se convirtió en un éxito al recaudar más de US$ 357 millones en taquilla y que recién festeja su 40 aniversario.
Tom Cruise volverá como Maverick para la tercera entrega de la franquicia de TOP GUN
Treinta y seis años después, el 27 de mayo de 2022, el actor retomó el papel en la secuela “Top Gun: Maverick”, que también fue un fenómeno global, con una recaudación superior a los US$ 1.503 millones.
La secuela, dirigida por Joseph Kosinski, continuó la historia en torno a la prestigiosa escuela de aviación Top Gun, donde se entrenan pilotos de combate. El filme contó además con la participación de actores como Miles Teller, Glen Powell, Mónica Barbaro y Jon Hamm. Hasta el momento, no se ha confirmado si alguno de ellos regresará para la tercera entrega.
¡Trivia!… ¿Cuál es el nombre completo del personaje ‘Maverick’ interpretado por Tom Cruise en la película TOP GUN?… ¿Te das?… Te lo digo: Captain Pete «Maverick» Mitchell.
Por Erick E. Beltran, CNN en Español y Andrés Bermea para CINESAURIO
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🎦 “ Michael ”, la película biográfica de Lionsgate sobre el Rey del Pop, Michael Jackson, llegó a los cines como un éxito instantáneo, recaudando 97 millones de dólares en Estados Unidos y 217 millones a nivel mundial en su primer fin de semana. Estas cifras de taquilla representan el mejor debut de la historia para una película biográfica, superando el récord establecido por “Straight Outta Compton” de 2015 (60 millones de dólares). Además, superan con creces a “Bohemian Rhapsody” de 2018, que se estrenó con 51 millones de dólares antes de arrasar con las expectativas al alcanzar los 910 millones de dólares a nivel mundial al final de su exhibición. “Michael” también logró el segundo mejor debut del año, solo superado por la secuela de abril, “The Super Mario Galaxy Movie” (131 millones de dólares).
“Michael” comenzó a proyectarse hace un mes con estimaciones de entre 50 y 60 millones de dólares, pero las expectativas siguieron aumentando a medida que se acercaba su estreno. La película está arrasando en la taquilla a pesar de las críticas mayoritariamente negativas (solo el 38% fueron positivas en Rotten Tomatoes). Sin embargo, el público discrepó rotundamente de la mayoría de los críticos y acogió con entusiasmo a “Michael”, otorgándole una calificación de “A-” en las encuestas de salida de CinemaScore. Según PostTrak, el 61% de los compradores de entradas eran mujeres y el 66% tenía 25 años o más.
“No se consiguen estas cifras a menos que se estén viendo números altísimos en todos los grupos demográficos imaginables”, afirma Adam Fogelson, presidente del departamento de cine de Lionsgate. “Está claro que se lo están pasando en grande, y eso augura un excelente resultado”.
Antoine Fuqua dirigió “Michael”, que narra los inicios del cantante en los Jackson 5 hasta ser uno de los artistas más importantes del planeta. Jaafar Jackson, sobrino del cantante, interpreta a Michael Jackson en su debut como actor.
Con Colman Domingo y Nia Long como sus padres, Joe y Katherine. Los críticos de cine se han quejado de que “Michael” ofrece una visión edulcorada de la vida de Jackson al no incluir las acusaciones de abuso sexual infantil que se presentaron contra el cantante más adelante en su carrera.
Ese no era el plan original para « Michael «. Inicialmente, el guion dramatizaba una demanda por abuso sexual infantil contra Jackson en 1993. Sin embargo, esas escenas tuvieron que eliminarse después de que los productores descubrieran una cláusula en el acuerdo con el joven denunciante que prohibía su representación o mención en cine o televisión. Tras una importante revisión del tercer acto, la película termina durante la gira Bad en 1988. Se espera que Lionsgate dé luz verde a (al menos) una película más sobre la vida de Jackson.
“Michael” tiene un presupuesto cercano a los 200 millones de dólares, lo que la convierte en una de las películas biográficas más caras de todos los tiempos. El costo fue compartido entre Lionsgate, Universal (que distribuye la película internacionalmente) y los herederos de Michael Jackson. A pesar de los problemas durante la producción, la película ya está demostrando valer la elevada inversión.
“Michael” es el mayor éxito de Lionsgate en más de una década, desde “Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2” de 2015 (102 millones de dólares en su debut). Si la recaudación mundial supera los 700 millones de dólares, como se espera, “Michael” se convertirá en una de las películas más taquilleras de la historia del estudio, con los tres primeros puestos ocupados por “Los Juegos del Hambre: En Llamas” de 2013 (865 millones de dólares a nivel mundial), “Crepúsculo: Amanecer – Parte 2” de 2012 (848 millones de dólares) y “Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 1” de 2014 (759 millones de dólares). Tras un duro revés en 2024, con una serie de fracasos que incluyen “Borderlands”, un reinicio de “El Cuervo” y la precuela de “Wonder”, “White Bird”, la suerte de Lionsgate en taquilla ha ido en ascenso. Entre sus triunfos recientes se incluyen “Now You See Me, Now You Don’t”, “The Housemaid” y “The Long Walk”. No han faltado biopics musicales, especialmente desde la pandemia. Amy Winehouse (“Back to Black”), Bob Dylan (“A Complete Unknown”), Bob Marley (“One Love”), Bruce Springsteen (“Deliver Me From Nowhere”) y Elvis Presley (“Elvis”) son algunas de las estrellas cuyas historias han sido inmortalizadas en la pantalla con distintos grados de éxito en taquilla. Al igual que “Bohemian Rhapsody” y “Elvis” antes que ella, “Michael” conquistó al público al basarse en gran medida en la recreación de emocionantes secuencias de conciertos. Esas escenas electrizantes —los números musicales de “Michael” incluyen “Billie Jean”, “Thriller” y “Beat It”— hicieron que la película fuera un éxito en IMAX y otros formatos premium de gran tamaño. IMAX representó 13,8 millones de dólares, o aproximadamente el 14% de las ventas de entradas en Norteamérica, y 24,5 millones de dólares a nivel mundial, lo que la convierte en el mejor estreno de la compañía para un biopic musical. «La película tiene al público de pie, cantando y bailando», afirma David A. Gross, editor del boletín de taquilla FranchiseRe. Señala que los críticos opinan que la película «evita los aspectos más complejos de la vida del artista». Sin embargo, para los espectadores, «se trata de una experiencia agradable y nostálgica». Como único gran estreno de este fin de semana, «Michael» dominó la taquilla norteamericana. La película que ostentaba el título, «Super Mario Galaxy: La película», cayó al segundo puesto tras tres fines de semana en el número uno. La secuela animada de Universal sobre los queridos personajes de Nintendo recaudó 21,2 millones de dólares en 3732 salas, elevando sus ingresos a 384 millones de dólares en Estados Unidos y a más de 800 millones a nivel mundial.
“Project Hail Mary” se ubicó en el tercer lugar con 13.2 millones de dólares recaudados en 3,510 salas, una cifra notable para una película en su sexto fin de semana de estreno. Hasta el momento, la épica espacial, protagonizada por Ryan Gosling, ha generado la impresionante suma de 305 millones de dólares en Norteamérica y 613 millones de dólares en todo el mundo. Por otra parte, el thriller de A24, “Mother Mary”, protagonizado por Anne Hathaway como una estrella del pop a punto de regresar a los escenarios, recaudó 1,3 millones de dólares en su estreno en 1103 salas. Tras proyectarse en cinco salas el fin de semana pasado, “Mother Mary” ha generado unos discretos 1,4 millones de dólares hasta la fecha. Y “Lorne”, un documental sobre el icónico actor Lorne Michaels, tuvo dificultades para despegar, recaudando 70 000 dólares en 248 salas. La película, dirigida por Morgan Neville y distribuida por Focus Features, ha recaudado 426 000 dólares en su estreno limitado. Los dueños de salas de cine finalmente se muestran optimistas, gracias a la racha de éxitos que incluye desde «Scream 7» en febrero hasta los éxitos de taquilla de principios de primavera «Project Hail Mary» y «Super Mario», y la revelación independiente de A24, «The Drama». Los ingresos totales superan en un 15% los del mismo período de 2025, según Comscore, un porcentaje que ha disminuido desde hace unas semanas, cuando la venta de entradas era un 23% superior a la del año pasado. Sin embargo, la temporada de verano debería comenzar con fuerza con «El diablo viste de Prada 2» el próximo fin de semana, seguida en mayo por la secuela de acción de Warner Bros. «Mortal Kombat 2» y el spin-off de «Star Wars», «The Mandalorian and Grogu”. “Aprovechando el éxito mundial de películas como ‘Project Hail Mary’ y ‘The Super Mario Galaxy Movie’, este fin de semana Michael demuestra una vez más que el público acude a ver historias cautivadoras en la gran pantalla”, declaró Michael O’Leary, director de Cinema United, la organización comercial de la industria de la exhibición cinematográfica. “El entusiasmo de los cinéfilos seguirá creciendo el próximo fin de semana con el estreno mundial de ‘The Devil Wears Prada 2’”.
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La nueva fecha de estreno confirmada para ‘La Momia 4’ (The Mummy 4) es el 15 de octubre de 2027.
Universal Pictures decidió adelantar el lanzamiento siete meses. Este cambio posiciona la película en plena temporada de «Halloween», lo que sugiere un posible enfoque más orientado al terror.
Detalles clave de la producción:
Regreso del elenco original: Se ha confirmado oficialmente que Brendan Fraser y Rachel Weisz retomarán sus papeles como Rick y Evelyn O’Connell.
También regresará John Hannah como Jonathan Carnahan.
Dirección: La película será dirigida por el dúo Radio Silence (Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett), conocidos por su trabajo en Scream y Boda Sangrienta.
Rodaje: Se espera que la producción comience en agosto de 2026, con locaciones previstas en Londres y Marruecos.
Trama: Aunque los detalles se mantienen en secreto, se informa que la secuela podría ignorar los eventos de la tercera película (La tumba del emperador Dragón) para facilitar el regreso de Rachel Weisz.
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Una foto compartida por su hija, Lorraine Nicholson, permitió a los seguidores volver a ver al carismático actor
El actor mantiene una vida reservada y casi alejada de los espacios públicos en los últimos años. Su más reciente aparición fue para el 50 aniversario de «SNL» (Instagram/@lnicholson)
Jack Nicholson cumplió 89 años el miércoles en la intimidad de su hogar, y su hija Lorraine Nicholson compartió en redes sociales una imagen inédita del legendario actor, quien desde hace años mantiene una estricta distancia de la vida pública.
La fotografía, publicada en las historias de Instagram de Lorraine, muestra al tres veces ganador del Oscar sentado en una sala decorada con obras de arte, sonriente y aplaudiendo en medio de la celebración.
Viste un polo oscuro y un pantalón color óxido. La publicación incluye también una imagen de archivo en la que aparece un Nicholson más joven, con una camiseta roja de Coca-Cola, un cigarro en la mano y la sonrisa característica que lo convirtió en uno de los rostros más reconocibles del cine mundial.
Jack Nicholson celebró sus 89 años en casa con una imagen inédita que su hija Lorraine compartió en Instagram (Grosby Group)
“89!!”, escribió Lorraine como único texto al pie de las imágenes. Entre los presentes en la celebración estuvo la cantante Joni Mitchell, cuya aparición no pasó desapercibida para los seguidores del artista de Hollywood.
“Aprecio que la familia comparta a su Jack con todos nosotros. Hay un mundo de fanáticos que han sido entretenidos y tocados por su arte, y es genial verlo junto a otra genio artística de Los Ángeles, Joni Mitchell”, escribió un usuario en redes sociales.
“Uno de los mejores actores de todos los tiempos. ¡Feliz cumpleaños Jack!“, publicó otro en X.
La aparición resulta llamativa dado el casi total alejamiento de la estrella de los espacios públicos en los últimos años.
Quien fue durante décadas una presencia habitual en estrenos cinematográficos, programas de televisión, clubes nocturnos y en las tribunas del estadio de los Lakers de Los Ángeles, optó por una existencia discreta y sin cámaras.
El año pasado que uno de sus amigos cercanos, el productor musical Lou Adler, contó en el pódcast WTF que Jack Nicholson prefiere pasar su tiempo “sentado bajo un árbol leyendo un libro”.
Su última aparición pública hasta hoy, el 50 aniversario de Saturday Night Live para presentar al comediante Adam Sandler.
Su última aparición pública de cierta relevancia fue en febrero del año pasado, cuando se presentó de manera sorpresiva en el especial del 50 aniversario de Saturday Night Live para presentar al comediante Adam Sandler.
Su último trabajo en cine data de 2010, con ¿Cómo saber si es amor?, dirigida por James L. Brooks, el mismo cineasta que lo llevó a ganar el Oscar con Terms of Endearment y Mejor… imposible.
Nicholson acumula más nominaciones al Oscar que cualquier otro actor masculino en la historia de la Academia. Ganó la estatuilla en tres ocasiones: por Atrapado sin salida en 1976, Terms of Endearment en 1984 y Mejor… imposible en 1998.
Su trayectoria incluye títulos fundamentales del cine estadounidense como Easy Rider, Five Easy Pieces, Barrio chino, El resplandor, Batman, Cuestión de honor y Los infiltrados.
Lorraine Nicholson y Ray Nicholson
Lorraine Nicholson, de 36 años, es una de los seis hijos del actor. Es producto de la relación con su exesposa Rebecca Broussard, con quien estuvo casado entre 1989 y 1994. Su hermano Ray Nicholson, de 33 años, también mantiene una relación cercana con el actor.
Ambos siguieron los pasos de su padre en la actuación, aunque Lorraine ha derivado hacia la dirección y la producción.
En una entrevista con la revista US Weekly en 2011, ella describió a su padre como su mentor. “Entro al negocio familiar porque somos muy cercanos y él es una gran inspiración. Lo admiro muchísimo”, declaró en aquella ocasión.
La publicación del cumpleaños llegó en un momento en que Lorraine también acaparó atención mediática por un artículo de opinión publicado en W Magazine, en el que criticó la cultura de estatus que, según ella, define a la industria del entretenimiento.
“Los Ángeles se ha establecido como la capital mundial de la ansiedad por el estatus”, escribió, señalando que la búsqueda de reconocimiento acompaña a los actores de la industria “hasta la tumba”.
También apuntó contra la cultura de los influenciadores digitales, cuya presencia en redes sociales, afirmó, garantiza ciertos privilegios pero no abre todas las puertas de la ciudad.
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Por Andrés Bermea y Mr. Chips en exclusiva para CINESAURIO.COM
En México “El bueno, el malo y el feo” se estrenó el 17 de abril de 1969, hace 57 años, en el cine Cuitláhuac del Distrito Federal (hoy CDMX) dónde permaneció en cartelera a lo largo de nueve semanas.
EL BUENO, EL MALO Y EL FEO (Il buono, il brutto, il cattivo); Estrenos: Italia, 23 de diciembre de 1966 / En los Estados Unidos: The Good, the Bad and the Ugly, 29 de diciembre de 1967.
El western reinventado que cambia la historia del cine: Sergio Leone, Ennio Morricone y el duelo eterno entre codicia, guerra y supervivencia
Hay películas que pertenecen a un género, y hay otras que lo sacuden, lo ensanchan y lo obligan a reinventarse. EL BUENO, EL MALO Y EL FEO pertenece a las segundas. No es sólo uno de los westerns más famosos de todos los tiempos: es también una de las películas que cambiaron para siempre la manera de filmar la violencia, el rostro, el silencio, el duelo y la música en el cine popular. Cuando Sergio Leone la estrenó en 1966, el western norteamericano todavía conservaba buena parte de sus viejas certidumbres morales; después de ella, el polvo se volvió más sucio, los héroes más ambiguos, los encuadres más insolentes y la música más salvaje. (Oscars)
La película es, al mismo tiempo, una aventura descomunal, una sátira feroz de la guerra, una fábula sobre la codicia y un prodigio de puesta en escena. También es la culminación de la célebre trilogía del Hombre sin nombre, formada por POR UN PUÑADO DE DÓLARES (A Fistful of Dollars, 1964), POR UNOS DÓLARES MÁS (For a Few Dollars More, 1965) y, por último, EL BUENO, EL MALO Y EL FEO. Aunque los filmes no forman una trilogía cerrada en el sentido narrativo clásico, sí están unidos por el personaje de Clint Eastwood, por el universo moral creado por Leone y por una misma revolución estética del western. (Oscars)
EL BUENO, EL MALO Y EL FEO fue dirigida por Sergio Leone y escrita por Leone junto con Age & Scarpelli, Luciano Vincenzoni y Sergio Donati. La música, por supuesto, es de Ennio Morricone. Está protagonizada por Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef. Su duración varía según la versión; la restauración ampliamente difundida en años recientes ronda los 161 minutos en Estados Unidos, mientras otras ediciones europeas llegan a durar cerca de 178-180 minutos. La propia Library of Congress la ha programado con duración de 161 minutos, y otras fuentes especializadas registran montajes más largos. (IMDb)
Premios, nominaciones y reconocimientos
Aquí hay una curiosidad importante: pese a su inmensa fama posterior, EL BUENO, EL MALO Y EL FEO no obtuvo nominaciones al Óscar en su momento. Eso, visto hoy, suena casi absurdo, especialmente por su influencia histórica, la dirección de Leone y la música de Morricone. La Academia sí la ha reconocido después en retrospectiva como una obra clave, pero no figura como nominada en la edición original de los premios.
Lo que sí ha acumulado con el tiempo es prestigio crítico, estatus canónico y una influencia gigantesca. La Academy la presenta como parte esencial del legado de Leone, y la propia Library of Congress la sigue exhibiendo como clásico mayúsculo. Además, la música de Morricone para la película terminó siendo una de las partituras más reconocibles e influyentes de la historia del cine; su tema principal y, sobre todo, “The Ecstasy of Gold”, han trascendido la película misma y se han vuelto parte del imaginario musical global.
En cuanto a reconocimientos indirectos, vale la pena recordar que Eli Wallach fue celebrado por la Academia con un Óscar honorífico por toda su carrera, y en el texto oficial de ese homenaje se subraya expresamente su trabajo como Tuco en esta película, describiéndolo como el perfecto contrapunto volcánico para Eastwood.
La trilogía del Hombre sin nombre
Aunque hoy solemos hablar de “trilogía”, conviene aclarar que Sergio Leone no la planteó exactamente como una narración continua al estilo moderno de saga. Más bien se trata de tres películas emparentadas por el tono, el tipo de antihéroe interpretado por Eastwood y una visión del Oeste radicalmente distinta a la del western clásico estadounidense. El personaje de Eastwood cambia de nombre o de apodo, pero conserva la misma presencia: lacónico, desconfiado, oportunista, astuto, con un código moral mínimo, pero reconocible.
En POR UN PUÑADO DE DÓLARES, Leone reformuló el western tomando como base Yojimbo de Kurosawa y dándole un tono más seco, cínico y estilizado. En POR UNOS DÓLARES MÁS, amplió el formato y añadió un contrapunto más sombrío con Lee Van Cleef. En EL BUENO, EL MALO Y EL FEO, llevó todo eso a su máxima expresión: mayor escala, guerra civil de fondo, estructura épica, humor negro, crueldad, ironía y una puesta en escena ya completamente desatada. Es la película donde el estilo Leone alcanza plena madurez y se vuelve inconfundible.
La manera de abordar el western de Sergio Leone
Leone no se acercó al western como arqueólogo de la frontera estadounidense, sino como inventor de una mitología nueva. Eso es clave. No le interesaba reconstruir fielmente el Oeste norteamericano, sino volverlo una especie de teatro operático de sudor, polvo, codicia, muerte y sarcasmo. El resultado fue lo que el mundo terminaría conociendo como Western italiano o “Spaghetti western”, una corriente que él mismo ayudó decisivamente a fundar y popularizar. La Academy reconoce precisamente eso: que Leone “pionerizó” lo que hoy entendemos como ese tipo de western y que sus imágenes en formato panorámico y sus colaboraciones con Morricone lanzaron una fiebre internacional.
Su lenguaje visual se apoya en contrastes muy marcados: primerísimos planos extremos de ojos, manos y rostros sudorosos, yuxtapuestos con planos generales vastísimos del paisaje. Esa tensión entre lo microscópico y lo monumental le da a sus escenas una energía muy particular. Leone además pensaba sus películas casi como cine mudo expandido: él mismo llegó a decir que sus filmes eran “básicamente películas mudas” y que el diálogo sólo añadía peso. Esa idea ayuda muchísimo a entender por qué sus mejores secuencias se sostienen con miradas, silencios, respiraciones y música más que con parlamentos. (The Guardian)
Leone también alteró la moral del western. En lugar del héroe limpio, justo y civilizador, introdujo figuras más ambiguas, interesadas y oportunistas. El Oeste dejó de ser una promesa nacional y se volvió un mundo más sucio, cruel e irónico. En EL BUENO, EL MALO Y EL FEO, incluso “el bueno” es bueno sólo en términos relativos. Nadie está ahí para fundar una comunidad ni para llevar la ley. Todos están persiguiendo dinero, sobreviviendo o matando. Y mientras tanto, la Guerra Civil aparece no como epopeya patriótica, sino como maquinaria absurda de muerte. (BFI)
Ennio Morricone: la música como pólvora, ironía y destino
Hablar de EL BUENO, EL MALO Y EL FEO sin detenerse en Ennio Morricone sería como hablar del desierto sin polvo. Su trabajo aquí no es acompañamiento: es estructura, respiración, identidad y mito. Morricone compuso una de las partituras más reconocibles de la historia del cine, con ese célebre motivo de dos notas que evoca el aullido de un coyote y que desde la primera escucha define un universo entero. Criterion resume muy bien el fenómeno: basta un par de notas silbadas para que el mundo entero reconozca a Morricone. (The Criterion Collection)
Lo revolucionario no fue sólo la calidad melódica, sino la invención del sonido. Morricone mezcló silbidos, voces, disparos, guitarras, coros, trompetas, percusiones y una instrumentación nada convencional para el western. The Guardian resumió esa revolución con precisión: creó un paisaje sonoro de silbidos, chasquidos, guitarras y disonancias que cambió por completo el modo en que sonaba el Oeste en el cine.
Y hay algo todavía más importante: Leone y Morricone comenzaron a trabajar los temas antes del rodaje, lo cual permitió que la música moldeara el ritmo de la película. Leone hacía sonar las composiciones en el set y filmaba siguiendo su pulso. Eso explica por qué tantas secuencias de la película parecen coreografías de cámara, montaje y sonido. No es música pegada después; es cine ya concebido musicalmente desde el origen. (Wikipedia)
La cima absoluta de esa alianza es, por supuesto, “The Ecstasy of Gold”, durante la carrera de Tuco en el cementerio de Sad Hill. Lo que ahí sucede es puro éxtasis cinematográfico: cámara, montaje, espacio, deseo y música fundidos en una sola corriente. The Guardian la ha descrito como uno de los momentos supremos de Morricone, con la voz sin palabras de Edda Dell’Orso elevando la codicia del personaje a una especie de trance casi místico. (The Guardian)
1) ¿Cuál es el tema?
Si hubiera que resumir el gran tema de EL BUENO, EL MALO Y EL FEO, yo diría que es éste: la codicia como motor de la acción humana en un mundo devastado por la guerra, donde la moral es relativa y donde sobrevivir suele importar más que tener razón.
Pero eso sería apenas el centro. Alrededor de ese núcleo giran otros temas fundamentales: la violencia como lenguaje, la fragilidad de las alianzas, la ambigüedad moral, el absurdo de la guerra y la teatralidad misma del duelo entre hombres. En la película, todos buscan el oro, sí, pero Leone deja claro que mientras tres aventureros se desgastan por un botín enterrado, el país entero se desangra en una guerra sin sentido. El tesoro y la Guerra Civil se reflejan de un modo perverso: ambos convierten a los hombres en animales desesperados. (The Library of Congress)
Por eso la película no es sólo una aventura de codicia. También es una mirada bastante amarga sobre la condición humana. Nadie sale limpio. Ni siquiera Blondie, “el bueno”, es un héroe moral en sentido clásico. Leone parece decirnos que, en tiempos de guerra, las etiquetas del título son apenas una broma negra. Bueno, malo y feo son posiciones relativas dentro de una misma fauna humana dominada por la necesidad, el egoísmo y la supervivencia.
2) Síntesis de la historia
La trama parece sencilla, pero Leone la estira, la enriquece y la vuelve épica. Durante la Guerra Civil estadounidense, tres pistoleros persiguen un tesoro escondido: Blondie (Clint Eastwood), el “bueno”; Tuco (Eli Wallach), el “feo”; y Sentencia / Ojos de Ángel (Lee Van Cleef), el “malo”. Cada uno posee una parte de la información necesaria para encontrar un cargamento de monedas de oro enterrado en un cementerio. La película sigue sus encuentros, traiciones, persecuciones, alianzas temporales y desplazamientos a través de un Oeste devastado por la guerra.
Lo brillante es que Leone convierte una búsqueda de tesoro en una odisea moral y visual. El viaje incluye prisiones, campos de batalla, pueblos fantasmas, desiertos, puentes inútiles, cementerios inmensos y, claro, uno de los clímax más célebres del cine: el duelo triangular final.
¿Qué aspectos ver en la película? ¿A qué debemos poner atención?
Primero, a la puesta en escena del tiempo. Leone estira las acciones hasta volverlas casi ceremoniales. Donde otro director habría cortado rápido, él aguanta la mirada, alarga el suspenso, deja que el silencio pese. Hay que mirar cómo administra la espera: ése es uno de sus grandes talentos.
Segundo, al uso del rostro. Leone filma caras como si fueran paisajes. Las arrugas, la barba, el sudor, los ojos, la mueca, todo se vuelve dramático. El western clásico norteamericano tendía a filmar héroes erguidos; Leone filma máscaras humanas a punto de romperse.
Tercero, a la relación entre humor y violencia. La película es brutal, pero también muy chistosa. Sobre todo gracias a Tuco, que introduce una energía de farsa, picardía y desorden que complica la solemnidad del relato. Ese equilibrio entre comicidad y crueldad es una de las claves del tono leoniano.
Cuarto, al modo en que la Guerra Civil aparece como fondo absurdo. No es el centro sentimental de la historia, pero sí un espejo moral. Hay un puente que se pelea y se reconstruye para volver a destruirse; hay soldados exhaustos muriendo por posiciones sin sentido; hay un país roto mientras tres hombres corren detrás de un botín. Esa ironía histórica es fundamental.
Y quinto, desde luego, a la música de Morricone: no sólo escúchala, obsérvala en su relación con el montaje. En Leone, la música no ilustra: organiza la experiencia.
Clint Eastwood: la economía del mito
Clint Eastwood hace aquí uno de los trabajos más influyentes de su carrera, aunque sea también uno de los más económicos en términos expresivos. Blondie habla poco, mira mucho y calcula siempre. Eastwood entendió perfectamente que Leone estaba construyendo no un personaje psicológico al detalle, sino una figura mítica, un signo visual. El poncho, el cigarro, la mirada oblicua, la postura del cuerpo: todo contribuye a una presencia casi escultórica. (The Guardian)
Pero no se trata sólo de frialdad. Su gran mérito está en introducir pequeñas modulaciones irónicas y una mínima humanidad que impiden que Blondie se vuelva un maniquí. Eastwood lo hace parecer siempre un poco más listo que los demás, pero nunca omnisciente. Es el más contenido del trío, el que concentra mejor la sequedad moral del universo de Leone.
Eli Wallach: el corazón salvaje de la película
Si Eastwood aporta el mito, Eli Wallach aporta la vida. Su Tuco es, probablemente, el personaje más memorable del film. Voluble, parlanchín, impredecible, cómico, patético, feroz y hasta tierno por momentos, Tuco rompe la rigidez del western clásico y le mete una energía caótica formidable. La propia Academia, en el texto de su homenaje a Wallach, subraya que como Tuco fue el perfecto contrapunto para el lacónico Eastwood. Y tiene razón: sin Tuco, la película sería más seca, más fría y mucho menos divertida.
Wallach hace algo dificilísimo: convierte al “feo” del título en el personaje más humano. Es codicioso, cobarde a veces, brutal cuando conviene, astuto, pero también vulnerable, ridículo y profundamente vivo. En él se concentra el costado más picaresco y más trágico de la película. Su carrera en el cementerio, sostenida por Morricone (The Ecstasy of Gold), es una de las grandes secuencias de actuación física del cine.
Lee Van Cleef: la elegancia helada del mal
Lee Van Cleef interpreta a Sentencia / Ojos de Ángel como un profesional de la muerte. Si Blondie es cálculo y Tuco desorden, Sentencia es método. Van Cleef tiene el rostro perfecto para Leone: afilado, seco, aristocrático y amenazante. Su actuación evita el exceso; no necesita gesticular demasiado para resultar letal. Basta cómo entra en un espacio, cómo observa, cómo se sienta o cómo espera. (The Library of Congress)
Es un villano magnífico porque no parece impulsado por odio personal, sino por una ética torcida del trabajo: cobra, cumple y mata. Su maldad es fría, no histérica. Eso la vuelve más inquietante. Frente a la picaresca de Tuco y al oportunismo de Blondie, Ojos de Ángel encarna la lógica más despiadada de la eficiencia.
Un breve comparativo con los westerns norteamericanos
Aquí está una de las claves históricas del film. El western norteamericano clásico, sobre todo el de los años cuarenta y cincuenta, tendía a articularse alrededor de héroes más definidos moralmente, una visión más clara de civilización contra barbarie y una narrativa donde el paisaje estaba ligado a la construcción nacional. John Ford, por ejemplo, podía ser ambivalente y complejo, pero todavía trabajaba dentro de una idea del Oeste como mito fundacional de Estados Unidos.
Leone cambia el eje. Su Oeste es menos una nación en formación que un escenario de carroñeros. La moral ya no es clara; los héroes son mercenarios o sobrevivientes; la violencia es más gráfica, más seca y más burlona; y la guerra aparece como espectáculo absurdo más que como epopeya patriótica. Además, su estilo visual —con primerísimos planos extremos, montaje musicalizado, alargamiento del tiempo y énfasis en la fisicidad del rostro— rompe con la sintaxis más sobria y clásica del western americano. (Oscars)
Eso no significa que Leone despreciara el western estadounidense. Al contrario: lo admiraba lo suficiente como para reinventarlo. Pero lo filtró a través de una sensibilidad italiana, operática, irónica y a ratos casi barroca. Por eso EL BUENO, EL MALO Y EL FEO no reemplaza al western clásico: dialoga con él, lo parodia un poco, lo exagera y lo empuja hacia otra modernidad.
Conclusión
EL BUENO, EL MALO Y EL FEO sigue viva porque no es sólo una película influyente: es una experiencia cinematográfica todavía electrizante. Su grandeza está en haber entendido que el western podía ser al mismo tiempo brutal y cómico, épico y mugroso, estilizado y despiadado, musical y casi silencioso. Leone llevó el género a una región nueva, donde el close-up podía ser un duelo, la música podía disparar antes que el revólver y la guerra podía verse como una maquinaria absurda de muerte alrededor de tres hombres obsesionados con un tesoro.
Y en el centro de todo están esos tres cuerpos inolvidables: Eastwood como mito seco, Wallach como torbellino humano y Van Cleef como cuchillo elegante. Sobre ellos, Morricone tendió una música que ya no pertenece sólo al film, sino a la memoria del cine entero. Por eso, más que un simple western, EL BUENO, EL MALO Y EL FEO es una de esas películas que parecen haber inventado su propio clima.
Recuadro comparativo: cuatro gigantes del western
Si EL BUENO, EL MALO Y EL FEO ocupa un sitio tan alto en la historia del cine, es porque dialoga, compite y convive con otras cumbres del western, cada una dueña de una forma distinta de grandeza.
MÁS CORAZÓN QUE ODIO (The Searchers, 1956), de John Ford, suele ser señalado como el western norteamericano por excelencia, el más reconocido por la crítica y por la tradición cinéfila; no por nada el American Film Institute lo colocó en el primer lugar de su lista de westerns.
LOS IMPERDONABLES (Unforgiven, 1992), de Clint Eastwood, representa otra cima: la del western que volvió con madurez crepuscular para conquistar no sólo a la crítica, sino también al Óscar, al llevarse premios tan mayores como Mejor Película y Mejor Director.
DJANGO SIN CADENAS (Django Unchained, 2012), de Quentin Tarantino, encarna en cambio la fuerza comercial del género en tiempos modernos, al convertirse en uno de los westerns más taquilleros de la historia reciente, con 449.8 millones de dólares recaudados en todo el mundo.
Y, frente a todos ellos, EL BUENO, EL MALO Y EL FEO ocupa una posición singular: no fue la más premiada ni la más favorecida por su tiempo, pero sí una de las más influyentes, la obra que llevó al Western italiano / “Spaghetti western” a su forma más mítica y que convirtió a Sergio Leone y a Ennio Morricone en nombres inseparables del imaginario del Oeste.
Dicho de otro modo: si John Ford fijó la gran estampa clásica, Clint Eastwood la revisó con melancolía, Quentin Tarantino la empujó al espectáculo contemporáneo, y Sergio Leone la volvió polvo, rito, música y leyenda.
De izquierda a derecha: Roman Polanski, Miguel Sabido, Sergio Leone, Andrés Bermea.
Acapulco (Circa 1973) 1er. ENCUENTRO MUNDIAL DE COMUNICACIÓN organizado por Televisa.
Un trabajo de investigación realizado por Andrés Bermea y Mr. Chips (Mi asistente de IA)
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En EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA CAZA DE GOLLUM. Tenemos la lista completa del elenco. El primer vistazo a la esperada película basada en el universo de Tolkien ha resuelto la incógnita de quién dará vida a Aragorn
Warner Bros. ha anunciado el reparto completo de El señor de los anillos: La caza de Gollum, la próxima entrega de la saga inspirada en la obra de J.R.R. Tolkien. El anuncio, realizado durante la presentación de la compañía en CinemaCon, confirmó el esperado regreso de algunos de los rostros más reconocidos de la trilogía original, así como la incorporación de nuevas figuras al universo de la Tierra Media. La película, dirigida por Andy Serkis, llegará a los cines el 17 de diciembre de 2027.
Entre las novedades que más han llamado la atención destaca la elección de Jamie Dornan para interpretar a Aragorn, conocido también como Strider. Dornan, reconocido por trabajos anteriores fuera del género fantástico, asumirá el papel que en la trilogía original encarnó Viggo Mortensen. La noticia de su fichaje ha generado sorpresa tanto entre los seguidores de Tolkien como en la industria cinematográfica, al tratarse de un cambio de rostro en uno de los personajes centrales de la historia. El actor británico se suma así al legado de Aragorn, figura clave en el imaginario de El señor de los anillos.
La nueva producción cuenta con el regreso de varios intérpretes emblemáticos. Ian McKellen recupera el papel de Gandalf, y Elijah Wood vuelve como Frodo Bolsón. Además, Lee Pace retoma su personaje de Thranduil, el rey elfo que ya interpretó en El Hobbit. Andy Serkis, además de dirigir la película, dará vida nuevamente a Gollum/Smeagol, personaje al que aportó una interpretación decisiva en las cintas anteriores. Entre las incorporaciones, Kate Winslet interpretará a Marigol, y Leo Woodall será Halvard, ambos personajes inéditos hasta ahora en el universo cinematográfico de Tolkien. El reparto se completa con figuras reconocidas y jóvenes talentos que aportarán nuevas dimensiones a la mitología de la Tierra Media.
El elenco, según el anuncio oficial, está integrado por:
Ian McKellen como Gandalf
Elijah Wood como Frodo Bolsón
Andy Serkis como Gollum/Smeagol
Lee Pace como Thranduil
Jamie Dornan como Aragorn/Strider
Kate Winslet como Marigol
Leo Woodall como Halvard
Jamie Dornan, el heredero de Viggo Mortensen
La presencia de Jamie Dornan como Aragorn ha sido el elemento más sorpresivo del anuncio. Dornan, conocido por sus actuaciones en otros géneros, asumirá la responsabilidad de reinterpretar un personaje que marcó la trilogía dirigida por Peter Jackson bajo la piel de Viggo Mortensen. La decisión de Warner Bros. de confiar este papel a Dornan sugiere un interés por renovar la imagen del personaje y atraer a nuevas audiencias, a la vez que mantiene la conexión con los seguidores de la saga. El señor de los anillos: La caza de Gollum también suma por primera vez a Kate Winslet y Leo Woodall al universo fílmico de Tolkien, ampliando el espectro de personajes y aportando rostros frescos a la narrativa. Esta mezcla de continuidad y renovación en el reparto forma parte de la estrategia de la productora para relanzar la franquicia en la gran pantalla.
La dirección está a cargo de Andy Serkis, quien se posiciona como una de las figuras centrales tanto delante como detrás de las cámaras. El guion cuenta con la firma de Fran Walsh y Philippa Boyens, responsables del éxito de las películas originales, a quienes se suman Phoebe Gittins y Arty Papageorgiou en la adaptación del material de Tolkien. La trama de El señor de los anillos: La caza de Gollum se sitúa en los años previos a La Comunidad del Anillo, y narra la búsqueda del hobbit corrompido por el Anillo Único. Esta aproximación permite explorar nuevos ángulos del universo creado en los años 50 por Tolkien y que ya fue adaptado al cine por Peter Jackson entre 2001 y 2003.
La trilogía original de El señor de los anillos recaudó cerca de 3 mil millones de dólares a nivel mundial y obtuvo 17 premios Oscar, incluyendo Mejor Película para El retorno del rey en 2004. La interpretación de Andy Serkis como Gollum destacó por el uso pionero de la captura de movimiento, tecnología que marcó un antes y un después en el cine digital. La franquicia ha seguido creciendo con estrenos como El señor de los anillos: La guerra de los Rohirrim (2024), y con la serie Los anillos de poder, producida por Amazon-MGM, que prepara su tercera temporada. El anuncio del nuevo reparto reafirma la vigencia de la saga y la expectación por su próxima entrega en la gran pantalla.
Mira el tráiler (Activa la pantalla completa)…
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Actores, directores y guionistas de Hollywood aseguran que habrá pérdida de empleos y aumento de costos para los consumidores si Paramount controla Warner Bros.
Más de 1,000 actores, directores y guionistas de Hollywood redactaron una carta oponiéndose a la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance por 110 mil millones de dólares, citando preocupaciones sobre la pérdida de empleos y el aumento de los costos con menos opciones para los consumidores.
Joaquin Phoenix, Glenn Close, Adam McKay, Jane Fonda, Joaquin Phoenix y Mark Ruffalo, figuran entre los firmantes de la carta abierta en la que expresan su “oposición inequívoca” a la propuesta, que está siendo sometida a revisión regulatoria en Estados Unidos y Europa y que probablemente también será examinada por el Reino Unido.
Según la carta, “esta transacción consolidaría aún más un panorama mediático ya concentrado, reduciendo la competencia en un momento en que nuestras industrias menos pueden permitírselo”.
“El resultado será menos oportunidades para los creadores, menos empleos en todo el ecosistema de producción, mayores costos y menos opciones para las audiencias en Estados Unidos y en todo el mundo”, acusaron.
¿Cómo Paramount compró a Warner Bros? Así le ganó la batalla a Netflix
Tras una polémica batalla que duró varios meses, Paramount superó la oferta de Netflix en febrero y se adjudicó el acuerdo, que dará lugar a un vasto imperio mediático.
La compañía resultante controlará dos estudios tradicionales; dos servicios de streaming, incluido HBO Max de Warner Bros; dos cadenas de noticias, CNN y CBS; y decenas de canales de cable.
“Escuchamos y comprendemos las inquietudes que algunos miembros de nuestra comunidad creativa han expresado y respetamos el compromiso de proteger y expandir la creatividad”, declaró Paramount en un comunicado.
La transacción unirá “fortalezas complementarias para crear una compañía que pueda dar luz verde a más proyectos, respaldar ideas audaces, apoyar el talento en diversas etapas de sus carreras y llevar historias a audiencias a escala verdaderamente global”.
“Escuchamos y comprendemos las inquietudes que algunos miembros de nuestra comunidad creativa han expresado y respetamos el compromiso de proteger y expandir la creatividad”, declaró Paramount en un comunicado.
La transacción unirá “fortalezas complementarias para crear una compañía que pueda dar luz verde a más proyectos, respaldar ideas audaces, apoyar el talento en diversas etapas de sus carreras y llevar historias a audiencias a escala verdaderamente global”.
A lo largo de todo el proceso, los sindicatos de Hollywood expresaron su preocupación de que una fusión resultara en pérdidas de empleo en una industria que ya ha experimentado despidos importantes en los últimos años.
En una carta enviada a mediados de diciembre en la que aconsejaba a los accionistas que rechazaran la oferta, la junta directiva de Warner Bros. afirmó que Paramount busca un ahorro total de costos de 9 mil millones de dólares, incluyendo los derivados de su fusión anterior con Skydance y la adquisición propuesta de Warner Bros, lo que, según argumentó la junta, “debilitaría a Hollywood, no lo fortalecería”.
La senadora estadounidense Elizabeth Warren también expresó su preocupación por el acuerdo, calificando la oferta de Paramount como una “situación de máxima alerta antimonopolio”.
Los obstáculos regulatorios podrían resultar costosos para Paramount. La compañía acordó pagar una penalización de 7 mil millones de dólares si los reguladores bloquean el acuerdo, así como una penalización de 25 centavos por acción cada trimestre después del 30 de septiembre si la transacción no se concreta. Paramount ya pagó una penalización de 2.8 mil millones de dólares a Netflix en nombre de Warner Bros.
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La noche en que Hollywood tuvo que tragarse sus prejuicios
Hay noches en que el Óscar premia a una estrella. Y hay otras, menos frecuentes, en que sin proponérselo del todo termina exhibiendo sus propias deudas históricas. El 13 de abril de 1964 en la 36.ª edición de los Premios Óscar ocurrió una de esas. Sidney Poitier ganó el premio al Mejor Actor por UNA VOZ EN LAS SOMBRAS (Lilies of the Field, 1963) y se convirtió en el primer afroamericano en alzarse con esa estatuilla.
No fue sólo un aplauso para una gran actuación. Fue una sacudida. Una grieta visible en un Hollywood que durante décadas había administrado el prestigio con filtro racial, como si el talento también tuviera zona restringida.
Y el momento no pudo haber sido más cargado de sentido. Estados Unidos vivía uno de los años más convulsos en la lucha por los derechos civiles. Las calles hervían, la discusión sobre la igualdad racial estaba lejos de resolverse y el país entero parecía debatirse entre avanzar o atrincherarse. En ese contexto, ver a Poitier subir al escenario no era una simple postal de gala: era una señal de época.
En UNA VOZ EN LAS SOMBRAS (Lilies of the Field, 1963), Poitier interpreta a Homer Smith, un trabajador itinerante, orgulloso, práctico y lleno de carisma, que termina ayudando a un grupo de monjas a construir una capilla en medio del desierto. La anécdota parece pequeña, casi modesta, pero ahí estaba justamente su fuerza: la película no necesitaba grandilocuencia para dejar huella. Bastaba la presencia de Poitier, su inteligencia en pantalla, su humor seco y esa autoridad natural que convertía a Homer Smith en un personaje imposible de reducir a estereotipos.
Ahí estuvo la verdadera revolución. Poitier no estaba ahí como concesión, cuota ni gesto de buena conciencia. Estaba ahí porque era un actor formidable. Y eso hizo todavía más poderoso su triunfo. La historia estaba de su lado, sí, pero el premio no se sostenía por simbolismo vacío: se sostenía en una actuación sólida, cálida y profundamente humana.
Su discurso fue breve, sobrio y certero. Dijo que había sido “un largo camino” hasta llegar ahí. No necesitó más. En esa frase cabían los años de exclusión, los papeles limitados, las barreras invisibles y también la dignidad de quien había llegado sin rebajarse, sin caricaturizarse y sin pedir disculpas por ocupar el centro del encuadre.
Hoy esa imagen sigue teniendo fuerza porque no sólo consagró a Sidney Poitier: también dejó al descubierto la lentitud con la que Hollywood acepta ciertos cambios. A veces la Academia reconoce el talento. Y a veces, además, no tiene más remedio que aceptar que ya no puede seguir ignorándolo.
El Óscar de Poitier no borró de un plumazo el racismo en la industria. No convirtió a Hollywood en tierra prometida de la igualdad. Pero sí rompió una barrera ante los ojos del mundo. Y eso, para una fábrica de sueños que tantas veces había repartido los reflectores con criterios bastante terrenales, ya era muchísimo.
Porque aquella noche de 1964 no ganó solamente un actor. También perdió, aunque fuera por unos minutos, una vieja costumbre de mirar el talento con prejuicios. Y ya se sabe: cuando la historia entra por la puerta principal, hasta Hollywood tiene que ponerse de pie.
Detalles curiosos:
La película no termina con el típico «Fin». En lugar de este cierre característico, la película termina con un «Amén».
La película se realizó con un presupuesto relativamente bajo, de alrededor de $800.000 dólares, pero se convirtió en un éxito de taquilla, recaudando más de 5 millones de dólares en todo el mundo a valor de esa época.
La película se rodó en el pequeño rancho del padre de la cantante Linda Ronstadt; ubicado en el extremo norte de Tucson, cerca de Sabino Canyon y Cloud Road.
Fue filmada casi en su totalidad en Tucson, Arizona, y sus alrededores. La filmación se completó en apenas 14 días con un presupuesto limitado.
Sidney Poitier recibió el Oscar Honorífico de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en la 74ª ceremonia de entrega, celebrada el 24 de marzo de 2002. Este premio fue otorgado por su trayectoria, sus extraordinarias interpretaciones y su dignidad en la industria.
En exclusiva para CINESAURIO por Andrés Bermea y Mr. Chips
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Un recorrido por las grandes películas de aliens amistosos, según el tipo de encuentro
No todos los extraterrestres del cine aparecen en la pantalla con rayos, garras, armas mortíferas o ganas de borrar a la humanidad del mapa. También existe otra tradición, menos escandalosa pero igual de poderosa, donde el visitante del espacio no viene a invadir, sino a sorprender, enseñar, acompañar o, de plano, hacerse amigo de alguien. Y cuando eso ocurre, la ciencia ficción cambia por completo de tono: ya no se trata sólo de sobrevivir al otro, sino de aprender a mirarlo sin pánico.
Porque sí: el cine también ha imaginado extraterrestres vulnerables, curiosos, sabios, benévolos o simplemente distintos sin ser malvados. Unos llegan perdidos. Otros traen advertencias. Otros obligan a la humanidad a pensar mejor antes de disparar. Y otros, como en Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo, terminan siendo amigos entrañables en el espacio exterior. Lo interesante es que tampoco todos estos aliens amistosos funcionan igual. Algunos despiertan ternura. Otros provocan asombro. Otros traen preguntas filosóficas. Y otros nos dejan claro que el verdadero problema no siempre está allá afuera.
Comparto el resultado de una exploración en la red con lo más sobresaliente…
1) El alien como amigo íntimo
La referencia obligada aquí es E.T. EL EXTRATERRESTRE (E.T. the Extra-Terrestrial, 1982). Spielberg tomó la figura del visitante del espacio y la convirtió en algo rarísimo para su tiempo: un ser perdido, frágil y profundamente entrañable. E.T. no llega a conquistar nada. Se queda varado, asusta al principio por puro desconocimiento, y termina construyendo uno de los vínculos más recordados del cine con Elliott. Ahí el extraterrestre deja de ser amenaza y se vuelve amigo, cómplice, casi miembro de la familia.
Y ésa fue una revolución silenciosa. Porque la película no sólo funcionó como fenómeno de taquilla; también ayudó a instalar otra manera de imaginar al alienígena: no como monstruo, sino como un ser al que vale la pena proteger. Por eso sigue siendo el gran ejemplo cuando se habla de extraterrestres amistosos.
2) El alien como maravilla y asombro
Antes de E.T., Spielberg ya había preparado el terreno con ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO (Close Encounters of the Third Kind, 1977). Aquí los extraterrestres no son tiernos en el sentido infantil, pero sí están del lado opuesto al alien invasor clásico. Lo que traen no es destrucción, sino desconcierto, fascinación y la promesa de que el universo puede ser mucho más grande -y menos hostil- de lo que creemos.
Lo bonito de esta película es que convierte el contacto con lo desconocido en una experiencia casi musical, casi mística. No se apoya en el puro miedo, sino en la obsesión por entender. Y su huella sigue viva: los directores de Project Hail Mary / Proyecto Fin del Mundo contaron hace apenas unos días que el guiño musical a Close Encounters en el primer encuentro con Rocky fue sugerido por Steven Spielberg. No es casualidad. Ambas películas comparten esa idea tan rara y tan bonita de que el primer contacto no tiene por qué ser una pesadilla.
3) El alien como visitante sensible
Jeff Bridges y Karen Allen
En STARMAN: EL HOMBRE DE LAS ESTRELLAS (Starman, 1984), el extraterrestre tampoco llega como invasor, sino como una figura curiosa, sensible y hasta vulnerable. La película usa la ciencia ficción para hablar realmente de duelo, amor, compañía y humanidad. El alien observa a los seres humanos, aprende de ellos y, en el camino, termina mostrando que a veces los más “civilizados” no son precisamente los terrícolas.
Es una película menos citada hoy que E.T. o Arrival, pero sigue siendo importantísima dentro de esta tradición. Porque demuestra que un extraterrestre puede ser misterioso sin ser malvado, y que la rareza no tiene por qué convertirse automáticamente en amenaza.
4) El alien como mensajero severo, pero no villano
Aquí entramos a una zona intermedia muy interesante con EL DÍA QUE PARALIZARON LA TIERRA (The Day the Earth Stood Still, 1951). Klaatu no es un alien tierno, ni un amigo íntimo, ni un compañero de aventuras. Pero tampoco es un conquistador brutal. Es, más bien, un emisario. Viene a advertir, a exigir un cambio, a poner a prueba la madurez de la humanidad. Distintos análisis del género lo consideran el modelo del extraterrestre “emisario”: alguien que llega a interpelarnos moralmente, no a destruirnos por puro gusto.
Por eso esta película es tan importante. Porque demuestra que un alien amistoso no tiene que ser dulce ni simpático. También puede ser serio, severo, incluso intimidante, y aun así estar del lado opuesto al monstruo invasor. Klaatu no representa la bestia del espacio, sino la posibilidad de que alguien de afuera venga a decirnos: “el problema no siempre somos nosotros contra el universo; a veces somos nosotros contra nuestra propia violencia”.
5) El alien como consuelo y segunda oportunidad
Una película que suele quedar un poco olvidada en estas conversaciones es COCOON: EL REGRESO (Cocoon, 1985). Aquí los extraterrestres son claramente benévolos y su presencia está ligada al rejuvenecimiento, la energía vital y una especie de consuelo cósmico. Más que una historia de invasión, Cocoon parece una fábula sobre la posibilidad de volver a sentir asombro, deseo de vivir y esperanza cuando el cuerpo ya parecía ir de salida. Reseñas retrospectivas la siguen recordando justamente por ese tono cálido y generoso, muy lejos del alien depredador.
No es una película tan ruidosa como otras del género, pero sí forma parte importante de esta tradición donde el extraterrestre no llega a castigar, sino a abrir una puerta hacia algo mejor.
6) El alien como desafío intelectual y espiritual
Cuando el cine se puso más filosófico, surgieron dos películas clave: CONTACTO (Contact, 1997) y LA LLEGADA (Arrival, 2016). En ambas, el extraterrestre ya no funciona como criatura entrañable ni como monstruo, sino como detonador de preguntas grandes: qué significa comunicarse, qué tan preparados estamos para escuchar algo radicalmente distinto y hasta dónde puede llegar la humanidad sin estropearse a sí misma por miedo.
En LA LLEGADA (Arrival, 2016), el núcleo es clarísimo: el verdadero reto del primer contacto no es disparar, sino entender. La película pone el lenguaje en el centro y propone algo muy valioso: lo diferente no tiene por qué venir a destruirnos; el peligro puede estar en nuestra incapacidad para interpretarlo.
En CONTACTO (Contact, 1997), la experiencia del encuentro se vuelve a la vez científica, emocional y espiritual, como si el universo obligara a la humanidad a preguntarse si está lista para algo más grande que ella misma.
7) El alien como amigo, compañero de trabajo, colega y aliado
Y aquí llegamos a PROYECTO FIN DEL MUNDO (Project Hail Mary, 2026), que le da un giro muy moderno a toda esta tradición. Rocky no es una mascota adorable ni un sabio distante: es compañero, aliado, colega y amigo. Lo que vuelve tan especial a la película es que el extraterrestre amistoso ya no está ahí sólo para provocar asombro o ternura, sino para colaborar de verdad con el protagonista. Los propios responsables del film han subrayado que el alma de la historia está en la empatía y la comunicación, y la cobertura reciente ha insistido en que Rocky y Grace son el verdadero corazón emocional de la película.
Eso la convierte en una especie de heredera moderna de E.T. y Close Encounters, pero con una diferencia importante: aquí la amistad con el extraterrestre no ocurre en los márgenes de la gran historia, sino en el centro mismo de la misión. No se trata sólo de conocer al otro, sino de resolver problemas junto con él. Incluso detalles recientes sobre el diseño del mundo de Rocky insisten en esa lógica: todo en su especie y su nave fue pensado para reflejar una forma distinta de percibir, comunicarse y colaborar.
¿Por qué siguen importando tanto estos aliens amistosos?
Porque en el fondo tampoco hablan sólo de seres del espacio. Hablan de nosotros. De si reaccionamos con paranoias, miedo o con curiosidad. De si elegimos destruir lo distinto o intentar entenderlo. De si todavía somos capaces de imaginar que el universo no está lleno únicamente de amenazas, sino también de posibles amigos, mensajeros, aliados o espejos incómodos que nos obligan a crecer.
Por eso estas películas siguen siendo tan valiosas. Porque proponen algo menos ruidoso, pero a veces más difícil: que el primer impulso frente a lo desconocido no sea apretar el gatillo. Que la diferencia no se convierta automáticamente en enemigo. Y que, en una de ésas, allá afuera no sólo haya monstruos… sino también alguien dispuesto a tender la mano.
Al final, el cine de los alienígenas amistosos siempre nos deja la misma pregunta flotando en el aire: si un día aparece el otro, el verdaderamente otro, ¿seremos capaces de reconocer una amenaza… o de descubrir la posibilidad de una amistad inesperada?…
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